martes, 3 de abril de 2007

La película geek que he visto este fin de semana ha sido Tron, que junto con Juegos de Guerra (1983) y El Abismo Negro (1979), está dentro del grupo de las que vi en mi infancia y me marcaron.

En Tron un joven programador llamado Kevin Flynn intenta colarse en el ordenador central de su antigua empresa para demostrar que el actual director le robó la idea del exitoso juego "Space Paranoids". Cuando está más cerca de conseguirlo, el programa que controla el sistema, llamado MCP o Master Control Program, decide introducirle en el interior de la red para acabar con él. Allí Flynn descubrirá un extraño mundo poblado por programas que son obligados a combatir en videojuegos o son absorbidos por el MCP para aumentar su poder. Con la ayuda de Tron, un programa de seguridad escrito por un amigo suyo, intentará alcanzar el núcleo del sistema para derrocar esa tiranía y volver al mundo real.

A pesar de haber sido rodada hace 25 años (¡increíble!) Tron ha soportado muy bien el paso del tiempo. Sus imágenes no son modernas pero tampoco se ven antiguas. Hay detalles muy de los 80, como la música de sintetizadores o el uso del frisbee como elemento para guardar los datos, pero siguen funcionando muy bien dentro de la historia.

La trama es muy sencilla y sin duda es la manera de presentarla lo que la hace destacar. Hay escenas que todos recordamos, como la carrera de motos de luz, el combate con discos o la "cesta punta" cibernética. Una de mis favoritas es la del tanque de Clu huyendo de los programas de reconocimiento mientras el pequeño Bit dice ¡Si! y ¡No! Rodada dos años antes de que William Gibson escribiese Neuromante, esta película representa de forma muy interesante el ciberespacio o plano de datos, aunque se nota la influencia de Disney en que no hay dudas ni ambigüedades morales presentes (todo es blanco o negro, en este caso azul o rojo).

Lo mejor de la ambientación es que a pesar de ser ciencia ficción mantiene las bases del género fantástico o de aventuras más clásico: los protagonistas se embarcan en una búsqueda para acabar con el "mal", que esclaviza a otros programas pero además extiende sus tentáculos al mundo real. Por los elementos que comparten, se podría ver The Matrix como una evolución ciberpunk de Tron. La persecución a aquellos que creen en la existencia de los "Usuarios", seres superiores que escribieron a todos, incluyendo al Master Control Program (¡herejía!) es un detalle perfecto que da lugar a momentos épicos.

(Flynn viendo un combate de disco, en el que cuatro seguidores del MCP se enfrentan contra un solo adversario.)
- ¿Quién es ese? Es bueno.
- Es Tron, lucha por los Usuarios.
(Con certeros lanzamientos Tron acaba con los cuatro oponentes, uno tras otro.)


Como detalle friki, dos de los actores serían luego protagonistas de Babylon 5: Bruce Boxleitner (el propio Tron) y Peter Jurasik (como el programa contable Crom).

Tron ha dado lugar a muchos videojuegos (incluyendo el de las motos de luz, llamado Armagetron en su versión open source), el más reciente de todos Tron 2.0. También existe una adaptación en forma novelada y un cómic. Se rumoreó la posibilidad de una secuela pero parece que no salió adelante.

Como juego de rol, Fantasy Flight publicó en su línea Horizon uno claramente inspirado en la película, llamado Virtual y que usa sistema d20. No tuvo demasiada repercusión, a pesar de que personalmente me parece una ambientación con muchas posibilidades y que soluciona el problema que tenían por ejemplo los netrunners en Cyberpunk: que la diferencia entre acción "real" y "virtual" fuerce a parar toda la acción o a dividir el grupo. Además de hacer que el master tenga que pensar contenido exclusivo para ese tipo de personaje.

1 comentarios:

  1. Una de mis peliculas preferidas de mi infancia, la vi infinitas veces.

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