sábado, 26 de julio de 2014

Fuente: Christopher Dombres

No sé de qué nos extrañamos. Lo raro sería que nuestro gobierno redactase una ley que se preocupase por la mayoría de los ciudadanos y no por las empresas. Que priorizase el bien común y no el beneficio de unos pocos. Que estuviese acorde con los tiempos, mirando al futuro, y no que remitiese a lo más retrógrado y conservador. La nueva ley de propiedad intelectual, ambigua y tramposa a propósito, ha salido de las plumas de los mismos que llevan ya años poniendo alfombras rojas a los directivos y zancadillas a la gente de la calle. Reconozcámoslo, es lo que cabría esperar.

El ingenio para hacer daño no se les puede negar, han creado una herramienta que sirve a la vez para censurar, recaudar y atemorizar. Es evidente que les molestaba demasiado tener un medio de comunicación imposible de controlar y se han esforzado en ponerle grilletes. La excusa de proteger la propiedad intelectual les ha venido bien.

Publicar en internet es sinónimo de escribir, opinar, colgarlo para que otros lo vean, enlazar y ser enlazado, un proceso que a partir de ahora cualquiera que tenga un blog, foro o página oficial tendrá que pensarse mucho. ¿Tengo a alguien que no debo en mis listas de webs recomendadas? ¿Y si es así, eso hará dudar a otros sobre referenciar mi contenido? ¿Dejo los comentarios abiertos o los cierro para evitar que un lector -con buena o mala intención- ponga links a contenidos protegidos (como ya ha ocurrido en alguna ocasión)?

Podemos irnos más lejos, pensar peor todavía, ¿hago reseñas de libros y películas con total libertad, o aprovecharán para denunciarme si no les gusta lo que digo? ¿Qué impide ahora que alguien considere como competencia tus juegos gratuitos y trate de tirar tu web con las artimañas que permite esta ley? ¿Qué pasará con los módulos no oficiales o la fan-fiction?

Hasta hace poco pensaba que tener un blog sin publicidad y sin ánimo de lucro era suficiente para que te dejasen en paz, pero me equivocaba. Ha quedado claro que si nos salimos del rebaño, todos podemos convertirnos en objetivos.

A este gobierno, internet sólo le gusta para oír, ver y callar. Quieren que los usuarios retomen su papel de consumidores mudos, que se sienten frente a esta especie de “televisión moderna” -porque así parecen entenderla ellos- y soporten en silencio el bombardeo de publicidad, medido, controlado y a menudo camuflado como información. Sin opiniones, sin voces discrepantes o minoritarias, sin nada que se salga de lo que ellos y aquellos a los que sirven, hayan diseñado.


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7 comentarios:

  1. Honestamente, creo que es fácil echar la culpa al legislador. Estoy en especial desacuerdo con que digas que es este legislador en concreto, el del PP, el que es especialmente represor, no es así.
    La represión en este caso viene de los lobbies de poder del mundo de la producción, la "cultura" y de los "intelectuales", títulos, estos últimos con los que se auto-ungen ciertas "castas" (parafraseandome a mi mismo XD ) y que ejercen un poder sobre el poder ya que controlan los Goya y los medios de comunicación, que son justamente llamados el 5º poder. ¿Qué cojones es un intelectual o que es cultura?
    Echar la culpa al poder de autoperpetuarse y de alimentar a los que los alimentan, es como un panegírico, nadie se va a oponer pero no se dirá nada que no sepamos. El problema es que no apunta a la realidad mezquina que hay detrás. Un ejemplo: ¿cuantas denuncias recibiría alguien que enlace, comparta, incluso modifique contenidos de Frankenrol o del Dado Cornudo? La respuesta es sencilla, ninguna denuncia, porque los que están detrás de esos proyectos nunca lo harían.
    En los últimos años he escuchado muchas veces que los fachas vienen a comernos los higadillos, o la casta en general o... pero todavía no he escuchado una crítica a la "ciudadanía" insolidaria, inculta, pasiva, irracional, servil, envidiosa y fanática, que es el germen de dónde estamos, y lo que es aún peor, de a dónde vamos.
    Parafraseando a alguien cuyo nombre no recuerdo y espero que haya muerto hace mucho para que no me venga la SGAE a la piel "Cada pueblo tiene los políticos que se merece".

