sábado, 27 de febrero de 2016


Vin Diesel, que por una vez ha decidido gastar puntos en algo más que en Fuerza y Constitución, interpreta en esta película a Kaulder, un guerrero inmortal que lleva 800 años manteniendo a raya a las fuerzas de la oscuridad. Su pacífica existencia cortando cabezas y prendiendo fuego a la gente (Espada Flamígera, +1/+3 contra Brujas) se ve rota cuando una sombra de su pasado amenaza con resurgir.

Aunque por los carteles promocionales podríamos pensar que El último cazador de brujas es fantasía medieval, nada más lejos de la realidad. Una mejor definición sería Constantine con esteroides o Los Inmortales con más toques sobrenaturales. En principio todos los elementos que se plantean –magia, brujas, investigación de lo oculto y combates a espada– parecen prometedores ¿conseguirá al fin el calvo musculado por excelencia crear una nueva franquicia de éxito? ¿Evitará así seguir rodando entregas de Fast & Furious hasta en el asilo?

Por desgracia lo que en el papel pinta bien no siempre funciona en la gran pantalla. Kaulder está acompañado en su aventura por un repertorio de secundarios que pasaban por allí, empezando por Michael Caine, que desde Batman Begins está abonado a hacer de anciano mentor en todas las películas que le propongan. Siempre y cuando no se le adelante Morgan Freeman, claro. Junto a él tenemos a Elijah Wood, que tomará el papel de joven sidekick, y a Rose Leslie, la chica, que literalmente estaba por casualidad y acaba unida sin pretenderlo a la cruzada de Vin. En el papel de tenebroso enemigo que va sembrando el caos y asesinando con alegría está Ólafur Darri Ólafsson. Al menos su aspecto es imponente, pero como muchos otros villanos antes que él, debería plantearse si no sería mejor seguir con su plan discretamente para pillar al héroe por sorpresa, en vez de arrasar con todo. Pero es lo que tiene ser el malo, para ti un día sin matar gente al azar es un día desperdiciado.

En general la película peca de ofrecer poco de lo que prometía en los trailers. Las escenas de espada y brujería en la Edad Media son escasas, con lo bien que quedaba Vin Diesel en los posters de enano de Warhammer barbudo y con cresta. La acción no es demasiado espectacular y se resuelve rápido, al igual que la parte de investigación. Hay una falta total de carisma, empezando por el protagonista y terminando por su némesis, que no llega nunca a ejercer como tal. Lo más interesante, si es que se puede rescatar algo, es la descripción que se hace del mundo de las brujas, su magia y jerarquía, que bien podría pertenecer a Mundo de Tinieblas.

Algunas preguntas que quedan en el aire ¿por qué le llaman “el último cazador de brujas” si no ha habido más? En realidad es, y siempre ha sido, el único cazador de brujas. ¿De verdad se ha mantenido 800 años El Hacha y la Cruz con un solo empleado? Parece un ministerio más que una organización religiosa. Por otra parte, ¿qué tipo de plan es ir caminando a pecho descubierto con tus colegas guerreros y meterte de cabeza en la guarida-árbol de las brujas? Una táctica digna de Aliens: el regreso, con unos resultados más que previsibles. Cualquier máster de D&D escucharía al momento las voces de sus jugadores diciendo de fondo “le prendo fuego y espero a que salgan”.

En conclusión, El último cazador de brujas es un producto palomitero que sirve para pasar el rato y poco más. Quizá sea posible mejorarla inventando un juego de beber, por ejemplo contando las veces que Vin aprieta la mandíbula y pone cara de preocupación, pero no apostaría por ello.

1 comentarios:

  1. ¡¡Vaya remozado!!! Creí que te habían pirateado la página... XD (muy moderno (H))

    Y al tema...

    Jejeje...

    "Fast and Furious" no es lo peor que ha hecho el bueno de Vin... las Crónicas de Riddick 3... es un autentico festín.
    Ahora toca espada y brujas muertas... es lo que hay. (al menos el nombre real del malo acojona)

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