lunes, 18 de enero de 2010




En un mundo post-apocalíptico, un muñeco de trapo con un 9 dibujado en la espalda despierta a la vida en una habitación solitaria. Pronto descubrirá que no está solo: entre las ruinas se esconden otros como él... y también peligros inimaginables.

"Número 9" es el resultado de la combinación de mucha imaginación, trabajo y buena suerte, algo que podrá asegurar su director, Shane Acker. La película comenzó como un corto, rodado en 2005 y nominado a los Oscar, que impresionó hasta tal punto a Tim Burton que decidió producir su versión de larga duración.

El mundo que construye Acker tiene a la vez el sabor de lo conocido y lo original. Los pequeños "hombres de saco" se hacen simpáticos nada más verlos, y la secuencia inicial, en la que se crea al protagonista, tiene muchos paralelismos con la de "Los Mundos de Coraline". El estilo es en cierta forma retro-futurista, con referencias a la ambas guerras mundiales y "La Guerra de los Mundos" por un lado -los bípodes acorazados, la iconografía pseudonazi- y extraños cyborgs por otro. Visualmente la película es excepcional y tanto los lugares como las criaturas tienen un diseño impecable.

En cuanto a la historia, no es nueva, aunque tenga detalles que sí que lo sean. Como en los cuentos tradicionales, descubriremos que existe un mal en un lugar lejano y un recién llegado que por azar o destino tendrá que enfrentarse a él. Los protagonistas son arquetípicos y no hay muchos, por lo que su posición en la historia queda todavía más recalcada. El ritmo es rápido y no deja espacio para aburrirse, algo que está bien, aunque a veces parece las cosas se suceden en cascada. Otro punto débil es que no puede evitar ser previsible, o quizá tampoco lo intenta.

En resumen, es una película entretenida que se hace corta... porque lo es. Si nos atenemos a lo que marca el reloj toda la trama se desarrolla poco más de una hora. Puestos a convertir el corto en un largo, algo más de metraje desarrollando personajes y situaciones no habría estado mal. Es una lástima que no se le diese más espacio a una fantasía que parece pedirlo. El mundo de "Número 9" queda demasiado autocontenido, como si viésemos un episodio de una serie de animación, más que una película. Se echa en falta profundidad, un universo más grande, algo más de trascendencia para las acciones que vemos en pantalla. Puede que con algunos apuntes sobre qué hay más allá de las ruinas y que pasará después hubiese bastado. Éste es uno de esos casos en los que hay que decir que la obra pierde puntos, no por lo que es (que es buena, de verdad), sino por lo que podría haber llegado a ser.

1 comentarios:

  1. El cortometraje me parece mejor que la película, aún así, es muy buena.

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