viernes, 23 de octubre de 2009

Fue en el magnífico blog de Stephen Fry donde descubrí una cita de Thomas Mann que resume muy bien cómo me siento cuando me enfrento a una página en blanco: "Un escritor es una persona a la que escribir le resulta más difícil que al resto".

La tarea de escribir, que aparentemente tan solo consiste en poner en papel lo que navega por nuestra imaginación, está plagada para mí de incertidumbres, manías y obsesiones. Es rara la ocasión en la que un relato surge de mis dedos sin interrupción, todo de una tacada. Lo normal es que dé vueltas a la historia hasta que me la conozco tan bien como a los personajes, que visite cada lugar, que estudie cada movimiento... . Pienso cosas como ¿tiene sentido? ¿Es posible hacer eso? ¿Diría algo así el personaje? Algunas dudas técnicas se resuelven con consultas a la enciclopedia; las de estructura, reeescribiendo una y otra vez hasta que las frases suenan "como deben"; la trama, que es casi un animal vivo, avanza, retrocede y se desenvuelve hasta encontrar su camino. En todo este proceso pasan los días y lo que pretendía ser una misión sencilla se vuelve una labor de semanas.

Con el paso de los años he ido enumerando mentalmente las obsesiones que nunca me abandonan cuando tecleo o cojo una pluma. Ésta sería una lista aproximada de mis "fantasmas":

  • Repetir, repetir, repetir: No es el más importante pero sí con el que me topo más a menudo. No me gustan las repeticiones, ni de palabras ni de expresiones. Me horroriza descubrir que he usado el mismo sustantivo o adjetivo demasiado a menudo, o que la misma construcción de una frase se extiende como un eco por diferentes párrafos.

  • Las frases demasiado largas o enrevesadas: En mi colegio solían decir que no había que escribir nada que no pudieses leer sin quedarte sin aliento. Me gusta ser claro y directo, evitando complicaciones innecesarias. Si tengo que elegir entre un "y" o un punto y seguido, me quedaré con el segundo.

  • Encontrar el tono correcto: Relacionado con el punto anterior, otra de mis obsesiones es que lo que escribo suene demasiado frío, o que el tono sea demasiado uniforme. Y eso no se soluciona sólo con revisiones del texto, sino con fluidez narrativa y con talento (que me gustaría tener) para los cambios de ritmo. Los mejores escritores dominan el arte de cambiar de tercio en sus palabras a la vez que lo hacen sus protagonistas.

  • Nombres poco trabajados o que rompan el ambiente: Ya he hablado de ello alguna vez, admiro mucho a los escritores como Jack Vance que son capaces de dar nombre a personas, ciudades o regiones de sus mundos de fantasía sin pestañear, logrando a la vez que sean evocadores. No quiero decir que sea fácil, seguro que ellos también le dedicaron su tiempo. En mi caso alargo el momento de los bautismos esperando que surja la inspiración, que la historia me "diga" cómo llamar a los protagonistas, y una vez hecho sigo pensando si transmiten lo que yo quiero.

  • Escribir hechos creíbles: En los relatos de fantasía no tengo problema, la realidad es lo que quieras que sea. Sin embargo en los relatos ambientados en el presente, el pasado o el futuro, por alternativo que sea, intento mantener cierta verosimilitud. Esto provoca infinitas visitas a la wikipedia y búsquedas en internet para asegurarme de qué alcance tiene un arma concreta del siglo XIX, cuál es el tiempo de reentrada del transbordador espacial, o cuándo se inventó la cota de mallas, por decir algunas que he hecho recientemente.
Visto lo visto, parece un milagro que alguna vez llegue a finalizar algo. Bromas aparte, confío en que todo este perfeccionismo sirva para que el resultado sea mejor, y pensando en la cita de Mann que comentaba al principio, me da la sensación de que no soy el único al que le ocurre.

14 comentarios:

  1. la maldicion de acabar algo de la manera que queremos... en mi caso voy mas allá "la maldición de acabar algo".

    Todo escritor debería proponerse siempre acabar lo que empieza aunque se lo tome con un mero ejercicio porque su obra no le guste... creo que en eso ayuda la practica y la tenacidad.

    Un saludo

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  2. Me pasa lo mismo que a vosotros, sólo que además me falta saber escribir. XD

    Selenio.

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  3. ¡A mi también me pasa!

    En la escuela siempre me corregían que escribía frases demasiado largas. Formalmente estaban bien, pero terminaban siendo confusas y cansadoras. Todavía lucho contra eso, al igual que contra la repetición. Muchas veces releo un texto por tercera vez para darle cuenta de que hay repetido un adjetivo en el mismo párrafo, y me quiero matar.

    Después de eso, me cuesta (aunque ahora más o menos lo controlo) diferenciar una historia que vale la pena de otra que no. Muchas veces empecé cuentos que no puedo terminar porque no tengo un final decente, o ninguno en absoluto.

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  4. Creo que esas obsesiones o vicios son comunes en muchos escritores. Añado uno que me coarta mucho a la hora de escribir, que me ralentiza: Las faltas de ortografía, las tildes y las erratas derivadas de llevar años leyendo chats... Andas pensando "esto es con b o con v?", "es había o habia?" y las sempiternas erratas que se te cuelan siempre por mucho cuidado que lleves.

    Yo suelo escribir "al vuelo" sin preocuparme de las erratas y demás mientras me dura el "impulso creativo" podríamos decir... cuando el fuelle baja un poco o me canso de escribir seguido, releo, reviso, cambio palabras, corrijo faltas... y reviso si la que estoy escribiendo merece la pena reescribirse de nuevo o no. Suelo tardar mucho en escribir algo porque a veces lo reescribo más de una vez entero.

