sábado, 16 de julio de 2005

El asesino profesional se ha convertido gracias al cine y la literatura en una figura casi mitológica, bastante alejada de lo que probablemente será en la realidad: un matón sin tanta precisión y mucho menos tanto refinamiento. En cualquier partida de ambientación contemporánea siempre habrá algún jugador interesado en interpretar a un frío y calculador ejecutor, con decenas de muertes a sus espaldas, armado con sus inseparables rifle de francotirador o semiautomáticas con silenciador.

Este arquetipo funciona mejor como personaje no jugador, básicamente porque el director de juego puede darle ese aura de misterio y efectividad que le rodea, haciendo que aparezca en los lugares más insospechados, acosando a los jugadores y escapando siempre en el último momento, para volver a golpear luego de forma implacable.

En "León, el Profesional" y en la malísima "Elektra" se dice que la medida de lo bueno que es un asesino profesional es cuánto puede acercarse hasta su víctima, el "objetivo". Se supone que matar con un cuchillo es de más "calidad" que hacerlo con un disparo a un kilómetro, pero nada más lejos de la realidad. Lo que importa es realizar el trabajo, sea de la forma que sea. Acercarse da a entender que eres lo suficientemente hábil como para sortear todas las defensas, pero ¿es realmente necesario? La efectividad en este tipo de trabajo se mide por cadáveres: si está muerto, la misión es un éxito.

Puede haber casos especiales en los que se requiera algo más que una simple ejecución. El archiconocido "que parezca un accidente" es el más evidente. Entonces sí que será necesario que el profesional llegue hasta el objetivo, prepare el escenario y simule una muerte fortuita. Por desgracia las actuales técnicas forenses casi descartan esta opción, hoy en día cualquier intervención externa en una muerte queda rápidamente al descubierto. Lo habitual es llevar a cabo el trabajo y que quede catalogado como "ajuste de cuentas" (los periódicos están llenos de casos así), sin que sea posible resolverlo nunca. Eso es aceptable.

El modelo del perfecto asesino especializado lo encarna Edward Fox en "The Day of The Jackal" (1973), donde interpreta al legendario Chacal (no confundir con el pésimo remake del mismo nombre con Bruce Willis y Richard Gere). El libro de Frederick Forsyth en el que se basa esta película es un excelente manual de instrucciones para cometer un magnicidio. Los diferentes pasos para llevarlo a cabo están tan bien narrados y se conecta de tal forma con el personaje principal que al llegar al final uno está deseando que el plan tenga éxito.

"Chacal" ya nos da algunas pistas sobre cómo debe plantearse un personaje de este tipo y uno de los aspectos más importantes es ceñirse al realismo. Los planes magistrales llevados a cabo con precisión impresionan mucho más que las exageraciones o lo sobrenatural. Un ejecutor debe ser una persona normal que lleva a cabo sus trabajos de "limpieza" con una tremenda habilidad, no alguien que aparezca y desaparezca como un fantasma o se descuelgue veinte metros por una fachada para disparar y luego lanzarse en paracaídas. El desafío de saltarse medidas de seguridad, esquivar policías y eludir guardias privados tiene sentido si hablamos de una persona física, no de un ninja que lo solucione todo desvaneciéndose con una bomba de humo.

Unas excepcionales condiciones físicas, habilidad con las armas, precisión, capacidad de planificación pero también de improvisación, ausencia de dudas o remordimientos, respeto al contrato... todo esto debe caracterizar a un asesino profesional. Mantener en todo momento el anonimato, no ser nunca visto ni oido, es otro factor a tener en cuenta. Si hay algún testigo debe dar una descripción equivocada (el talento con el disfraz es importante para eso) y si aparece un nombre o un rostro en una base de datos de Interpol, será el de una identidad falsa creada para despistar.

Siguiendo estas normas básicas podremos darle más consistencia al perfil e incluirlo en nuestras aventuras, sea del lado de los jugadores... o contra ellos.

Películas sobre el tema:
León, el Profesional
Nikita
Asesinos
Chacal
Ghost Dog
En el Corazón de la Jungla
The Killer
Asesinos de Reemplazo

1 comentarios:

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