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  2. Tu comentario me parece increíble, El Desertor. No entiendo como puedes aceptar la culpa de lo que hacen los desgraciados que se dicen a sí mismos políticos (la caterva del PPSOE y su 'líder' Zapajoy).

    ¿Acaso votaron los españoles el tipo de "democracia" que querían? Porque eso de votar cada 4 años, para que luego hagan lo que quieran... Pues mira, te parecerá democracia a ti, pero a muchos me da que no. A ésta le llaman "democracia representativa", de ahí que una vez votados hagan lo que les dé la gana. Pero hay muchas otras: participativa, asamblaria, etc. Dicen que en Suiza hay referendums casi todos los meses... ¿Crees que es lo mismo? ¡Venga hombre!

    ¿Acaso son vinculantes las "promesas electorales"? Digo Yo que hasta la fecha se puede denunciar por "falsa publicidad", ¿por qué no hay mecanismos para obligar a elecciones anticipadas en el momento que un partido "elegido" haga justamente lo contrario a lo que prometió?

    ¿Te has mirado la actual "ley de partidos"? ¿Estás seguro de que también la eligió el Pueblo Español? ¿Y el rescate a la banca, también? Los mismos que rescataron a la banca son echados de sus casas...

    ¿Eligieron los Españoles que "el derecho del mercader" está por encima de "los derechos humanos"? ¡Venga ya!

    Y lo de los grupos de presión está claro que sí, pero oye, al final no son los grupos de presión los que firman las leyes o decretos leyes (o lo que sea) sino ésos que se llaman a sí mismos "políticos". Ya te digo Yo que no lo son, que son mercaderes que han sido puestos ahí para favorecer a tal o cual sector del mercado (banca y finanzas, energía, medicina, armas, diversos tipos de industrias y -sospecho- otros tantos tipos de negocios ilegales).

    Está claro que "no hay listillos sin tontos", pero oye, eso no libra al "listillo" de su propia naturaleza.

    Insisto: ¡Increíble!

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  3. Sobre esto:
    "En los últimos años he escuchado muchas veces que los fachas vienen a comernos los higadillos, o la casta en general o... pero todavía no he escuchado una crítica a la "ciudadanía" insolidaria, inculta, pasiva, irracional, servil, envidiosa y fanática, que es el germen de dónde estamos, y lo que es aún peor, de a dónde vamos."

    Me parece que no tienes una buena óptica del asunto. Es una historia de "gregarismo". Verás, si los políticos son: insolidarios, incultos, pasivos, irracionales, serviles, envidiosos y fanáticos (pocas cosas le gustan más a un PPSOEista que relamer el ojal de los yankies), ¿Cómo vas a pretender que la masa gregaria tenga virtudes? Jajajajajaja... Esas virtudes que echas en falta sólo las encontrarás en Individuos Aislados. Justamente los que van "a contra corriente"... El resto: SON IMITADORES.

    Y el "haz lo que yo digo, pero no lo que yo haga", jamás funcionó. Toma a cualquiera que tengas a mano y sueltale un "¡no mires para abajo!" y verás qué es lo primero que hace... Eso por no comentar que en el "haz lo que yo digo, pero no lo que yo haga" no es posible que haya autoridad moral alguna.

    En fin.........................

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    1. Yo no creo en el poder de arriba abajo, el Poder no existe, es solo una agregación de pequeños poderes, una estafa piramidal.
      El problema es que esta visión complaciente de que la "plebe" es una víctima, se usa como morfina o como la religión en el medievo.
      No deja de resultar extremadamente grotesca en una sociedad (española) occidental como la nuestra, en la que se usa con demasiada facilidad palabras como "tragedia", "dictadura", "opresión" etc... para referirse a nosotros, ciudadanos rollizos y de piel suave, cuando a tiro de smartphone (ese que hemos cambiado por puntos con seis meses), hay miles de personas que huyen de esas palabras.
      Un ejemplo mundano, hace poco salió Telegram, código abierto, gratuito etc... Le dije a todos mis contactos que nos pasásemos a Telegram, incluso busque información y comparativas, hice banners... quería al menos patalear y apoyar a la gente con iniciativas como esa. Era "tan difícil" hacerlo como descargar el programa, instalarlo, buscar el contacto y ya está... No creo que ni un tercio de mis contactos se pasaran a Telegram, ¡¡ni aún manteniendo ambas apps instaladas!!... me dijeron "es que es un rollo cambiar", incluso "que rata eres, solo por ahorrarte un euro al año"... etc...
      Como este, mil ejemplos más ¿De vedad crees que esta sociedad, incapaz de revelarse un poquito y así de fácil e indoloro, sentada en el sofá con su 4G y su Sálvame deluxe en la tele, es inocente de todo lo que ocurre?
      Los cambios se hacen en el día a día, no aceptando que el amiguete de turno te cuele en el servicio público en el que trabaja, defendiendo a las personas injustamente tratadas aunque te perjudique, ayudando al que tienes al lado, NO viendo ni COMPRANDO a los que "te explotan", siendo congruente y respetuosos con nuestros altísimos ideales... En el día a día. Pero ay amigo, eso duele.
      El pueblo es culpable.