    Seria mucho preguntarte que andas escribiendo últimamente? :P

    Saludos.

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  5. Yo suelo leer cada parte de mis escritos 2 o 3 veces para corregir aquello de las repeticiones. También sufro por lo de las frases complicadas, pero en mucho menor medida.

    Otra pequeña obsesión que tengo es el ser obsesivamente cuidadoso con el uso de signos de puntuación (comas, puntos, punto y coma). Me frustra demasiado leer textos en los que no los usan, o los usan mal. Y debo confesar que a veces abuso (por lo general de forma concientemente) de algunos (como los puntos suspensivos...).

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  6. Cuán cierta es la frase. Cómo cuesta ponerse a teclear, pese a haber visualizado aquello que quieres contar una y otra vez en tu mente. Escribir todos los días. Construir, deconstruir y reconstruir hasta quedarse a gusto con lo plasmado. ¿Quién quiere ser perfecto? Yo no. Pero antes que perfecto, odio tratar de ser perfeccionista ;S

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  7. Es increible lo que puede llegar a retorcerse el relato en nuestra busqueda de la perfeccion.
    A veces un simple detalle nos da la sensacion de que va a hacer que toda esa estructura argumental que tanto habiamos reforzado en nuestra mente, se venga abajo. Pero no cambiamos el detalle: debe estar ahi. Asi que a reajustar toda la historia para incluir un miserable detalle que consideramos necesario en ese momento.
    Debo reconocer que peco de la mayoria de obsesiones aqui listadas. Pero si no pecasemos, ¿estariamos contentos con la calidad de nuestra obra?
    Probablemente, al fin y al cabo es nuestra. Eso si, todo aquel que escribe algo desea mostrarlo al mundo, y es ahi donde se necesita la perfeccion.

    Un saludo

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  8. Hay una frase de "The Cult of Done Manifesto" que dice: ríete de la perfección, es aburrida y te impide terminar las cosas. A mi cuesta bastante cumplirlo.

    Britait, ahora mismo estoy escribiendo un juego de ciencia ficción y un par de relatos. Todo forma parte de un pequeño proyecto que ha terminado por cobrar vida propia y ahora pide más extensión. Aparte de eso en marcha tengo Leviatren y unas cuantas cosas más, que espero ir retomando (y finalizando) en los próximos meses.

    Un saludo a todos.

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  9. Para poder ignorar la perfeccion tendriamos que ser perfectos.

    A cuanto podemos aspirar es a ordenar la imperfeccion de la mejor manera posible. Esa es nuestra perfeccion.

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  10. Yo ando escribiendo una pequeña novela y debido a que tardo demasiado tiempo entre que dejo de escribir y retomo lo escrito, que tengo que releer lo hecho para evitar repetir expresiones o palabras. Me horroriza descubrir la misma expresión dos veces en el mismo párrafo.

    Yo me encuentro siempre con todos esos problemas que enumeras, además del tiempo y del típico "atasco" Es lo peor que puede ocurrirte porque cuando ya estás terminando te das cuenta de que simplemente, no sabes como continuar.

    Oí una vez una frase en una peli que me llamó la atención, en contexto no tiene nada ver con el arte de escribir, pero se puede aplicar (no recuerdo las palabras exactas, pero era algo parecido): "La ficción se diferencia de la realidad en que esta no tiene porque tener sentido" Y es verdad, la realidad no tiene porque tener sentido, pero si la ficción no es lógica, se vuelve caótica y demasiado compleja, por eso los escritores (al menos yo) me empeño en darle un sentido a todo. Y a veces eso me cuesta tardes enteras de trabajo.

    Un saludo

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  11. Puff....yo tengo todas esas obsesiones y nungun talento, cada vez que me pongo a escribir cualquier cosa me parece todo terriblemente malo.
    Una partida de 7ºmar basada en el siglo de oro español que estuve preparando me llevo horas y horas de documentacion sobre literatura, teatro, historia, armamento, economia, etc... de todo ese siglo. A veces no debemos de ser tan concienzudos.

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  12. Me considero, más que un escritor, un "juntador de palabras". Con unos cuantos relatos a mis espaldas y una campaña para el JdR del Capitán Alatriste ( para jugar entre amigos), siempre me he encontrado con todas esas obsesiones que expones. Condenados a la eterna duda, a que nada de lo que hagamos nos termine de gustar, a la corrección repetida hasta la saciedad... ¡ Pero que aburrido sería todo si fuésemos perfectos!.

    Un saludo.

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  13. Yo lo que no soporto y con lo que soy especialmente crítico es con las cosas ilógicas. Un ejemplo, escrito por un conocido en un relato sucedió durante una redada: El protagonista se encontró a un amigo suyo entre los narcotraficantes. Otro de los inspectores, el clásico cabrón, le voló la cabeza al amigo, y el prota literalmente le reventó la cabeza a puñetazos contra el suelo al cabrón. Exáctamente igual que en sin city.
    ¿Me vas a decir que durante una redada, un poli aniquila a otro a puñetazos de esta forma sin que nadie se entere hasta que ya ha sucedido? ¿Sin que no haya otros 20 maderos para separarlos? ¿Que hicieron? ¿Quedarse mirando?

    Es lo que realmente me molesta: mearse en la lógica más evidente solo para que te cuenten cuanto mola su personaje.

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  14. Estoy leyendo un libro de Stephen King, "Mientras Escribo". En el libro cuenta algunas anécdotas, sus manías de escritor y da muchos consejos para escribir.

    Lo recomiendo MUCHO.

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