miércoles, 28 de enero de 2009

"City of Ember", dirigida por Gil Kenan, es una película de ciencia ficción basada en salga de novelas post-apocalípticas escritas por Jeanne DuPrau. Realmente no sabía nada de ella y a primera vista el trailer no parecía especialmente interesante, a pesar de contar en el reparto con nombres como Bill Murray y Tim Robbins. Las críticas tampoco eran demasiado favorables, pero como me gusta dar una oportunidad a todos los títulos de este género que caen en mis manos, la vi este fin de semana. (Atención, hay algún spoiler en esta reseña).
La ciudad de Ember y sus habitantes llevan siglos sobreviviendo rodeados de la más absoluta oscuridad, desde que los misteriosos Constructores les dejaron allí. Ahora el gran generador que proporciona electricidad para las lámparas ha comenzado a fallar, en los almacenes la comida escasea, y aunque todos tratan de seguir con sus tareas cotidianas, la sensación de que el tiempo se acaba flota en el ambiente. La joven Lyna Myfleet, recien nombrada mensajera, y su amigo Doon Harrow, tratarán de resolver el enigma de una caja abandonada que puede conducirles al fin a la luz.

El concepto de una ciudad escondida en las profundidades durante 200 años para escapar de una devastadora guerra mundial es interesante, como también lo es la idea de que los habitantes no sepan cómo salir de allí (ni la verdad sobre su pasado) y deban recoger las pistas de los míticos constructores del emplazamiento para averiguarlo. Es una pena que con esa base no se haya conseguido hacer algo mejor.

No es que Ember sea una mala película, está bien construida, visualmente no es espectacular pero está muy lograda, y en conjunto resulta entretenida. Los protagonistas se hacen simpáticos desde el inicio y uno puede creerse esa "sociedad en una botella", con todos sus problemas, su dependencia de la luz y su inmovilismo tradicionalista. Lyna y Doon son los rebeldes que necesita toda película de aventuras, y no nos cuesta acompañarles en sus pesquisas y su viaje hacia la libertad.

El mayor problema es que desde su arranque, más bien pausado, el ritmo se va acelerando hasta una resolución que ocupa muy pocos, poquísimos minutos. Lo que es peor, en ese final uno echa de menos a todos esos antagonistas que se han ido presentando a lo largo del metraje. Puede que la mano en la sombra que sabotea los planes de los jóvenes héroes esté muy trillada y sea demasiado previsible, pero se agradecería, lo mismo que alguna persecución, sea por personas, monstruos, etc. No es que no estuviesen ahí, pero el director se los deja en el tintero, por alguna razón desconocida.

Quizá se suavizó la historia para hacerla para todos los públicos o puede que originariamente ya fuese así. Sea como sea los momentos finales resultan un anticlimax, y la impresión que da es ¿ya? ¿Así se arreglan las cosas? Que haya libros que continúen desde ese punto no ayuda demasiado al espectador decepcionado. Me quedaría con las premisas básicas, la ciudad en sí, perdida en la nada y regida por normas extrañas, la tecnología obsoleta y parcheada, los interminables pasillos y túneles... . Incluso la historia, si la hubiesen contado de otra forma.

2 comentarios:

  1. como normalmente pasa, el libro esta mejor.

    en el libro la forma de escapar de la ciudad es un poco mas complicada... bueno, toda la historia es algo mas complicada (no demasiado, que es un libro para jovenzuelos) y que yo recuerdo no había topos gigantes mutantes, cuando los vi en la pelicula me quede un poco "o_O WTF?"

    ResponderEliminar
  2. Pues tendre que verla...soy de los defensores de las causas perdidas que ven una pelicula a todas luces malas por el simple hecho de darle una oportunidad.

    ResponderEliminar