lunes, 10 de noviembre de 2014

En un futuro cercano, el gobierno totalitario de EEUU ha instaurado una medida sin precedentes para “purificar” a la población: un día al año las leyes dejan de tener efecto y cualquiera puede asesinar a otro sin temor al castigo. Durante las doce horas que dura la Purga, tanto la policía como los servicios de emergencia dejan de actuar y los ciudadanos son animados a “liberar su bestia interior”. Sólo hay dos opciones, refugiarse en casa esperando a que todo pase o salir para unirse a la matanza.

Anarchy: La Noche de las Bestias es la segunda parte de la saga que comenzó con The Purge (2013). En ella el guionista y director James DeMonaco planteaba la misma situación, descrita desde el punto de vista de una familia adinerada que debe elegir entre permanecer en su residencia-bunker de las afueras o socorrer a un hombre perseguido. Una trama algo limitada para una ambientación que podría dar mucho más de sí.

Un año después, tanto en la realidad como en la ficción, regresamos a esa América distópica bajo el mandato de los Nuevos Padres Fundadores. La economía marca records históricos mientras que la criminalidad, el desempleo y la pobreza son casi inexistentes. La hora de inicio de la Purga se aproxima y en esta ocasión seguiremos un grupo de desconocidos que por diversos motivos se han quedado aislados en la calle y deben tratar de sobrevivir. Un planteamiento más interesante y más cercano a lo que cabría esperar en este “post-apocalipsis de un solo día”.

Para mi gusto “Anarchy...” es una película mejor resuelta, con más acción y en general más entretenida que su predecesora. Se agradece el cambio de escenario para poder apreciar en toda su magnitud el salvajismo que provoca la Purga y la galería de individuos despiadados que campan a sus anchas por las calles en esas horas. También es un acierto la introducción de personajes protagonistas con trasfondos más variados. En la mayoría de los casos tiran del cliché y cuentan historias que nos resultarán de sobra conocidas, pero funcionan en la narración, así que poco más se puede pedir. Merece una mención especial Frank Grillo, secundario en Capitán América: El Soldado de Invierno, y aquí tipo duro indiscutible, carismático y con un aire al Castigador.

Con respecto a la denuncia social, es más explícita que en la entrega anterior: los ricos son los únicos que pueden protegerse totalmente y también los que más se benefician de que las clases bajas se exterminen en la Purga. Todo aquel que sea demasiado pobre como para blindar su casa o comprar una pistola corre el riesgo de ser asesinado ese día. Al mismo tiempo los delincuentes más violentos acaban por enfrentarse y eliminarse entre ellos. Sea como sea, buenas noticias para el gobierno, que mantiene el sistema en marcha y bien engrasado gracias al derramamiento de sangre.

Quizá lo que se echa de menos es una crítica directa a la cultura de las armas norteamericana. Es evidente que la Purga no tendría sentido en un país que no fuese Estados Unidos, donde cada ciudadano guarda un arsenal bajo la cama. Sin embargo la sensación que queda en esta historia es que al margen de disquisiciones filosóficas, cuanta más potencia de fuego tengas en tu bando, mejor.

En el juego
La América de la Purga es un escenario perfecto para un one-shot en el que los jugadores tengan que cumplir uno o varios objetivos durante esas doce horas de locura. Por motivos obvios sería una partida orientada más a la acción que a la investigación o la interpretación, pero en realidad hay margen suficiente para incorporar a la trama todo tipo de elementos. Si alargamos el arco de la historia para cubrir uno o dos días antes/después, podremos reflejar desde la urgencia y la paranoia de los preparativos, hasta cómo se enfrenta la gente de a pie, o el país entero, a las secuelas de la masacre.

Algunas semillas de aventura serían ser las siguientes:

  • Guerra en el Bloque: La última planta del bloque en el que vive uno de los personajes siempre ha sido un lugar tranquilo, así que es el lugar elegido por todos para celebrar una fiesta, atrincherarse y pasar la noche. Sin embargo las rencillas entre los habitantes estallan de forma inesperada al poco de dar comienzo la Purga y se escuchan ráfagas de ametralladora en varios pisos. ¿Responderán los protagonistas a las peticiones de ayuda de sus vecinos más desamparados? ¿Intentarán resistir hasta el amanecer o tratarán de llegar a la calle esquivando las trampas, el fuego y los disparos?
  • Invitados de Excepción: Los personajes han sido invitados a una cena de gala en la mansión fortificada propiedad de la empresa para la que trabajan. Se rumorea que puede ser el momento en el que se hagan oficiales varios ascensos largamente esperados... sin embargo cuando suena la sirena que da comienzo a la Purga, las puertas blindadas se cierran y las luces se apagan. Queda claro que el verdadero objetivo de la dirección es descubrir quienes de los presentes están dispuestos a darlo todo por subir puestos en la jerarquía...
  • Al Rescate: La Purga está en marcha y una furgoneta recorre las calles de Nueva York a toda velocidad. La hermana mayor de uno de los personajes ha hecho una llamada desesperada desde el centro, su edificio ha sido asaltado por una banda y sólo es cuestión de tiempo que lleguen hasta ella. Un grupo de chavales reunidos en el último momento, armados de forma precaria y con una ciudad sumida en el caos por atravesar, son su única esperanza. 

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