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miércoles, 30 de mayo de 2012

Regalos Irrepetibles: Marea Roja, de Steranko


Hay días que abres el correo y te encuentras sorpresas así: Marea Roja, de Steranko, en forma de cuadro que ahora adorna la pared de mi salón y que me hace agradecer tener tan buenos amigos.

En este caso el obsequio viene de parte de Javi, que con trabajos como éste se esfuerza en poner un poco más de arte, estilo -y a veces frikismo- a Palencia. Su tienda se llama Taller Corinto. La foto ha sido realizada por Nymeria.

Taller Corinto
C/ Mariano Prieto Nº4, Bajo
34002 - Palencia

martes, 29 de mayo de 2012

De los titulares: Atacante caníbal abatido por la policía

26-05-2012. La policía ha abatido a un hombre desnudo que devoraba el rostro de otro en un viaducto de Miami. La escena, que tuvo lugar a plena luz del día, fue presenciada por el guardia de seguridad del Miami Herald y por una mujer que horrorizada avisó a la policía.
-"Le dije que se alejase" -declaró otro testigo- "pero me ignoró y siguió mordiendo al otro tipo. Luego alzó la cabeza con un trozo de carne en su boca y gruñó". 
El atacante hizo caso omiso de las advertencias del primer agente que llegó al lugar de los hechos, por lo que el oficial se vio obligado a efectuar un disparo. Esto no detuvo al agresor, que recibió media docena de impactos más antes de quedar inmóvil. La víctima se encuentra con vida, aunque gravemente herida. Los investigadores atribuyen los hechos a "psicosis por cocaína", LSD adulterado o algún otro nuevo tipo de droga. Según las autoridades, es el cuarto suceso de este tipo que tiene lugar en el área de Miami.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Juego de Tronos o el auge de la fantasía que no lo es

Quién me iba a decir que un día lo que menos me gustaría de una serie de fantasía medieval sería... la propia fantasía. Me estoy refiriendo a Juego de Tronos, que la Wikipedia se empeña en poner la etiqueta de high fantasy pero personalmente me parece un ejemplo claro de low fantasy. Y de la mejor, todo hay que decirlo.

Un pequeño dragón trepa por el hombro de Daenerys Targaryen y no puedo evitar fruncir el ceño. Con algo de reparo pregunto a aquellos de mis amigos que ya han visto capítulos de la segunda temporada si "ya ha habido magia". Me lo confirman, alguno con mi mismo gesto de poco entusiasmo. ¿Qué ocurre para que reneguemos de esta manera de una de las bases del género? La respuesta más evidente: que no hace falta.

Juego de Tronos se caracteriza por su realismo y su crudeza, no está ambientada en nuestra Edad Media pero tampoco está muy lejos de ella. De hecho la película Black Death (2010), también protagonizada por Sean Bean, podría ser prima hermana de esta serie sin demasiado esfuerzo. Aspecto, comportamiento, usos y costumbres, todo nos remite a un periodo histórico de nuestro mundo que nos resulta familiar. Esa cercanía convierte a sus gentes en personas antes que en personajes. Haciendo una comparación con la obra de Tolkien, si para los habitantes de la Tierra Media la magia y los monstruos son algo cotidiano, para los de Westeros forman parte de las leyendas, reminiscencias de un pasado que es más cuento y superstición que realidad. Se vive y se muere por el acero, más que por los extraños designios de los dioses o la magia.

La low fantasy es interesante por varios aspectos, en primer lugar la proximidad al lector, que puede empatizar con los protagonistas y ponerse en su lugar con mayor facilidad. Podemos sentirnos reflejados en ellos porque afrontan los reveses del destino sin la ayuda de espadas mágicas o dones especiales. Los entendemos mejor que a Aragorn o a Perseo de Furia de Titanes porque son de a pie, no héroes invulnerables. Nadie es intocable, y mucho menos con George R.R. Martin al mando.

El segundo factor es la forma en que beneficia a la credibilidad del mundo. La magia aporta color pero impone una distancia al lector/espectador que a veces es difícil de salvar. Es un recordatorio permanente de que ese lugar no es como ninguno en el que él haya estado o vaya a estar nunca. No se aplican las mismas reglas, lo que significa que en cualquier momento todo puede dar un vuelco sin que podamos preverlo o entenderlo. Si eliminamos la fantasía sacrificamos esa posibilidad permanente de sorpresa, en favor de un desarrollo más consistente... que depende del autor aprovechar. Habría que preguntarse si realmente echaremos en falta la parafernalia: ¿qué impone más respeto, una partida de orcos o un grupo de montañeses salvajes de camino al Nido de las Águilas? ¿Aportan algo relevante los primeros?

