martes, 5 de julio de 2011

Una noticia que bien puede servir de arranque para una historia de género negro, cercana y ambientada en la época actual:

Se busca a Cabeza de Cerdo (El País)
La Policía Nacional lleva una década persiguiendo al rumano Ioan Clamparu, uno de los mayores traficantes de mujeres - Su rastro se perdió en Madrid

Algunos párrafos son muy cinematográficos, con perfiles de personajes y situaciones muy aprovechables:

Es alto, grande, fuerte. Inmenso. Por eso a Ioan Clamparu, uno de los mayores traficantes de mujeres del mundo, lo llaman Cabeza de Cerdo.

Las mujeres traficadas son el escalón más bajo de una organización perfectamente jerarquizada. (...) La junta directiva no llega a una veintena de personas que visten traje, viajan como ejecutivos y hacen reuniones a plena luz del día en sitios céntricos como las cafeterías de El Corte Inglés. 

"Sabes que existe pero nadie le ha visto" (...) "Un día fue a los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid. Apareció con cinco guardaespaldas y una caravana de coches que se dispersó para despistarnos. Cada uno se fue a un sitio distinto".

La persecución de la Policía Nacional al clan Clamparu duró casi un año. Les dio la pista un taxista enamorado de una prostituta.

"De repente recibimos una llamada. Era la policía rumana. Se habían equivocado y habían adelantado las detenciones". No se sabe si alguien le protegió o fue un error, pero la operación entera se frustró. Cabeza de Cerdo nunca regresó a Boadilla. Los otros 11 pisos que se iban a registrar estaban vacíos. Se habían esfumado.

1 comentarios:

  1. Espeluznante.
    Ya en lo rolero, la caza de una "bestia" como esta podría dar lugar a una campaña policiaca entera.

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