lunes, 11 de junio de 2012

Viernes 13 comenzó como una modesta película de terror que imitaba el exitoso modelo de Halloween de John Carpenter. A pesar de sus carencias resultó un éxito de público y taquilla tan grande que treinta años después la máscara de hockey de Jason, su protagonista, se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles del cine y su esquema -chicos jóvenes que mueren de maneras cada vez más extravagantes a manos de un psychokiller- se ha repetido hasta la saciedad. Sin embargo las cosas no siempre fueron así...

Viernes 13 (1980)
En el campamento Crystal Lake, varios monitores caen víctimas de un misterioso asesino que busca venganza por un horrible suceso del pasado.
La primera entrega de la saga es quizá la más atípica. A pesar de ser el referente de todo el género slasher posterior no es muy explícita en cuanto a las muertes y juega al despiste en lo que respecta al asesino. Hay un intento real de componer una trama y desarrollar los personajes, quizá porque a pesar de ser puro entretenimiento de autocine todavía estaba concebida en torno a una historia "de verdad". Kevin Bacon aparece en uno de sus primeros papeles. Paradójicamente la máscara todavía no hace su aparición, algo que Wes Craven no duda en recordar en el arranque de Scream.

Viernes 13 Parte 2 (1981)
Cinco años después de la primera matanza un nuevo grupo de monitores acude a Crystal Lake para reabrir el campamento, ajenos a la amenaza que se esconde en el bosque.
Ésta es la primera película en la que Jason es protagonista, todavía sin su aspecto característico pero ya demostrando sus dotes como psicópata. El número de muertes sube, así como su originalidad. La filosofía de la saga de Viernes 13 a partir de cierto punto es ofrecer al público lo que quiere: todavía no ha llegado el momento en el que la casquería y el recuento de cadáveres sea lo único que importe, pero se avanza en esa dirección.


Viernes 13 Parte 3 (1982)
Jason, herido tras su último enfrentamiento, se esconde en un lago cercano, donde otro grupo de adolescentes espera pasar unas tranquilas vacaciones.
Continuación inmediata de la anterior (se sitúa un día después cronológicamente) no aporta demasiadas novedades. Más muertes y la primera aparición de la máscara de hockey, que a partir de aquí será la seña inseparable del protagonista. Como curiosidad, fue rodada con el 3D de la época y tiene algunos planos específicamente rodados para aprovecharlo, en particular el famoso ojo saliendo disparado hacia el espectador.

Viernes 13 Parte 4: Capítulo Final (1984)
En la morgue del hospital, Jason revive y acaba con médicos y enfermeras antes de regresar a Crystal Lake. Un misterioso autoestopista con un pasado misterioso, una familia que vive cerca del lago y un grupo de adolescentes se cruzarán en su camino.
Quizá lo más destacable de esta película, aparte del intento de finalizar la saga, sea la aparición de Corey Feldman, en una de sus primeras interpretaciones antes de Los Goonies. El personaje de Tommy Jarvis aparecería en las dos siguientes entregas, uno de los pocos que ha tenido un arco narrativo continuado, aunque bastante desigual. En cada ocasión sería encarnado por un actor diferente.


Viernes 13 Parte 5: Un Nuevo Comienzo (1985)
Traumatizado tras haber acabado con Jason, Tommy Jarvis es internado en un hogar para jóvenes con problemas. Cuando las muertes comienzan de nuevo, todas las sospechas recaen sobre él.
El estudio tardó menos de un año en resucitar la franquicia. Probablemente nunca se plantearon cerrar la saga, teniendo en cuenta lo baratas que resultaban las películas en comparación con los ingresos de taquilla. Como curiosidad, Corey Feldman rodó la breve escena del prólogo en los descansos de Los Goonies. Tras cuatro entregas se vuelve a jugar al despiste con la identidad del asesino. Para combatir el agotamiento del espectador, que ya había pagado por ver lo mismo en cuatro ocasiones, la trama es atípica y el tono es diferente a lo visto hasta entonces. No será recordada con cariño por nadie, ni siquiera los fans.

Viernes 13 Parte 6: Jason Vive (1986)
Tommy Jarvis sigue en tratamiento tras los sucesos de Crystal Lake. En un fallido intento de destruir definitivamente los restos de Jason y superar los hechos, el cadáver es alcanzado por un rayo y vuelve a la vida, listo para matar.
Esta película inaugura oficialmente el lado humorístico de la saga y la transformación de Jason de psicópata imparable (pero todavía humano) a criatura sobrenatural. El director sabe que los fans disfrutan con las muertes más bizarras y se las sirve en bandeja, acompañadas con un guión que no escatima en tópicos y que se ríe de sí mismo. Una de las más divertidas de ver, a pesar de su aspecto de "TV movie". Este es el punto de inflexión en el que los espectadores ya pueden ponerse sin tapujos del bando del asesino y corear cada ejecución. Es un acierto que la pareja protagonista tenga algo de trasfondo y se les cree una relación con la que se pueda empatizar, mientras a su alrededor amigos, familia y peatones casuales caen descuartizados.


Viernes 13 Parte 7: Sangre Nueva (1988)
Diez años atrás Tina Shephard provocó la muerte de su padre utilizando sus poderes telequinéticos. Ahora ha vuelto a su antigua casa junto a Crystal Lake para intentar sobreponerse a lo ocurrido, pero lo que despertará en el lago es algo muy diferente.
Si Jason fue resucitado en la anterior por el impacto de un rayo, no debería extrañarnos que en esta película haya poderes mentales, un giro poco aprovechado y que según los rumores surgió de un guión descartado de Freddy vs. Jason. Por lo demás sigue siendo una entrega clásica, con el grupo de jóvenes de fiesta en la casa de al lado cayendo como moscas mientras la protagonista intenta acabar con nuestro psychokiller preferido con la ayuda de lo sobrenatural.

