domingo, 21 de junio de 2009

La primera noticia que tuve de la adaptación de la novela corta de Neil Gaiman al cine fue un siniestro poster promocional. En él se veía a la Otra Madre como una oscura silueta que rodeaba con sus manos huesudas los hombros de Coraline. Y sólo una frase: "Oh - Dios - mío". Ese tono y el dato de que sería Henry Selick ("Pesadilla Antes de Navidad") el encargado de dirigirla me hizo pensar que tendría mucho que ver con la obra de Tim Burton, incluso que podría ser una película de animación convencional. Después ví los primeros minutos de un trailer y me llevé las manos a la cabeza ¿cómo podían haber sacrificado eso para optar por el 3D y el look infantil? Por suerte me equivoqué en todo.

Coraline Jones se acaba de mudar a una nueva casa con sus padres. Aislada y rodeada de excéntricos vecinos, se dedica a explorar los alrededores para combatir el aburrimiento. Las cosas empezarán a cambiar cuando un chico de la zona le entregue una muñeca idéntica a ella y descubra una pequeña puerta tapiada en el salón... .


Quién espere en "Los Mundos de Coraline" el familiar regusto gótico burtoniano se encontrará con algo más del estilo de Alicia en el País de las Maravillas: esta historia es más sencilla y menos profunda, aunque hay momentos en los que compiten mano a mano en cuanto a locura y escenas coloristas. No sé si la obra de Gaiman tenía originalmente esa intención, quizá se haya endulzado para adaptarla a todos los públicos, pero lo que sí que es cierto es que siguen estando presentes algunos momentos que ponen los pelos de punta... sobre todo los relacionados con agujas y botones.

A nivel técnico es impresionante la perfección que se ha logrado en la animación, fotograma a fotograma, de los pequeños personajes que componen este mundo. Y eso es una buena noticia, porque desde el primer segundo (los títulos de crédito son impresionantes) Coraline se nos hace simpática, graciosa y tan expresiva o más que una persona real. El gato es mi segundo protagonista preferido. El que menos me ha convencido, paradójicamente, ha sido el de la Otra Madre, pero quizá porque tenía en la cabeza esa otra representación suya, más de película de terror.

En conjunto se nota el paso de los años respecto a "Pesadilla...", pero para bien. Aunque parezca mentira, el ordenador sólo se ha usado en "Coraline" para efectos especiales concretos y para disimular algunos detalles de los muñecos, el resto ha sido todo stop-motion (batiendo el record de minutos para una película que use este sistema). Está claro que los medios tradicionales tienen todavía mucho que ofrecer.

"Coraline" es uno de esos cuentos en los que la fantasía parece que puede tocarse con los dedos. De esos en los que el autor (y en este caso el director) logra que lo cotidiano se mezcle con lo mágico de tal manera que el espectador puede volver a casa y pensar que tras la puerta de su alacena pueden ocurrir cosas extraordinarias. Sólo hace falta estar atento.

Démosle unos años y será un clásico.

2 comentarios:

  1. Pues es una de las que quiero ir a ver. Yo me esparaba una mezcla entre el laberinto del fauno y pesadilla antes de navidad :P.

    Saludos.

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  2. Desgraciadamente, no puedo estar de acuerdo en algunos aspectos.

    Si bien lo que comentas de la película a nivel técnico es más que correcto (a mi me encantó visualmente), no se puede hablar igual del guión.

    -- Ojo Spoilers --

    Podríamos empezar por el hecho de meter un personaje "por la patilla", el niño vecino que ya solo empezar la película te deja con la cara de "que cojon*s" en el cine si has leído el libro y que para más INRI, aunque esto ya es teoría de la conspiración mía, viene a servir para decir que una mujer no puede resolver sus problemas.
    Esto viene por la escena final de la película que poco o nada tiene que ver con el libro donde es ella, con su ingenio la que imita una mesa de te para sus muñecas en el pozo (que en el libro es como el de The ring, no un agujero en el suelo) usando un mantel de papel y poniendo la llave encima, haciendo caer la mano y la llave y tapando el pozo.
    En cambio en la película nos encontramos que si no es por el amigo ella no hubiera podido vencer.

    Detalles como este los hay a patadas, hasta el punto que dudas de estar viendo la película que toca o te has equivocado de sala.

    Hay otras escenas que me gusta como las han adaptado, como la ida de olla de la madre araña que tampoco tiene nada que ver con la escena en el libro, pero que queda más o menos bien.

    También cambiar la personalidad de personajes como el del acróbata y las ratas que son ligeramente distintos en el libro.


    De hecho, te recomiendo leer el libro como cuento infantil que es, está bien y es entretenido.

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