jueves, 15 de febrero de 2007

En 1937 uno de los mayores aparatos voladores construidos por el hombre, de 245 metros de largo y 41 metros de diámetro, estallaba en llamas sobre Nueva Jersey, cambiando el destino de la aviación comercial y probablemente de parte de la II Guerra Mundial: se trataba del dirigible LZ 129 Hindenburg.

Considerado un triunfo tecnológico de la Alemania nazi (voló en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlín) el Hindenburg tenía una capacidad para 72 pasajeros, carga útil de 112 toneladas, una tripulación de 61 personas y una velocidad máxima de 135 km/h. Su interior era lujoso, a diferencia de otros dirigibles donde la barquilla se encontraba en el exterior de la nave, en el Hindenburg era interior para mejorar la aerodinámica. Contaba con sala de lectura, salón con un pequeño piano, bar, restaurante e incluso sala de fumadores presurizada. Quien lo desease podía contemplar la zona que sobrevolaba el aparato gracias a una serie de ventanas panorámicas.

En su primer año de servicio realizó numerosas travesias a lo largo del Atlántico llevando a miles de viajeros, creando así el primer servicio de pasajeros entre Europa y Estados Unidos. En el contexto de su tiempo e incluso hoy en día era un monstruo, sólo 23 metros más corto que el Titanic y capaz de recorrer distancias impensables para los aeroplanos de entonces.

El Desastre
En Mayo de 1937, el Hindenburg se aproxima a Nueva Jersey después de un vuelo de 4 días sobre el Atlántico. En las últimas horas ha sobrepasado una tormenta y fuertes vientos, pero parece que el atraque no supondrá ningún problema. Sin embargo, en el último momento y por razones desconocidas, la popa comienza a arder y el incendio se extiende furiosamente por toda la nave. En pocos segundos consume el dirigible entero, haciendo que se desplome sobre la multitud que espera. Tripulantes y pasajeros tratan de salvar su vida arrojándose por las ventanas o descendiendo por cuerdas. La catástrofe es narrada en directo por un comentarista radiofónico, Herbert Morrison, que visiblemente afectado pero con profesionalidad se mantendrá en su puesto y pronunciará las palabras que han quedado desde entonces asociadas al desastre: "¡Oh, la humanidad!"

Perecieron 36 personas entre pasajeros, tripulantes y personal de tierra, una cifra que puede parecer escasa para la aparatosidad del suceso, pero que representa a un tercio de los que viajaban en el Hindenburg en ese momento.

A consecuencia del accidente los dirigibles como vehículos comerciales serían desechados por orden del propio Adolf Hitler, cambiando así el panorama de la aviación en todo el mundo y haciendo que los esfuerzos se concentrasen en desarrollar otro tipo de tecnologías.

Teorías sobre el accidente

  • La causa mecánica: La hipótesis aceptada es que un imprevisto de algún tipo provocó la ignición del hidrógeno que se usaba para la sustentación de la nave (el helio, menos propenso a accidentes, estaba bajo embargo militar por parte de Estados Unidos). La razón de la ignición sigue siendo un misterio, aunque se baraja desde una chispa de electricidad estática hasta un rayo. Esto combinado con otros factores como el hidrógeno expulsado por el Hindenburg en la maniobra de aterrizaje o la pintura usada para recubrirlo, que posteriormente se descubrió que era áltamente peligrosa, pudo ser la causa del veloz incendio que devoró la estructura en pocos segundos.

  • El sabotaje: Los más paranoicos han defendido la teoría de que alguien desde dentro pudiese provocar el incendio. Ese alguien ha sido nombrado incluso: el tripulante Eric Spehl, que murió en el accidente. El motivo sería destruir un gran símbolo de la Alemania nazi (aunque la compañía Zeppelin era abiertamente contraria al régimen). A favor de esta teoría hay datos como que la novia de Spehl era comunista y antinazi, que el fuego se originó cerca de su zona de trabajo y que varios testigos dijeron haber visto algo como el flash de una cámara de fotos (Spehl era fotógrafo), que podría haberse usado como detonante, antes de que se produjese la deflagración.
    Otro posible saboteador investigado por el FBI fue el acróbata Joseph Spa, que no simpatizaba con los nazis y tuvo la oportunidad para colocar un explosivo con la excusa de ir a alimentar a su perro.

