18 mar. 2020

18.3.20
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Crear tu personaje y tener la posibilidad de elegir una raza diferente a la humana es algo casi obligatorio en los juegos de rol de fantasía. El referente por excelencia, El Señor de los Anillos, ya tenía un grupo de personajes protagonistas ecléctico en ese sentido. Elfos, enanos y medianos (para no chocar con el copyright de hobbits) son un clásico y un añadido obligatorio para cualquier creador de juegos... ¿o no? Mi primera parada a la hora de diseñar Dungeonrama es decidir qué razas ofrecerá el manual básico a los jugadores.

Llegados a este punto podría ser radical, optar por una solución al estilo de Talislanta y vetar las más típicas totalmente, pero mi intención con este juego es mantener cierto tono de fantasía tradicional, así que necesito que se queden. Eso no significa que vayan a ser las únicas razas jugables, ni que tengan que seguir al pie de la letra los tópicos del género. Hagamos entonces un repaso de las posibilidades.

Sálpock tenía tres razas propias a elegir, además de los humanos: cuatriojos, elefantinos e insectoides. Los primeros pueden tener rasgos demasiado similares a los ogros, así que irían fuera, los segundos son interesantes (y ya escribí sobre los ganesh, una raza de hombres elefante hace muchos, muchos años) pero me pegarían más en una ambientación de estilo oriental, y los terceros solo me encajan en algo de tipo Dark Sun. Si acaso los reservaría para futuros suplementos.

Humanos, elfos, enanos, medianos... si añadimos a los gnomos, tendríamos el conjunto básico de razas que todo el mundo esperaría. Al hilo de eso, ¿merece la pena incluir a los gnomos? Creo que hace falta un poco de reflexión sobre lo que aportan, y si su presencia se solapa con la de los medianos y los enanos. Por otra parte, siempre me han parecido más propios del mundo faérico, así que de momento están en suspenso.

Con respecto a las razas que resultan del mestizaje, en un primer momento me rechinaba la idea de incluir a los semielfos o semiorcos. Sin embargo su presencia permite incluir reflexiones sobre el racismo y el odio interespecies en las aventuras, lo que puede servir para crear subtramas interesantes. Dejo fuera razas más especializadas, como semienanos o semigigantes, porque creo que solo las he visto usar de forma correcta en Dark Sun, y ahí deben quedarse.

Otras razas que me resultan interesantes y pueden aportar mucho color a las partidas son los hombres lagarto, los hombres pájaro (kenkus en D&D), y los hombres gato. Creo que un juego que los tenga como personajes jugables adquiere otra dimensión, de alta fantasía. La única pega es descubrir cómo darles su propia personalidad para que se integren de forma creíble y no tener el síndrome que la vieja revista Dragón describía como "humanos con trajes raros". En cualquier caso, quedan añadidos a la lista preliminar.

Por último, las razas monstruosas, donde se incluyen algunas de mis favoritas: orcos, goblins y ogros. Desde aquel viejo suplemento de AD&D 2ª ed. donde aparecían como razas jugables (The Complete Book of Humanoids, si no recuerdo mal), siempre he tenido claro que deben estar presentes. Por sus posibilidades narrativas, porque son canónicos en multitud de novelas, cómics y videojuegos, y porque es genial que un jugador pueda llevar un guardaespaldas ogro en armadura pesada, con un ballestero goblin a hombros.

Los veteranos de D&D verán que dejo fuera draconianos, semidemonios y razas mágicas en general. Es algo intencional, prefiero mantener las campañas dentro de conceptos sencillos y más conocidos, más fáciles de manejar para los másters que empiezan. Y más de acuerdo con el tono lite de Dungeonrama.

Con esto queda esbozado el primer borrador de esta sección. Todo es susceptible de cambiar aún, pero es un buen comienzo. Pronto, clases y arquetipos.

6 comentarios:

  1. Me gustan mucho las razas goblinoides y es interesante como su manera de ser, un poco tosca, pega mucho con un mundo que podría ser relativamente cruel, no creo que debas incluir a los gnomos, pero si creo que deberías incluir una raza de creación tuya, algo no incluido en otros manuales.

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    1. Me gustaría aportar algo original, estoy sopesando crear una ambientación propia que usar con este reglamento, así que lo pensaré. Sobre las razas "monstruosas", los ogros son mis favoritos, creo que aportan mucho a la fantasía.

      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

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  2. Me alegro que el proyecto siga adelante! Espectante.

    De incluir a los gnomos no digo nada ya que tengo un vínculo especial con un tal Groelius, y de los trasgos... con uno llamado Vilem. Soy parcial.

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  3. Muy interesante, ¿te has planteado que las razas clásicas se parezcan más a sus homólogos mitológicos que al prototipo fantástico? Los elfos más parecidos a los mitos celtas y los enanos más a los mitos nórdicos. etc? Lo digo porque como durante mucho jugué a Pendragon, ,e gustaba más el aspecto tradicional y mitológico de los sidhe que los elfos de D&D en general y similar.

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    1. Esa faceta es la que quería explorar finalmente en Midnord, algo más realista y "humano", con las razas faéricas tal y como aparecen en las leyendas. En Dungeonrama quiero crear un sistema para jugar a fantasía más tradicional, así que los elfos serán más tolkienianos, aunque espero darles un toque personal.

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    2. No se si había leído algo por ahí de lo de Midnord, pero bueno, sea como sea, a la espera quedo de ver lo que haces.

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