viernes, 22 de agosto de 2008

Impresión y distribución
Para cualquier autor, ver su nombre en la portada de un libro es un sueño hecho realidad. Las nuevas tecnologías han hecho que ya no sea tan complicado como antes publicar cualquier tipo de trabajo, y el concepto de “libro” se ha ampliado para dar cabida a las versiones electrónicas y PDFs, que aunque no tienen la misma magia que el papel y la tinta, también pueden producir en el creador una sensación de orgullo similar. La autoedición, que antes costaba tiempo y dinero, ahora se ha vuelto tan sencilla como pulsar un botón y elegir el formato que deseamos.


A la hora de sacar nuestro juego a la calle tenemos que plantearnos primero cual es nuestro público objetivo y si será suficiente para él acceder a un PDF colgado en una página web o por el contrario preferirán tener algo real entre las manos. En esta decisión influirá mucho el ámbito que deseemos alcanzar y el porqué de todo este esfuerzo. Si escribimos nuestro juego con vistas a que se haga conocido entre la comunidad rolera de la zona -imaginemos un juego de rol en vivo que queremos que se juegue en las próximas jornadas-, tendremos que plantearnos sacarlo en algún formato físico y que la gente pueda acceder a él en las tiendas especializadas de la zona, bibliotecas, ludotecas, etc. Si por el contrario queremos que el juego sea una más de las cosas que ofrecemos como plus a los visitantes de nuestro blog, el PDF será suficiente.

Hagamos un pequeño repaso a las alternativas:

En el pasado la fotocopiadora era la herramienta preferida de los veteranos de los fanzines (¿quién no ha pasado un fin de semana doblando y grapando cuartillas?) porque era una manera de bajo coste, y casi la única, de llevar nuestro trabajo al “mundo real”. Hace años habríamos ocupado un par de párrafos hablando del coste de los folios y el tóner, cómo trucar el contador de la máquina de la oficina para que no descubriesen nuestro pluriempleo nocturno como editores, o en que porcentaje de negro es mejor sacar las imágenes. Por suerte no hace falta volver a aquellos tiempos. Hoy en día la impresión doméstica ha avanzado a pasos agigantados, tanto en calidad como en precio, y ya no es raro tener una impresora láser en casa -o en el trabajo, de forma pirata- con la que sacar cosas con una calidad decente. Realmente no es una alternativa para nuestro juego a no ser que éste ocupe sólo 10 páginas o estemos desesperados porque alguien lo lea... pero sí que puede servirnos para crear la publicidad o los elementos de apoyo. Por ejemplo podemos preparar 100 ejemplares de un “kit de iniciación” con un resumen de la ambientación y las reglas y dejarlo en nuestra librería habitual para llamar la atención de la gente hacia la web oficial, donde los interesados descargarían el manual completo.

La imprenta es la solución profesional y lo único que nos alejará de ella será... el dinero. Hablando de un juego gratuito puede parecer una locura invertir en algo que no se va a recuperar de ninguna forma, pero hay autores dispuestos a ello y a más porque su obra se divulgue. El reconocimiento es otra forma de pago. También hay que tener en cuenta que aunque el juego y sus expansiones sean gratuitas podemos aceptar donaciones, insertar publicidad en la página oficial, tener patrocinios, etc (esto último es más probable en caso de éxito). Desde el punto de vista técnico, si nuestra maquetación es de nivel profesional y hemos solicitado las ilustraciones a nuestros colaboradores en la calidad debida, no debería ser ningún problema llegar a cualquier imprenta digital y pedir un presupuesto para una tirada pequeña. Por suerte para nosotros los costes han bajado mucho en las últimas décadas y lo que antes los impresores rechazaban por poco rentable -tiradas de menos de 1000 ejemplares, formatos pequeños, etc-, ahora son una opción más, y muy popular.

Si tenemos el dinero y queremos lanzarnos a ello, hay que recordar siempre que los impresores son profesionales pero trabajan con un producto de creación ajena, por lo tanto hay que pedir pruebas de impresión y no conformarnos con lo que nos cuenten: “con ese fondo es imposible”, “a ese tamaño sale demasiado caro”, “esos degradados sólo se hacen por encargo en Hong Kong”. Si ya tenemos experiencia en sacar nuestros manuales de esta forma será difícil que nos pillen desprevenidos, pero aunque seamos novatos, muchos argumentos en contra se caerán por si solos en cuanto visitemos varias empresas y comparemos lo que nos dicen. Nadie va a saber cual es el resultado que queremos mejor que nosotros.

