miércoles, 3 de agosto de 2005

Cuando salí de ver "Piratas del Caribe: La Maldición de la Perla Negra" pensé que hacía tiempo que no me divertía tanto con una película de aventuras, y gran parte de la culpa la tuvieron esos piratas muertos vivientes y su terrorífico barco fantasma. Quizá la Perla Negra no fuese técnicamente fantasma (si no Jack Sparrow no habría podido recuperarlo), pero daba perfectamente el pego.

La idea de mirar por la borda y divisar a lo lejos, entre la niebla, la silueta oscura de un galeón o un transatlántico abandonado, como ocurre en "Ghost Ship", puede inspirar temor... pero también muchas aventuras.

Hay infinitas variantes para el concepto del "barco fantasma": puede ser desde el clásico navío pirata hasta un drakkar vikingo con un fiero (y muerto) Erik el Rojo en la proa, un barco de recreo desaparecido hace tiempo en el Triángulo de las Bermudas, un portacontenedores asesino o incluso un submarino alemán de la II Guerra Mundial que sigue librando sus propias batallas en el fondo del mar.

Tras elegir a nuestro "protagonista" tendremos un punto de partida para construir su historia, y aunque parezca mentira, conceptos muy similares pueden funcionan bien en casi todo tipo de ambientaciones. Incluso en la ciencia ficción hay naves flotando en el espacio infinito que esconden terribles secretos, y el mejor ejemplo lo tenemos en el episodio "Magnetic Rose" del anime "Memories" de Katsuhiro Otomo. Algunas ideas para desarrollar:

  • Roma Victor: Un arqueólogo contrata al grupo de aventureros para que le acompañen en la búsqueda de una trirreme hundida en el siglo I a.C en aguas griegas. Al llegar allí los lugareños les cuenta que esa parte de la costa está maldita... al parecer el barco y su tripulación han seguido más activos de lo que cabría esperar después de dos mil años en el lecho marino, entre arena y coral.

  • La Extraña Carga: Un superpetrolero desaparece en el Canal de Suez sin dejar rastro, para reaparecer una semana después en Australia embistiendo el barco de pasajeros en el que viajan los personajes. Averigüar cómo y por qué ha llegado allí será una misión arriesgada cuando descubran que lo que lleva en sus bodegas ya no es petróleo... sino algo que parece estar vivo.

  • Terror Polar: El único superviviente de una fallida misión científica rusa al Polo narra cómo sus compañeros perecieron al intentar socorrer al un grupo de marineros varados con su barco en un témpano de hielo. Cuando el grupo de rescate compuesto por los jugadores explora la zona no encuentra nada, pero los avistamientos y las muertes se siguen sucediendo. Finalmente se darán cuenta de que todo apunta a un barco de vela inglés cargado de expedicionarios que desapareció en el s. XVIII en esa misma longitud y latitud.

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