sábado, 24 de octubre de 2015


Los d6 siempre han sido los primos pobres de los juegos de rol, quizá porque son los dados más "corrientes" de todos los que se manejan en la mesa. Son los primeros dados que uno conoce, ya sea gracias al parchís, el Trivial o el Risk, y no tienen el mismo aura exótica que los demás. Fabricados en todo tipo de materiales y colores, son sosos, mundanos y aburridos... ¿o no?

Hay muchos motivos para preferir los d6 a la hora de diseñar el sistema de un juego de rol y estos son algunos de ellos:

Disponibilidad: Los dados d6 se pueden encontrar en todas partes. Son tan corrientes que probablemente los haya en lugares que no sospechabas, como la casa de tu abuela. Tampoco hacen falta tiendas especializadas, cualquier bazar chino los tendrá a montones en la zona dedicada a juegos de azar. Por todo ello, montar una partida improvisada es mucho más fácil con un sistema basado en d6.

Precio: Nadie puede discutir que los dados d6 son, de largo, los dados más baratos que existen. Un pack de 16 dados salía hace años por unos sorprendentes 0,75€, una oferta difícil de superar incluso comprándolos a granel por internet. Una bolsa de dados estándar, de los usados en D&D por ejemplo, se vuelve un lujo en comparación, más aún si tenemos en cuenta que lo habitual es que cada jugador quiera tener la suya.

Tamaños y colores: Era de esperar que los dados más populares del mundo fuesen también los más variados en cuanto a diseño. Hay dados d6 de plástico, madera, gomaespuma e incluso felpa, por mencionar algunos materiales. Sobre los tamaños, se pueden encontrar desde los diminutos de dos milímetros de alto a los que son tan grandes que es difícil tirar más de dos a la vez. Aunque la mayoría de las veces esta variedad se queda en mera anécdota, a nivel de sistema es interesante tener acceso a dados de colores diversos que se puedan usar de comodines (el famoso "dado salvaje" que marca las tiradas abiertas en el sistema D6) o como contadores. Desde un punto de vista práctico, un tamaño reducido es más fácil de llevar, ¿quién sabe cuándo vas a necesitar un bote con cien dados?

Versatilidad: Existe un gran número de juegos que emplean sistemas basados en d6, aprovechando su abundancia y las curvas de probabilidad de las tiradas más simples, 2d6 y 3d6. Por estos mismos motivos, es fácil crear sistemas nuevos que se ajusten a lo que queremos. Algunas de las combinaciones posibles son las siguientes:

  • 2d6 + Atributo + Habilidad vs. Número de Dificultad: Sencilla y efectiva, una fórmula que deja menos al azar que la tirada lineal de 1d10 o 1d20.
  • 3d6 + Habilidad vs. Número de Dificultad: Aprovechando que con la tirada se obtiene una distribución normal o Campana de Gauss, esta fórmula es la indicada para los que prefieren representar la realidad minimizando resultados extremos poco creíbles.
  • Xd6 vs Número de Dificultad: Las habilidades se representan en esta fórmula como una cantidad de dados d6, cuya tirada se suma para superar el número objetivo. Es el sistema clásico de Star Wars D6, fácil e intuitivo, ideal para explicar a aquellos que se acercan por primera vez al rol.
  • Xd6 vs Número de Éxitos: Una variante más ágil del sistema anterior. En este caso los dados de la tirada no se suman sino que se cuentan los "éxitos", que pueden ser por ejemplo aquellos cuyo resultado sea 4-5-6, o siendo muy estrictos, sólo 6. La acción se logra realizar si se obtienen tantos éxitos como sean necesarios según la dificultad indicada por el director de juego.
  • Sistemas tipo póker: En este caso los dados de la tirada de habilidad se ordenan siguiendo las combinaciones de póker (pareja, trío, dobles parejas, escalera) y el éxito será mayor cuanto mejor sea la que obtengamos.

Hay más sistemas y variantes, pero lo que queda claro es que la mayoría de ellos resultarían más engorrosos de llevar a la práctica, y más caros, con otros dados. Todos conocemos los casos de Mundo de Tinieblas y su pool de Xd10 o el D&D 5ª edición con sus tiradas de varios d20. 

Accesibilidad para los novatos: Los juegos de rol se asocian con los dados "atípicos", siendo el d20 y el d10 quizá los más representativos. Los recién llegados pueden sentirse un poco intimidados por estos extraños poliedros de colores, asociándolos a reglas complejas o fórmulas matemáticas que van a verse obligados a aprender para jugar. Los dados d6 sin embargo, al estar presentes en tantos juegos de mesa convencionales, no tienen esa carga psicológica y será más fácil para los novatos asumir que tienen que sumarlos o contar los 6 para saber si tienen éxito en las acciones.

2 comentarios:

  1. Si es un poco engorroso, pillarse sets de dados poliedricos, yo tube que pedirlos en ebay, en mi ciudad solo hay tiendas de TCG no tienen juegos de mesa, mucho menos de rol. Ahora estoy leyendo Dragon Age y su sistema de 3d6 me parece sencillo y no le envidia nada a otros juegos, porque aunque es facil tiene muchas opciones.

    ResponderEliminar
  2. La verdad es que me convencen mucho el hecho de la accesibilidad, sobre todo cuando haces juegos de "código abierto". Estaría bien que el que quiera se lo descargue y pueda ponerse a jugar. Sin duda, despues de las monedas u otros sistemas sin dados, es el más accesible.
    Por otra parte, el tema de buscar una distribución gaussiana, no me parece sinónimo de realismo, solo de monotonía. Creo que el realismo viene de las posibilidades de manipular la realidad, que del resultado de estas manipulaciones, en ese sentido, usar 2d6 da una distribución de probabilidades algo menos "realista", pero más interesante como jugador.

    ResponderEliminar