jueves, 9 de octubre de 2008


Éste es el primer suplemento que se publica para Líbido, también exclusivamente en formato PDF, aunque a diferencia del manual básico tiene un coste de 7 euros. Un precio bastante ajustado si tenemos en cuenta que hablamos de un libro ¡de 130 páginas! Bien maquetado y con ilustraciones originales, viene acompañado de varias carpetas con ayudas de juego, incluyendo imágenes de las diferentes ubicaciones, retratos de los personajes secundarios, mapas, pistas, textos... .

A nivel visual la calidad que ya vimos en el Libro Cero se repite aquí, aunque hay cambios significativos de estilo que reflejan la personalidad del módulo, más cruda y oscura. El color rojo sustituye al morado al que ya estábamos acostumbrados en la tipografía, y las cuchillas de afeitar y las manchas de sangre a los arabescos en los iconos y las hojas de personaje. También hay una clara intención de lograr un aspecto “cinematográfico”: la primera página simula ser el cartel de una película, con su característicos títulos de crédito al pie. Los encabezamientos de algunos de los capítulos (Luces, Cámara, Acción) también nos remiten al cine. A medida que avancemos en la lectura de la historia entenderemos el porqué. Es agradable encontrarse con un proyecto independiente en el que se note que hay un verdadero plan de diseño detrás y no que el autor se limite simplemente a rellenar los espacios vacíos con ilustraciones que caza por ahí.

El argumento gira en torno a una serie de crímenes especialmente sangrientos que los protagonistas, como miembros de diversas ramas de la policía de Nueva York, deben investigar. La peculiaridad de dichos crímenes es que el asesino graba la tortura y muerte de sus víctimas, para luego enviar una copia del vídeo a las familias, junto con una poesía. Tan macabro como suena. Podemos olvidarnos del tono humorístico y desenfadado de Arañazos, el módulo incluido en el Libro Cero, porque en Estrellas Anónimas nos encontraremos de lleno y en primer plano con el sufrimiento y la muerte. No sólo eso, sino que los jugadores deberán resolver el caso a la vez que luchan contra sus propios problemas personales. Un planteamiento que puede parecer un tanto atípico para Líbido y más propio de títulos de género negro-urbano-policial como el sLAng de NoSoloRol, pero que bien enfocado puede llevarnos igualmente al límite y enganchar hasta la última página. Es todo un logro, y mérito del autor, que incluso el master pueda leer el manual como una novela la primera vez y estremecerse con el desenlace como luego hará el grupo.

Si nos centramos en lo práctico la historia en sí está bien presentada y estructurada, con párrafos en otro color que van dándonos pistas de dirección, sugerencias de música de ambiente, atrezzo o cómo hacer más impactante la narración, además de comentarios sobre cómo les fue a otros en las pruebas de juego. Lo que más me ha gustado han sido los esquemas finales en forma de diagrama de árbol que nos indican por dónde pueden ir las líneas de investigación de los PJs y los diferentes caminos para llevar al final. Es un alivio disponer de ese recurso para evitar el síndrome de "ir sobre raíles": la impresión de que todas las piezas de la trama encajan de una manera que sólo funcionará si se recorre en la dirección que nos dice el autor y con los personajes pregenerados (de hecho, estar obligado a usarlos es uno de los pocos puntos negros que puedo encontrarle a esta aventura). Con el estilo elegido, más "novelado" que modular, algo de direccionismo es inevitable pero así al menos los jugadores no lo sufren en exceso.

Una pequeña sorpresa para el lector será encontrar entrevistas ficticias a los protagonistas al final del libro, como si fueran actores que acaban de salir de interpretar Estrellas Anónimas y nos dan su opinión sobre la producción. Como explica el autor, esa es la mejor manera que ha encontrado para transmitir las opiniones que le han ido dando las personas que participaron en las pruebas de juego. Es una idea original, desde luego.

Para terminar diría que lo que más puede chocar al fan que se haya acercado a Estrellas Anónimas después de leer Líbido es el aparente salto que hay entre lo que se presenta en el Libro Cero y lo que se cuenta en este suplemento. Realmente hay poco espacio para lo sensual y mucho más para el suspense, el terror e incluso el gore. Está justificado si pensamos que de lo que se trata, en el fondo, es de explorar las emociones humanas, en este caso jugando con algunos de nuestros miedos más básicos, la angustia y la lucha entre la fascinación y el horror que provoca la violencia. Las relaciones íntimas se mencionan de pasada, tan presentes (o no) como puedan estarlo en la realidad cotidiana, desmontando un poco la aureola de “juego sobre sexo” de Líbido. Si eso es algo que gustará al público o no, está por ver. En mi opinión es interesante porque demuestra que como master de Líbido uno no está limitado a meter el erotismo con calzador o crear remakes de “Eyes Wide Shut” o “Fuego en el Cuerpo” en todas las partidas.

En definitiva, un gran producto en el que se nota la dedicación, las horas de trabajo y sobre todo las ganas de ofrecer algo con un nivel superior, tanto en aspecto como en contenido. Estrellas Anónimas explora universos que el manual básico dejaba un poco más apartados pero que también tienen que ver con las emociones humanas, abriendo puertas a nuevas formas de abordar el juego. Espero que el equipo que hace Líbido tenga éxito con él y continúen en la misma línea.

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