18 nov. 2019

18.11.19
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Hace ya diez años del inicio de esta sección, y qué mejor homenaje que publicar una receta que tenía pendiente desde entonces en mi carpeta de apuntes. En este caso se trata de un clásico mexicano, la salsa cruda, conocida popularmente como "pico de gallo". Hay muchas variantes, esta es una de las más sencillas. Ideal para tomar con unos nachos durante nuestras partidas.

Salsa cruda "pico de gallo"
El nivel de dificultad de esta receta es mínimo. Aparte de como aperitivo, va perfecta para preparar tacos o acompañar pollo a la plancha. Lo ideal es tomarla recién hecha, pero si sobra se puede guardar durante un par de días en el frigorífico, en un recipiente hermético. El tomate perderá algo de su textura pero el zumo de lima ayudará a que se conserve.

Ingredientes:
4 tomates medianos
1/2 cebolla, blanca o morada
2 chiles serranos (chiles verdes) o jalapeños
1 diente de ajo
1 lima o limón
Cilantro fresco al gusto
Sal al gusto


Opciones:
Si los chiles serranos son demasiado picantes para ti, usa jalapeños. Para suavizar la salsa aún más, puedes retirar las semillas previamente.

Esta receta es muy personal, y al igual que con el picante, habrá que probar hasta dar con el sabor que más nos convenza, variando la cantidad de zumo de lima o de sal, por ejemplo.

Se puede añadir aguacate picado como ingrediente opcional.

Si la dejas refrigerando cubierta con un plástico durante 20 minutos antes de servir, acentuarás su sabor.

Preparación:
1. Pica en trozos pequeños los tomates, la cebolla, los chiles y el ajo, y mézclalos en un bol.

2. Exprime la lima o el limón y añade el zumo.

3. Pica el cilantro fresco y agrégalo, mezclando de nuevo. Puedes empezar con un par de cucharadas, añadiendo más si es necesario.


4. Añade sal al gusto.

5. Saca unos nachos ¡y a comer!


Photo by Dan Gold on Unsplash

1 comentarios:

  1. Pues si, Frankenrol, es un clásico rolero y mejicano, es como un básico, por ejemplo puedes usarla para hacer sincronizadas.
    Receta sincronizadas: Con dos tortillas de trigo o maíz. Poner una en una sartén a fuego moderado-bajo con aceite, repartir salsa cruda, jamón cocido picado y queso chedar rallado. Doblarla por la mitad o taparla con la otra tortilla y dejar que se dore y el queso se funda, dar la vuelta y compactar un poco para que el queso fundido se reparta bien, y dejar que se dore la otra cara. Cuando esté crujiente, retirar y cortar. Se puede tomar así o con guacamole o salsa agria, o frijoles refritos... y con una cerveza rubia suave... si, coronita con su limón aunque sea un tópico. :D


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