jueves, 15 de diciembre de 2005

Cuando terminas de ver una película con ganas de que la historia continúe, o como en el caso de ésta, de ver la serie en la que se basa, es una buena señal. Me ha sorprendido, me ha divertido, me ha parecido ágil, entretenida y bien realizada, con un director con intención de contar una historia y no de hacer alarde de efectos especiales o vender merchandising, como nuestro querido George Lucas. Se le pueden sacar pegas, como a todo, pero en el recuento final las cosas buenas ganan a las malas por bastante diferencia. Lo cual es una buena noticia para los fans de la ciencia ficción.

No conocía "Firefly", la serie original, más que por referencias y a Joss Whedon, su autor, sólo por ser el creador de "Buffy Cazavampiros", esa saga de éxito tan abrumador como incomprensible para mi. Si tuviese que juzgarle por esos méritos, probablemente no habría dado una oportunidad a "Serenity". Pero en un género cinematográfico tan raquítico estos días, y después de haberme tragado la nueva trilogía de Star Wars, mis expectativas estaban tan bajas que casi cualquier cosa sería bien recibida.

Vistos muy por encima el argumento y los personajes uno podría decir que parece una mezcla de la primera Guerra de las Galaxias con "Star Trek". Un fuera de la ley carismático y aventurero, el capitán Malcom Reynolds, se gana la vida como puede a bordo de su nave, la Serenity. Le acompaña una tripulación compuesta por personajes muy diferentes, que le ayudan a salir de las peores situaciones. No se puede negar que hay mucho de Han Solo en el protagonista, y también sus compañeros, el simpático piloto, el soldado grandullón o la ingeniera de motores, por decir algunos, nos sonarán conocidos. Por suerte Whedon parece saber lo que hace y se apoya en los tópicos sin caer en ellos. ¿Y la historia?

La historia es probablemente donde más notaremos su origen televisivo, por la rapidez con la que se plantea y lo poco que se recrea en los lugares o los personajes que van desfilando. Por poner un ejemplo, la Alianza, que debería ser el equivalente del imperio fascista del futuro, es mencionada a menudo pero se muestra siempre a través de sus soldados (pocos) o de sus agentes, quedando algo distante. Lo mismo ocurre con los planetas en los que van recalando los protagonistas, sus conocidos, amigos o socios, todos se ven pero no hay intención de profundizar en ellos. Por suerte la acción transcurre sin descanso y no hay momentos de respiro en los que eso llegue a importar demasiado.

Un aspecto que me ha gustado es que se aleja de la space-opera, aquí nadie es líder de ninguna rebelíón ni hay un héroe que termine dirigiéndose a la Estrella de la Muerte. Existe un trasfondo, real y con personalidad, hay dilemas, dudas y decisiones que se toman, en definitiva, hay un mundo con personas en él, que brilla con independencia, sin tener que apoyarse ni ser copia de ningún otro. Y por eso espero que se repita, ya sea en forma de continuación de la serie o como una nueva película.

3 comentarios:

  1. La película por si sola, merece la pena, pero si has visto la serie previamente (14 capítulos nada más, los cuales son bastante buenos) gana muchos enteros pués continua de cierta manera con las relaciones de los personajes y eso cuenta y mucho, para entender y emocionarse con ciertos momentos de la peli.

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  2. Coincido con Musdad. Yo me he visto los 14 subtitulados en español y la película constituyó para mí un auténtico shock:

    "Soy una hoja al viento, mirad cómo planeo"...

    snif.

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  3. Yo sólo vi la película y recuerdo que me pareció bastante mala. No obstante y por los comentarios vertidos en otra parte, veré la serie hasta donde llegó, para ver si le encuentro más sentido.c

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