martes, 3 de septiembre de 2013

Vía 3dfuture.com.au
La impresión 3D es la respuesta a uno de los sueños más comunes entre los fans de las miniaturas: poder tener todas las unidades que uno desee con tan solo pulsar un botón y llegar a construir el ejército perfecto sin hipotecarse de por vida en el proceso. Un brazo robótico y una bobina de plástico se encargarán de hacerlo realidad, capa a capa. Los gurús del filamento vaticinan un futuro en el que las páginas desde las que descargar planos de todo tipo de figuras serán tan habituales como The Pirate Bay (sólo hay que ver Thingiverse) y las impresoras de precisión microscópica no tendrán nada que envidiar a las máquinas de inyección. Lo que seguirá, probablemente, será una persecución de las copias ilegales en 3D parecida a la que ahora sufren las de discos y películas.

La tecnología de impresión en 3D ha experimentado el mismo ciclo vital que ya hemos visto en muchas otras, desde los comienzos elitistas y prohibitivos a la caída vertiginosa de los precios que la lleva al gran público. A diferencia de lo que ha ocurrido con la grabación de DVDs o los lectores de libros electrónicos, es difícil que haya una impresora 3D en cada casa, sin embargo sí que sera una opción viable para el ámbito doméstico, no sólo para el industrial o el del diseño profesional. Modelos como la Printrbot Simple, con un precio de tan solo 300 $, lo corroboran, e incluso su contrapartida de gama alta, la MakerBot Replicator 2, no parece tan inalcanzable por 2200 $.

Siendo realistas, el resultado que se obtiene a día de hoy con este tipo de máquinas dista bastante de ser ideal. Se ha mejorado mucho pero las piezas impresas tienen en general un aspecto basto y requieren de trabajo posterior de lijado y pulido para quedar presentables. Si la figura es de pequeño tamaño o muy detallada es aún más frustrante. Sin embargo es cuestión de tiempo que la carrera de los fabricantes por alcanzar mayor resolución en sus impresoras dé con el Santo Grial de la copia perfecta, a todos los niveles y escalas. A partir de ahí veremos cosas como dispositivos multifunción capaces de escanear y reproducir casi al vuelo, colores múltiples, interfaces para cambiar sin esfuerzo la postura de los modelos... el paraíso para cualquier fan.

Vía replicatorinc.com
¿Habrá llegado entonces el momento de decir adiós a Games Workshop? Si los duplicados chinos y las copias en resina no lo han logrado, es poco probable. Desde un punto de vista puramente económico, inyectar plástico en molde es más rápido y barato que imprimirlo y eso no va a cambiar: una matriz de marines cuesta unos pocos céntimos y una máquina convencional puede escupir docenas de ellas en pocos minutos. Además, GW cuenta con diseñadores, escritores y creativos bien pagados dando a luz a material nuevo cada cierto tiempo... o rehaciendo el material antiguo para que parezca nuevo. Lo mismo se puede aplicar a Hasbro o cualquiera de las grandes jugueteras. Y por desgracia siempre habrá quien prefiera los productos de siempre bien empaquetados y publicitados frente a cualquier alternativa low-cost, por original que sea.

Vía pippabiddle.com
Entonces ¿qué nos espera? En realidad las buenas noticias no son para aquellos que aspiren a clonar sus miniaturas favoritas, sino para los que apuesten por el “do-it-yourself”. ¿Por qué imitar cuando se puede crear? Los autores “de garaje” tendrán a su disposición el material y los medios para desarrollar juegos de tablero completos, ya sea para uso personal o para la venta a pequeña escala. El “print-on-demand” dejará de ser un término exclusivamente literario. Al igual que los ebooks han democratizado el mundo editorial, permitiendo a los más pequeños hacerse con su cuota de mercado, la impresión 3D lo hará con nuestra afición. Se venderán planos de miniaturas de la misma forma que hoy se venden PDFs y las grandes empresas tendrán que plantearse si subirse al carro o perder clientes a pasos agigantados. ¿Veremos a Games Workshop ofreciendo online los diseños para impresora 3D de sus dreadnought? Es difícil saberlo, pero lo que es seguro es que ya no los necesitaremos.


Otros enlaces relacionados:
Modular Dungeon Tiles
http://www.thingiverse.com/thing:74041
Pocket-Dungeons
http://www.thingiverse.com/thing:59110
Shapeways (sección Miniaturas)
http://www.shapeways.com/miniatures

Vía kotaku.com

Vía mwomercs.com

Vía engadget.com


5 comentarios:

  1. Yo misma diseño en 3D, y espero algún día tener en mis manos mis propias creaciones.
    Son buenas noticias, aunque de futuro incierto.

    SeeU!

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  2. Muy interesante lo que planteas, no creo que los grandes vayan a caer por esta tecnología. Pero más de un creativo se está frotando las manos seguro.

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  3. Yo creo que si habrá una en cada casa, formará parte de un kit que aglutinara, impresora color, escaner (3d por supuesto)... las posibilidades domésticas son infinitas ¿vajilla desechable con motivos nuevos en cada comida?
    A mi quizás me preocupa es el bajón en originalidad/trabajo desde que todo es tán fácil de copiar, el cine y la música incluso son bastante parecidos a la vajilla desechable de la que hablaba, solo importa que sea bonita durante 1 día o dos, asi son cada vez más las cosas. Un "me gusta" es a lo más que se aspira en el 90% de la red....¿hablabas de impresoras digitales 3d? XD

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  5. http://www.makexyz.com/3dprinters/Spain?ll=40d46366700000001l-3d7492200000000366

    Para que veas que intento aportar, una lista de lugares que hacen impresión 3D en España a petición, subes el modelo y lo imprimen... desde ¡¡0.9 cm3!!

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