Por último está el desarrollo lógico de la trama. Ceñirse a lo "real" supone asumir que no hay eventos sobrenaturales, no esperamos la aparición de semidioses que impongan su caprichosa voluntad, ni tampoco nigromantes sacando de la manga el último y letal hechizo supremo, sólo interacciones entre personajes, simpatías, odios, traiciones. Al igual que en las obras de Shakespeare, encontramos a los actores sufriendo por temas universales, tan válidos hace 500 años como ahora: celos, ira, orgullo, honor. Motivaciones mucho más potentes porque en algún punto también han sido las nuestras.

Existen otros puntos fuertes en esta vertiente realista, quizá secundarios pero también relevantes. El principal  entre ellos que lo sobrenatural no se vuelve una excusa para adornar una historia insulsa o trillada, como puede ocurrir en Eragon o en mucha de la literatura juvenil actual. El enésimo drama adolescente queda más digerible si se sitúa en un reino lejano y se maquilla con poderes sobrenaturales, elegidos, profecías, etc. Y de rebote el autor consigue saltar de la estantería de novela rosa a la de "Fantasía / Ciencia Ficción", mucho más rentable hoy en día.

Entre los inconvenientes de optar por la low fantasy -porque no todo puede ser bueno-  es que da menos pie a la épica, en general. Como mínimo no pavimenta el camino hacia ella. El poder que se maneja es mucho menor y el sense of wonder pasa a depender de lo buenos que sean nuestros personajes, diálogos y trama en general. En ese sentido, sin trucos ni artificios a los recurrir, exige que el escritor sea mejor en su oficio y que la obra, como pasa en Juego de Tronos, tenga la fuerza para alzarse por sí misma.

jueves, 17 de mayo de 2012

Microrrelato: Dios Máquina

El Dios Máquina se alzaba entre las nubes, arcaico y milenario. Mantenerlo vivo requería el esfuerzo de oleadas de operarios que trabajaban en turnos interminables, parando escasamente para comer y dormir. Al principio la casta de los Constructores pensó que lo más difícil sería mantenerles en la cadena de montaje, entre implacables engranajes, remaches al rojo y pozos de vapor abrasador. Sólo ellos conocían el secreto tributo en sangre que hacía refulgir el bronce e impedía que el dios se desmoronase. Sin el sacrificio inconsciente de los operarios su existencia no tendría sentido.

Para ocultar aquella oscura realidad crearon una historia, una fábula de dictadores, villanos, héroes y revoluciones, un cuento con el que al final del día cada habitante que recorría las entrañas metálicas podía soñar con ser libre. De cuando en cuando les hacían participar en esa representación y observaban sus efímeras satisfacciones. Para su sorpresa, nadie puso nunca en duda lo burdo del guión ni a sus torpes intérpretes. Resultó que en el fondo a aquella masa ciega le daba miedo imaginarse más allá de la sombra construida con su propia esclavitud.

martes, 15 de mayo de 2012

Un faro en el océano del tiempo

Reflections por dans le grand bleu - Jens Auer
        "La palabra escrita es todo lo que se interpone entre la memoria y el olvido. Sin libros como anclas vamos a la deriva, sin enseñar ni aprender nada. Son ventanas al pasado, espejos del presente y prismas que reflejan todos los posibles futuros. Los libros son faros, erigidos en el oscuro océano del tiempo."
- Gargoyles, "Un faro en el océano del tiempo", Lydia Marano y Brynne Chandler, citando a Edwin P. Whipple

jueves, 26 de abril de 2012

Sí, el rol es más o menos así


martes, 24 de abril de 2012

El Secreto del Acero, lectura obligada

Desde el siempre interesante blog FUDGE Feldkirch nos llega hoy un artículo que no dudaría en catalogar dentro de los indispensables del rol, de esos que merece la pena imprimir y llevar en nuestra carpeta de notas. Se trata de una serie de pautas y sugerencias para masters que muchos damos por sabidas pero que todos, tanto veteranos como neófitos, deberíamos tener bien presentes a la hora de dirigir. Dejo la presentación a su autor, nuestro buen amigo, dibujante y detective, Luis Miguez:
No os toméis lo siguiente como una serie de consejos, pues no es lo que pretenden ser. Son unas pautas que responden solamente a una visión propia y personal del Rol, y no tienen más intención que resultar útiles a quien los pueda ler, en un sentido u otro.

El Secreto del Acero
¿Cómo ser un buen jugador? ¿Cómo dirigir buenas partidas? ¿Hay, de hecho, una forma correcta de jugar? Se ha escrito mucho sobre esto, pero verdaderamente buscar la respuesta a estas preguntas es como buscar el Secreto del Acero: Cada cual al que preguntes va a darte una respuesta. Más aún, cada uno que te quiera aconsejar va a darse más aires de docta autoridad en la materia que el anterior… (...)

El resto, aquí: El Secreto del Acero (I).

La segunda parte, si todo va como está previsto, estará dedicada a los jugadores.