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    2. Ahí entran muchas cosas, nos acomodamos con facilidad, el cambio se vuelve traumático, incluso el más pequeño, y la presión del grupo es muy fuerte. Las revoluciones sólo se producen cuando ya no queda más remedio, cuando la gente ya no tiene nada que perder. Por desgracia en nuestra sociedad nos han enseñado que salirnos de la norma es perder mucho, que si la tele de 42", el coche nuevo, las vacaciones en la playa... Nos ponen la zanahoria del "algo mejor" y la seguimos.

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    3. "La nivelación del pueblo como un rebaño mediante la eliminación de la estructura aristocrática o jerárquica natural conduce más tarde o más temprano a la catástrofe. Pues si lo que sobresale es aplanado, se pierden los puntos de orientación, y el deseo de ser guiado se vuelve inevitable."
      - Carl Jung


      Tal como Yo lo veo, las revoluciones no pueden sugir "desde" la masa, sino que SIEMPRE son individuos aislados los "iniciadores y guías" de las revoluciones (para lo bueno y para lo malo). Porque una cosa es "saber lo que no se quiere" que es muy sencillo, y otra, muy distinta, "saber lo que hacer después de anular lo que no se quiere". Eso es "el plan que da sentido al poder", algo que requiere de una lucidez que no hay en los sujetos gregarios (porque de haberla, no serían gregarios). De hecho, para los gregarios, el poder no es una herramienta, sino una finalidad en sí mismo. O sea: corrupción. Gente con autoestima absolutamente relativa a la masa y sus jerarquías...

      De todas formas, El Desertor, entiendo bien lo que dices -o eso creo-. Soy un sociópata consciente y alegre de serlo, no tengo smartphone, ni facebook, ni google+, ni el peninado de Cristiano Ronaldo, pero tampoco soy un gordito de piel muy blanca con perilla, gafas y camisetas negras y hevyatas. Y oye, rebasado cierto umbral... la Soledad engancha! O, acaso, uno se engancha a sí mismo...

      Actualmente no veo a la masa como buena o mala, sino como mecánica pura.

      Un Saludo!

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  4. Personalmente creo que los políticos son un reflejo de la sociedad en la que viven, abundan los malos pero espero que también haya algunos buenos, porque son personas al fin y al cabo. No nos engañemos, España es como es desde hace mucho, sólo hay que leer a Larra o a Antonio Machado para darse cuenta de que las cosas han cambiado muy poco y dar una puñalada trapera, llenar la saca y huir ya estaba a la orden del día hace cientos de años. Arrastramos muchas cosas de las que nos va a costar librarnos. Sin embargo, incluso con ese bagaje, quiero pensar que el que está en el poder es un individuo que piensa y conserva su capacidad de decisión. Dicho esto, si durante cuatro años las leyes que diseña y firma van siempre en la misma dirección, en la de perjudicar a la gente de la calle y hacerle la vida más difícil, ¿quién es el malo?

    No voy a disculpar a la masa de votantes, tienen su parte de culpa porque en un momento dado -por miedo, por ganas de que las cosas mejorasen o por ignorancia- decidieron otorgar el control del país a un partido conservador, que siempre ha alardeado de su ideología trasnochada y con una larga trayectoria de favorecer a las élites frente al pueblo llano. Lo que iba a pasar era bastante previsible, nada de rasgarse las vestiduras. Quizá sorprende por el descaro y el alcance de la bofetada en la cara que nos dan con las reformas un viernes sí y otro también. A pesar de todo, como decía antes, para mí el "malo" es el político: el pueblo le eligió, sin duda, pero pudiendo elegir y sopesar entre lo bueno y lo malo, hace lo peor, que casualmente beneficia a sus amigos.

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