En el apartado de los libros físicos nos quedaría la impresión bajo demanda. Lulu.com es el servicio que más renombre ha alcanzado en su relativamente corto tiempo de vida pero hay otros como Bubok.es, creado en nuestro país y con el mismo objetivo. En ellos podemos publicar el material que deseemos, la empresa se queda un porcentaje del coste, el 20% en Lulu, y después de enviarles nuestro libro maquetado, ellos se encargan del resto. Sus desventajas son que no hay ningún control sobre el proceso de impresión, y algunos usuarios se encuentran con un resultado final que no era el deseado. ¿Cómo aprovechar estos servicios si nuestro juego es gratuito? La respuesta es que podemos colgar el libro para que sea descargado libremente en formato electrónico, y a la vez dar la opción de comprarlo en papel en Lulu o Bubok (al menor precio posible), no como una forma de obtener beneficios, sino de recibir donaciones indirectas, mucho más interesantes que Paypal porque el donante recibirá algo a cambio. Por otro lado, pedir unos cuantos en tapa dura y que los firmen los autores o dibujantes es una buena manera de tener algo especial que ofrecer como obsequio en jornadas de rol o concursos online.

La experiencia de RyF y el recién creado grupo de juegos de rol en Lulu.com es un buen ejemplo de todo lo anterior puesto en práctica. Libros baratos, en algunos casos con un precio establecido simplemente para cubrir costes, pero que ponen al alcance de los fans manuales y suplementos con mucho trabajo detrás y vocación profesional. Podemos ver además cómo es una iniciativa que funciona igual de bien para editoriales como Demonio Sonriente, que usa el PDF como un recurso básico, NoSoloRol, que sólo tiene una parte de su catálogo en impresión bajo demanda.

Respecto a los formatos electrónicos, el PDF es el estándar no oficial para los libros en internet, y es en el que deberíamos centrarnos. A nivel sencillo la mayor parte de los procesadores de textos ya incluyen opciones para crearlos, y en mi opinión sólo hay dos cosas en las que se diferencian de sus hermanos dirigidos a la impresora: el índice y el tamaño en megas. Un buen índice ayuda mucho a la lectura y es indispensable para consultas rápidas. En cuanto al tamaño, deberíamos optimizarlo para que la descarga sea ágil, sin perder por ello calidad en las imágenes, claro. Pensemos que si nuestra intención es que la distribución gire alrededor de una web “oficial”, así nos ahorraremos ancho de banda. Si por fuerza necesitamos un PDF de varios centenares de megas, habrá que recurrir a los sitios de almacenaje gratuito, o crear varias versiones del mismo, una “lite” y otra “deluxe”, por ejemplo, con ilustraciones a resoluciones diferentes. Los formatos electrónicos requieren además un seguimiento a lo largo del tiempo: cuando llegue el momento de actualizar o corregir erratas tendremos que decidir si mantenemos una “librería de versiones” para aquellos que prefieran los reglamentos antiguos, o mantenemos una única versión “oficial”. De todo ello hablaremos en un próximo apartado.

(Continuará)

5 comentarios:

  1. Muy buen post (al igual que el resto del blog; enhorabuena por él) aunque para superarlo, faltaría un post con la respuesta a la gran pregunta: "¿cómo sacar pasta en el mundo del rol (y que tus compradores no te cuelguen de los huevos en el proceso)?" seguro que por lo menos La Factoría hubiera pagado por la respuesta (o no...)

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  2. Excelente (como diria el señor Burns).
    La verdad es que el compendio de consejos y pasos que da son magnificos para alguien de escasos conocimientos en el tema.
    Gracias por contarnos un poco mas del mundillo.

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  3. Magnífico artículo.

    Tan solo añadir, para completarlo, que en Lulú recomiendan (y yo también lo hago) comprar una copia antes de ponerlo de acceso al público (sí, Lulú tienes distintos tipos de acceso a ventas).

    Lo que me recuerda, que también es posible tener 2 manuales distintos, uno con acceso público con precio normal, y otro para tiendas, con el precio rebajado (y sus accesos especiales) o al coste para colaboradores (accesos especiales otra vez).

    En definitiva, que Lulú da mucho más juego del que parece a simple vista.

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  4. La Granja de Gandalf31 de agosto de 2008, 13:02

    Hola!

    He llegado a tu blog buscando articulos sobre rol por la web, y la verdad es que en tu blog estoy encontrando cosas muuuyyyy interesantes!!!(como este articulo), solo quería darte la enhorabuena y animarte a que sigas con ello.

    ¡Un saludo y gracias!

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  5. Gracias a todos, me alegro de que os haya gustado el artículo, y a los que hayais llegado aquí por primera vez, como Granja de Gandalf, bienvenidos.

    Brownieman, un post sobre como hacer rentables los juegos de rol en España sería difícil, pero muy interesante de escribir. Me lo plantearé como próximo objetivo.

    Un saludo.

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