Viernes 13 Parte 8: Jason Toma Manhattan (1989)
Un barco de recreo de camino a Nueva York arranca sin saberlo el cuerpo de Jason del fondo del lago. Los estudiantes que viajan en él sufrirán muertes horribles hasta que, ya en el puerto de destino, sean los ciudadanos de la Gran Manzana los que se enfrenten al hombre de la máscara.
Un título prometedor que por problemas de presupuesto se quedó en unos pocos minutos de Jason por las calles de Manhattan asesinando pandilleros. Casi toda la acción transcurre en el viaje hasta Nueva York, en el que al menos se aprovecha de forma correcta el entorno cerrado del barco y hay una buena ración de cadáveres. Visto lo visto, habría sido más apropiado llamarla "Jason De Vacaciones".


Viernes 13 Parte 9: Jason Va Al Infierno (1993)
El FBI tiende una emboscada a Jason y lo hace volar en pedazos. Sus restos son enviados a la morgue, pero el espíritu maligno que habita en su interior no descansa y poseerá un cuerpo tras otro hasta que complete su venganza.
Una de las peores entregas de Viernes 13, empezando por su aspecto de subproducto de videoclub, los efectos especiales  baratos y el guión, lleno de demonios, criaturas y conceptos nuevos que no terminan de encajar unos con otros (¿de dónde sale lo de la línea de sangre de los Voorhees? ¿Y la daga mágica?). Pretendía enlazar directamente con Freddy vs. Jason pero por problemas de desarrollo Jason X sería estrenada antes.

Jason X (2002)
En el año 2455, la Tierra es inhabitable debido a la contaminación y ha sido abandonada. Una nave de exploración llega al planeta y encuentra un laboratorio subterráneo que alberga el cuerpo criogenizado de Jason, conservado por el Gobierno para investigar sus capacidades regenerativas. Sin advertir el peligro que corren, los astronautas suben los restos y los de una superviviente a bordo.
Jason en el futuro, ¿hace falta decir algo más? Los protagonistas no debían conocer Alien y los peligros de recoger cosas por ahí, por lo que parece. Naves espaciales, androides, nanotecnología y una tripulación de adolescentes -y otros no tanto- que caerán de forma inevitable bajo el cuchillo del asesino de la máscara de hockey, ahora cibernético y mejorado. Hay quien la verá por afán de completismo, por reirse de lo ridículo del planteamiento o los decorados... como curiosidad, David Cronenberg hace una aparición de esas de "pasaba por aquí".


Freddy vs. Jason (2003)
Los habitantes de Elm Street hace tiempo que olvidaron a Freddy, que sin su miedo ya no puede manifestarse en sus pesadillas como antes. Para volver a llevar el terror al corazón de Springwood, Krueger traza un plan: enviará a Jason, que ahora está atrapado en el Infierno, al mundo real. Sin embargo el asesino de Crystal Lake demostrará ser más difícil de controlar de lo que parece.
Si Frankenstein, Drácula y el Hombre Lobo se enfrentaron unas cuantas veces, dos grandes del género slasher tenían que emularles. Este crossover es un viejo proyecto que estuvo parado durante muchos años, pero que sólo era cuestión de tiempo que viese la luz. Parece mentira pero la trama tiene cierto sentido y no es de las peores de la lista, ni mucho menos. Los esfuerzos combinados por llevar a la pantalla a estos monstruos se tradujeron en enfrentamientos épicos con inocentes víctimas de por medio.

Viernes 13 (2009)
Tras la desaparición de varios campistas, Clay Miller recorre la zona pegando carteles y buscando información sobre su hermana. Al llegar a Crystal Lake se cruzará con un grupo de estudiantes que van a pasar el fin de semana en una casa junto al lago. Pronto todos se verán enfrentados a un asesino psicópata que no tolera que nadie se interne en su territorio...
Un remake como tantos otros a los que ya nos hemos acostumbrado. La película es fiel al origen de Jason, tomando elementos de las primeras entregas de la saga y condensándolos en pocos minutos, evitando los aspectos sobrenaturales o demasiado exagerados. Después de tantos años de recurrir al humor fácil o la casquería, es todo un logro que la trama mantenga cierta tensión y que consiga personajes con un mínimo de desarrollo. Para que nos importe un poco lo que les pase, para bien o para mal. Como plus, el protagonista es Jared Padalecki, el Sam Winchester de Sobrenatural.


Han sido catalogadas como sangrientas, simplonas o moralistas, se ha dicho de ellas que glorifican la violencia y la convierten en puro espectáculo. Se ha llegado a afirmar que con el tiempo imágenes de este tipo son las que provocan que el espectador pierda la capacidad de empatizar y asista sin inmutarse a todo tipo de horrores. Es difícil saber si estamos ante un efecto de las películas o simplemente un síntoma de nuestro tiempo, lo único cierto es que Viernes 13 ha sido un éxito durante treinta años y es probable que lo siga siendo. Tras haber recaudado más de 500 millones de dólares en todo el mundo con la misma fórmula que parece no cansarnos nunca, es sólo cuestión de tiempo que alguien desentierre una vez más la máscara y el machete.



1 comentarios:

  1. Chapó. Completo y al grano, aportando tu opinión personal.

    Como fan de la saga y blogger, tenía en mente desde hace tiempo escribir un repaso del estilo de este; pero ahora que ya te has ocupado tú, tendré que ir pensando en otra cosa.

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