domingo, 11 de enero de 2015


En la Inglaterra del siglo XIX se conocía como penny dreadful a un tipo de publicaciones semanales que se vendían por un penique y estaban llenas de relatos sensacionalistas y cuentos góticos. Por sus páginas desfilaban todo tipo de crímenes sangrientos, cometidos ya fuese por personas o criaturas sobrenaturales. No es de extrañar que ese mismo título haya sido el elegido para una serie de televisión que reúne a algunos de los monstruos más icónicos de la literatura y el cine, haciéndolos confluir en el Londres de 1891.

Penny Dreadful ha contado con nombres ilustres del cine para su realización. Con guión del veterano John Logan, producida por Sam Mendes y dirigida entre otros por Juan Antonio Bayona, tiene en su reparto a Eva Green, Timothy Dalton y Josh Hartnett, por citar a los más conocidos. La ambientación también es uno de los puntos fuertes de esta serie y no se han escatimado en medios para retratar la capital británica en los años cercanos al cambio de siglo.

A lo largo de ocho capítulos seguiremos la desesperada carrera del famoso explorador Sir Malcolm Murray en busca de su hija Mina, secuestrada por una criatura de la noche. A su lado tendrá, además de a su fiel criado africano Sembene, a Vanessa Ives, una médium con un oscuro secreto, Ethan Chandler, un pistolero de circo con problemas con la justicia y el joven doctor Victor Frankenstein, ocupado ya en sus particulares experimentos.

Con esta premisa, medios y buenos actores, cabría esperar que la serie fuese excepcional, al menos como fantasía victoriana en la línea de La Liga de los Hombres Extraordinarios. Sin embargo, aunque resulta entretenida, Penny Dreadful se queda algo corta a la hora de dar lo que promete.

El arranque es espectacular, con un primer capítulo que tiene para mi gusto algunas de las imágenes más poderosas de toda la serie, además de detalles propios y originales. El sótano lleno de cuerpos apilados, la revelación de la extraña naturaleza del vampiro, la propia presentación de personajes, todo tiene ritmo y funciona como un maquinaria perfecta. Sin darnos un momento de respiro se nos arrastra a lugares tenebrosos y se nos hace partícipes de secretos milenarios. En un corto espacio de tiempo nos enteramos tanto de la búsqueda de Sir Murray como de quiénes serán los implicados en ella. Si tuviésemos que juzgarla por esos sesenta minutos, estaríamos ante una obra maestra.

Por desgracia, la serie cae en sus propias trampas y algunos de sus mayores atractivos se vuelven en su contra. Los "grandes nombres" entre los protagonistas lanzan subtramas que aportan poco o nada y ralentizan el desarrollo. Las historias personales son interesantes pero a menudo sólo afectan tangencialmente a la historia principal y detienen en exceso la acción. Uno acaba por pensar si no se habrán incluido como relleno, para ocultar el hecho de que el supuesto enigma tras la desaparición de Mina es más sencillo de lo que parece y se podría haber resuelto en mucho menos tiempo.

No quiero decir con esto que Penny Dreadful sea una mala serie, en absoluto. No resulta aburrida y a pesar de sus altibajos tiene gancho suficiente como para seguir viéndola y esperar con ganas la segunda temporada. Sólo deja con la duda de qué se podría haber hecho con esos mismos medios y un guión verdaderamente original, en vez de un pastiche irregular. Emplear personajes ya conocidos por el público es divertido y garantiza cierto éxito, pero si no se hace bien a la larga se convierte en un lastre creativo.

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. La serie comienza muy bien, la ambientación (iluminación, vestuario, decorados,..) esta muy lograda pero la trama muy lenta y por momentos parece que no este pasando absolutamente nada.

    Que quizas esta hecho a proposito para reflejar la calma de la epoca pero a mi no me ha enganchado nada.

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  2. En mi opinión, es la típica serie en la que no sucede nada ni se cuenta nada, solo se resume a colocar los personajes en un escenario (Londres victoriano) y hablar de ellos y sus relaciones.Todo que ocurre no son mas que una especie de mcguffins ficticios para contar cosas de los personajes. La historia es ridícula y el final de lo peor. Por suerte, hay segunda temporada.

    Para mi lo más destacable, aparte de la fotografía la iluminación y la banda sonora, es Vanessa Ives (interpretado por Eva Green) que solo por ella ya merece la pena la serie. Y el secundario Dorian Gray (interpretado por Reeve Carney) también es destacable.

    A mi me ha gustado bastante, sobre todo la forma de hilar todos los personajes, pero el hecho de que sean capítulos rodados por directores diferentes (dos capítulos cada uno) hace que en ocasiones no haya una linealidad. A mi me da la sensación que va como a trompicones, y el ritmo no siempre es el mismo ni el adecuado. A veces se paran en contar algo que no tiene mucho interés y lo verdaderamente importante para la historia se resuelve en 2 minutos al final del capitulo.

    Aun así, para mi notable.

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  3. En cuanto a la producción artística, fotografía, y demás, fantástico... Pero por lo demás...
    Baste decir que en general estoy de acuerdo con la reseña, pero que la encuentro muy bondadosa...

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