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La trilogía de Riddick (2000-2013)



Se cumplen veinte años desde que la mirada más inconfundible de la ciencia ficción hiciese su aparición en nuestras pantallas. El implacable asesino Riddick es ya un veterano, al igual que el actor que lo encarna, Vin Diesel, y sus carreras han avanzado de manera similar, desde lo más modesto hasta los taquillazos, sin estar a salvo de algún altibajo. Es interesante comprobar cómo ha evolucionado el personaje, pasando de ser un secundario carismático hasta convertirse en protagonista de una saga épica... o al menos intentarlo.


Pitch Black (2000)
Una película modesta, si se puede considerar "modesta" una producción de 23 millones de dólares. No hay nada especialmente original en su guion, los supervivientes de una nave espacial accidentada se ven acosados por alienígenas en un planeta perdido. Si brilla por algo es porque además de la previsible carnicería con monstruos hay un desarrollo de personajes bastante satisfactorio y el director tiene el buen juicio de incrementar poco a poco la tensión, en vez de destapar todas sus cartas al principio. La presencia del letal recluso Riddick le da un toque especial a cada escena y sin duda es lo que la convierte en un título de culto.

En el borrador original Riddick moría al final, pero su potencial para posibles secuelas le salvó de tan triste destino. Vin Diesel se convertiría en el héroe de acción de moda al poco tiempo gracias a la primera entrega de Fast & Furious y seguramente fue en ese momento en el que tuvo la idea de convertir al personaje en su marca personal. Su influencia en Hollywood abrió el grifo del dinero y no hubo que esperar mucho para que volviese a ponerse sus características gafas.


Las crónicas de Riddick (2004)
Con un presupuesto que rondó los 120 millones, Las crónicas... se concebía como el inicio de una trilogía. La ciencia ficción sencilla con personajes comunes y corrientes de Pitch Black dio paso a una space opera en la que Riddick se convertía en el último superviviente de una raza de guerreros, predestinado a acabar con la mayor amenaza de la galaxia: los necróferos. Es fácil ver dónde se fue la mayoría del dinero, porque en cada plano hay una nave espacial, una batalla o un espectacular vuelo sobre un planeta. Sin embargo hay un fallo crucial que es imposible solucionar por mucho que pagues: lo endeble de su historia. Un crítico la describió como "Conan en el espacio" pero eso sería apuntar demasiado alto o valorar muy poco a Conan.

Las crónicas de Riddick sufrió del mismo problema que muchos personajes de éxito inesperado, que usan sus secuelas para tratar de transformarse en algo que nunca fueron. El carisma del primer Riddick no venía dado por un linaje o unos poderes especiales, solo por su fama y el temor que inspiraba en otros. Intentar dar una vuelta de tuerca a eso y convertirle en una figura mítica solo le perjudicó y no consiguió enganchar con el público. Las escenas de Las crónicas... se suceden como capítulos de una serie de televisión, bien rodados y entretenidos, pero algo desconectados y que pasan como "flotando" sobre una trama principal que adolece de serios problemas de ritmo. En resumen, fue un fracaso que condenó sus secuelas, al menos a corto plazo.


Riddick (2013)
Hubo que esperar nueve años para que la última entrega saliese adelante y en esta ocasión Vin Diesel tuvo que hipotecar su casa para lograrlo. Menos dinero para trabajar y una vuelta a los orígenes, que fue como reconocer que en la anterior se había metido la pata, o al menos se había pecado de exceso de ambición. En esta se intentan simplificar líneas argumentales, despojando a Riddick de su trono en el imperio necrófero y lanzándole a un planeta desolado a hacer lo que mejor sabe: pelear contra criaturas monstruosas y sobrevivir cueste lo que cueste.

Las mayores pegas que se le pueden encontrar, al margen de ser un plagio poco disimulado de Pitch Black, son el uso intensivo de la pantalla verde, que hace que todo parezca "de cartón" a ratos, y el abuso de las frases lapidarias y los diálogos pasados de rosca. Al menos los mercenarios tratan de mostrarse como algo más que víctimas propicias o siluetas de cartón. Y la intención ya es algo. Buenas escenas de acción y un final bastante digno, al menos para mi gusto, paradójicamente mejor en la versión extendida que en la oficial.


En el cómputo general no se puede decir que esta trilogía sea de las peores que se pueden ver, ni mucho menos. La elegiría sin dudarlo antes que otras más recientes como Valerian o El destino de Júpiter. Su mezcla de fantasía, ciencia ficción y entretenimiento gamberro la mantienen presente en la mente de los fans, demostrando que un buen personaje puede hacer milagros.

El futuro de Riddick está en el aire, pero tanto Diesel como David Twohy, el guionista, dicen estar trabajando en su siguiente aventura, titulada Furya y sin fecha de estreno todavía. La taquilla les fue lo bastante bien la última vez como para que aún haya esperanzas. Siempre será agradable ver a nuestro mercenario espacial favorito de vuelta.

2 comentarios:

  1. Yo empecé por la segunda, me pareció entretenida, luego vi la tercera, no me gustó mucho, y finalmente vi la primera para entender el por qué de la saga, quisieron hacer grande una historia sencilla, que pena.

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  2. Anónimo8/9/20 17:51

    dato de color: Pitch Black es en parte una de las ideas originales que se tuvieron para Alien 3. No es secreto que Alien 3 paso por muchos guionistas y escritores. al final las ideas se iban deformando poco a poco. la cuestion es que David Twohy fue uno de esos guionistas y parte de sus ideas siguienron mutando hasta transformarse en la primera peli de esta trilogia


    aca hay un buen video que habla al respecto.

    https://www.youtube.com/watch?v=iUxP2qJquf4

    incluso reciclo los conceptos religiosos que usaria en las secuelas de ridick

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