27 feb. 2019

27.2.19
2


Una de las armas más icónicas de la época victoriana, al menos en la ficción llena de aventuras que a nosotros nos interesa, es la espada oculta en un bastón. Ningún caballero que se precie puede salir de casa sin esa letal acompañante, que le permitirá mantener a raya tanto a matones de los bajos fondos como a estranguladores thugs recién llegados de la India. Sin embargo un estoque no es la única arma que puede ocultarse en un humilde instrumento para caminar. Hoy haremos un repaso a otras, yendo desde las más sencillas hasta las más increíbles (y poco prácticas).

Bastón con Daga/Cuchillo: Si la hoja entera de una espada puede ocultarse en el interior de un bastón, con más motivo un cuchillo. Hay muchas variantes, desde modestas navajas hasta lo que podríamos llamar espadas cortas, por su longitud. Algunas tienen diseños creativos, existen modelos que emulan navajas de barbero al más puro estilo Sweeney Todd. En todos los casos, se “desenvainan” tirando del mango del bastón, a diferencia del caso siguiente.



Bastón con Punzón: El bastón con punzón tiene un pariente menos elegante que se sigue utilizando hoy en día para recoger basura en parques y jardines. En la versión que nos interesa, consiste en una punta de metal que permanece oculta hasta que un mecanismo, ya sea un botón o un giro del mago, la hace surgir por un extremo. Su mayor ventaja es la longitud, ya que nos permite atacar a mayor distancia que con una simple daga, con el inconveniente que estamos limitados a clavar, no a cortar.



Bastón Estoque/Espada:
Una amenazadora hoja de metal oculta en el interior de un bastón, lista para ser usada. Hay múltiples versiones y longitudes, con un filo, dos o sin él, en todas las épocas y continentes.



Bastón Arco: La creatividad humana no tiene límites y la existencia de un bastón que pueda convertirse en un arco lo demuestra. Con una única flecha y una efectividad limitada, se trata de un caso peculiar… aunque no único, como veremos a continuación.



Bastón Ballesta: Si el arco resultaba poco efectivo, es difícil saber qué alcance y capacidad letal tendría una ballesta montada in situ. Desde luego no sería un arma para emplear en una situación de emergencia.



Bastón Martillo: Las descripciones habituales suelen hablar de “martillo de geólogo” para describirlo. Por su forma, resulta una de las armas más naturales para acomodar en un bastón y una de las pocas que se lleva a simple vista, no oculta. Otra opción es que el bastón tenga su empuñadura tapada con una funda o con un diseño que delate menos al portador.



Bastón Maza: Un bastón es un arma contundente natural así que no es de extrañar que haya derivados de este concepto. Una pesada cabeza de metal sería suficiente para infundir temor, pero hay diseños que se despliegan para convertirse en el equivalente de una auténtica maza medieval.



Bastón Porra: Aquí se opta por una solución menos elaborada, en este caso al tirar de la empuñadura nos quedaríamos en la mano con una porra metálica, al más puro estilo policial. Útil tanto para atacar como para detener los golpes de los contrincantes.



Bastón con Espinas/Cuchillas: Empleados en Francia durante los disturbios del siglo XIX, estos bastones estaban diseñados de forma que con un giro de la empuñadura quedasen al descubierto afiladas puntas o filos. Aunque su intención es evitar que agarren nuestra arma y nos la arrebaten, también tienen utilidad ofensiva, obviamente.



Bastón Látigo: Uno de los diseños más originales, se suele asociar con la prostitución, con motivo o sin él. De lo que no cabe duda es que existieron bastones látigo de varias colas, que podrían utilizarse tanto en autodefensa o como para cometidos más placenteros.



Bastón Pistola: Dejamos para el final las armas de fuego. Existen pistolas ocultas de todos los tamaños y calibres imaginables, desde tipo Derringer a pimenteros de varios cañones (combinados con armas blancas para cuando se agota la munición), pasando por aparatosas pistolas de chispa.



Bastón Fusil/Carabina/Escopeta: Si alguien pensó en ocultar una pistola en un bastón ¿por qué no un fusil? Y no hablamos de calibres pequeños, podemos encontrar escopetas-bastón perfectamente funcionales, diseñadas hace cientos de años.


2 comentarios: