miércoles, 26 de junio de 2013


Si hay un personaje que haya superado su dimensión de héroe de cómic hasta convertirse en un icono global, ese es Superman. El primer recuerdo que tengo de él es con el rostro de Christopher Reeve en una de las películas de los 80. Eran otros tiempos. Unas simples gafas y un cambio de peinado bastaban para adoptar una personalidad secreta, y el traje de mallas, tan ridiculizado hoy en día, parecía extrañamente adecuado. Algunas de las escenas de aquella saga me impactaron de niño: la Fortaleza de la Soledad surgiendo de entre los hielos, Lois Lane siendo enterrada viva en su coche, el General Zod y sus seguidores gritando en el extraño prisma de la Zona Fantasma... Y cómo no, las notas de John Williams grabadas para la posteridad.

Antes de El Hombre de Acero, mi último contacto con el último kryptoniano fue de la mano de All Star Superman , una joya que mi amigo Álvaro me regaló y por la que le estoy inmensamente agradecido. Las últimas páginas del cómic de Morrison y Quitely hicieron resurgir lo más épico del personaje y lograron que me emocionase de nuevo. Por un momento me di cuenta de que Superman era algo más que su traje y sus poderes.

Salvando las distancias, si algo tiene en común la película de Zach Snyder con estas obras es eso mismo, la emoción que transmite. La historia ya nos la han contado otras veces, pero en esta ocasión la mirada está puesta en los espacios intermedios, en la forma en la que un chico de Kansas asumió que no era como los demás. Acompañaremos a un Superman que todavía no lo es en su viaje para encontrarse a sí mismo, respondiendo por el camino a las preguntas que han atormentado al hombre desde el principio de los tiempos: ¿quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Por qué estoy aquí? Ese es el mayor mérito del director y la baza que juega para lograr conectar con el espectador. La condición de "superhombre", casi un semidios, del protagonista, no lo aleja de nosotros, al contrario, queda en segundo plano, si acaso es una carga que se suma a sus dudas y la angustia por no saber cuál es su destino, si es que tiene alguno.

Como cabría esperar del autor de 300, Watchmen y Sucker Punch, hay alardes visuales, un movimiento de cámara tan mareante como innecesario y escenas de acción hiperbólicas. Todo con los acordes de Hans Zimmer de fondo, solemnes y memorables. Pero también hay tiempo para el sacrificio, para lo épico y la leyenda. No sólo por parte de Clark Kent / Kal-El, sino también de su familia, tanto la terrestre como la kryptoniana. Russell Crowe y Kevin Costner dan lo mejor de sí mismos como padres, real y adoptivo, protectores y guías omnipresentes.

Superman aprende a volar, se viste con el traje azul y rojo y se enfrenta a enemigos llegados de su pasado para definir lo que será en el futuro. En un momento dado, Lois Lane le pregunta que hará si pierde sus poderes, luchando contra una fuerza demoledora. Eso, responde él, no le impedirá intentarlo.

Mi escena preferida: Jonathan Kent observa cómo su hijo juega con una improvisada capa a su espalda, adivinando quizá en qué o en quién se convertirá muchos años más tarde.


5 comentarios:

  1. Coincido contigo plenamente en esto:

    Mi escena preferida: Jonathan Kent observa cómo su hijo juega con una improvisada capa a su espalda, adivinando quizá en qué o en quién se convertirá muchos años más tarde.

    Porque es lo que más me gustó de la película. El resto, sinceramente, me parece una mierda. Demasiadas cosas incoherentes, aunque sea una película de Superheroes, son cosas que yo no trago. Personajes secundarios que están ahi por rellenar. Situaciones absurdas y sin sentido. Y peleas que impactan en un principio y al final terminan siendo muy cansinas y estás deseando que acaben...

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  2. Tío nunca creí que diría ninguna de las dos, pero las últimas películas de Superman (!) y Star Trek (!!) me pintan muy guay. A ver si las veo y te cuento.

    ¿Podría ser esta la primera historia de Superman que me gustase?

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  3. "Y como no, las notas de John Williams grabadas para la posteridad."

    Serás chaquetero.... :-)))))))

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  4. Yo debo decir que me encantó la película. Nunca he sido ultra fan de Superman, por lo que lo que opinan los "puristas" del personaje, me la traen un poco al pairo, y me lo pasé genial viendo la peli.

    La escena que comentas, es sin duda, la mejor, pero también incluiría el momento en el que sale de la nueva "Fortaleza de la Soledad". Las batallas entre kriptonianos son simplemente brutales, casi al nivel de los Vengadores, se nota que para un tipo como Super, la humanidad no son más que hormigas.

    El punto negativo, Lois Lane, que sobra desde el minuto uno hasta el final, y está metida ahí con calzador.

    Personalmente... es una pelicula de Superheroes, tenemos que tener claro que van a haber cosas incoherentes, como las hay en los comics. Pero bueno, para gustos colores!

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  5. La vi y me moló... y ya sabes lo que me jode decir eso de una pinicula del visionari diretor zak esnaider...

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