  • El suicidio de un pasajero: Una teoría poco defendida es la de que un pasajero pudo suicidarse poco antes del aterrizaje disparándose (a sí mismo o al dirigible) con una pistola Luger que posteriormente se habría encontrado entre los restos con una bala menos. No hay evidencias de que algo así ocurriese, pero sigue siendo interesante.



En el juego
El desastre del Hindenburg puede emplearse como escenario para una partida de corte realista/histórico o sobrenatural. La época es algo tardía para la ambientación clásica de La Llamada de Cthulhu pero puede adaptarse sin demasiados problemas. En la versión más "realista" los jugadores pueden ser pasajeros o miembros de la tripulación que se conocen durante el viaje y sospechan que puede haber un saboteador entre los viajeros. Encontrarlo antes de que lleve a cabo su plan será una carrera contra el tiempo, porque todos saben lo que ocurrirá en el aterrizaje. Una variante sobre esto puede ser que el sabotaje no ocurra tal y como fue, sino antes o después. Hay que recordar que el dirigible estuvo en peligro anteriormente por el fuerte viento y las tormentas. También podemos hacer que los jugadores sean los saboteadores y tengan que destruir la nave, sobreviviendo al accidente (ese sería uno de los motivos de provocar el estallido en el aterrizaje).

Si lo que queremos es una partida sobrenatural, tenemos muchas alternativas, desde que el Hindenburg transporte una reliquia que los jugadores intentan robar (o proteger), hasta que en él viajen ocultistas y hechiceros de Hitler con la intención de crear un culto secreto en EE.UU, previo a la II Guerra Mundial. Impedir que lleguen a su destino puede provocar el accidente como daño colateral. La causa del fuego en este caso podría ser muy diferente, desde un combate mágico a un demonio invocado que se descontrole.

A medio camino entre lo histórico y lo sobrenatural podemos crear una partida de asesino en serie que debe ser descubierto, al estilo de "Asesinato en el Orient Express". Sobrevolando el Atlántico, los protagonistas se encuentran en un entorno cerrado del que no se puede escapar, con gran cantidad de sospechosos, el riesgo de que algo le pase al dirigible y se estrelle, temiendo que el criminal pueda no ser algo humano... es una opción que también da mucho juego.

Para los que quieran tomar alguna idea, hay una película sobre el accidente: The Hindenburg (1975)

6 comentarios:

  1. ¡Uauh, que posibilidades tiene el escenario! Me he recordado a La Última Cruzada. ¿No se descolgaba Indi a una avioneta y huía con ella?

    Un dirigible tiene muchas posibilidades de ambiente pulp, y si le añadimos la catástrofe más aún. Se me pasa por la cabeza una pelea en el exterior, entre el armazón, con una tormenta huracanada amenazando con arrojar a los héroes al vacío. Y, porqué no: una bomba con dinamita y un enorme reloj de esfera amenazando con explotar en algún recóndito escondrijo del dirigible (y con una hermosa actriz secuestrada y atada junto a la bomba, claro está)...

    En fin, a pesar de que llevo tiempo leyéndote, creo que este es mi primer comentario. Así que no me despiso sin mandarte un saludote y felicitarte por el blog. Sigue así, tio.

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  2. Mmmm... Me parece que seguiré tu consejo. Puede estar interesante una partida tanto con elementos fantásticos como sin ellos.

    En fin, yo, al igual que el vengador tóxico, también llevaba un tiempo leyendote, pero no me atrevía a comentar...

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  3. Gracias a los dos por vuestros comentarios, siempre son bien recibidos.

    Las ideas que dais son muy interesantes, sobre todo por el tono pulp. Personalmente me gusta la idea de hacer la aventura con elementos sobrenaturales, de estilo "terror en los cielos".

    Un saludo a ambos, si haceis algo inspirado ello pasad por aquí a comentarlo también.

    JKeats

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  4. Estas ideas son ideales para el Witchcraft....

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  5. Me parece muy interesante todo, pero me agradaria que pudieran poner mas datos de la tripulacion en especial del capitan Max Pruss,mejor aun si tuvieran alguna foto de El.
    gracias Karl Pruss

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  6. Hello
    I would like to introduce my new project Hindenburg 3DA.
    Michal Barta
    3D Animator

    https://itunes.apple.com/us/app/hindenburg-3da/id631353194?l=cs&ls=1&mt=8

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