lunes, 28 de marzo de 2011

Hace casi un año los carteles de esta película llamaron mi atención. Las imágenes mezclaban todo lo imaginable, desde armaduras de combate a campos de batalla de la Gran Guerra, pasando por zombis, bombarderos, dragones... todo a los pies de un grupo de heroínas armadas con espadas y ametralladoras. Era difícil adivinar cómo haría el director para encajar todos los elementos y que Sucker Punch no pareciese un simple alarde de efectos especiales. (Como siempre, advierto que esta reseña puede contener spoilers.)

Baby Doll es internada en un siniestro hospital psiquiátrico por su padrastro. Si no logra escapar antes de cinco días, será sometida a una lobotomía. Su única esperanza es trazar un plan y conseguir cinco objetos que le ayuden en su fuga. Para ello recurrirá a sus compañeras de internamiento y al fantástico mundo que ha creado en su imaginación...

Hay que reconocer que todos los elementos de la fantasía clásica están ahí: amenazada con la lobotomía, una muerte en vida, Baby Doll debe recorrer su camino iniciático a través del mundo fantástico que imagina, enfrentándose a todo tipo de peligros y descubriendo que es más fuerte de lo que ella cree. Su mentor le indicará cinco objetos que pueden ayudarle en su fuga, una huida que no sólo simboliza la libertad, sino también la tan ansiada felicidad tanto para ella como para sus compañeras del manicomio. Su némesis, el celador Blue Jones, intentará impedirlo. Snyder conoce el "camino del héroe" y trata de ponerlo en práctica, pero por desgracia se se queda tan solo en eso, un mero intento.

Sucker Punch comienza muy fuerte, con una primera escena sin diálogo en la que vemos lo que ha llevado a Baby Doll al psiquiátrico y el destino que le espera. No podemos dejar de sentir lástima por ella. Es una chica encerrada injustamente, sola, desvalida... o quizá no tanto. Enfrentada a su angustiosa realidad, rápidamente será la fantasía la que tome el control. El manicomio pasará a ser un recargado prostíbulo/cabaret y los diferentes pasos de su plan para escapar se narrarán como escenas de acción, una fantasía dentro de otra al mas puro estilo de Origen. La lucha tendrá lugar en campos de batalla apocalípticos, con samurais demoníacos, soldados muertos vivientes alemanes movidos a vapor, robots, orcos y dragones saliéndoles al paso. Lo que ocurra en esa dimensión paralela de su mente tendrá efectos en la realidad. La fórmula no es nueva, tanto El Laberinto del Fauno como The Fall: El Sueño de Alexandría recurrieron a ella, aunque en estilos diferentes.

A simple vista es el planteamiento perfecto ¿zombis steampunk de la Primera Guerra Mundial? ¿Quién le puede poner pegas a eso? Lo malo es que la acción frenética no puede esconder la falta de ritmo y los constantes altibajos narrativos de la película. Tras una primera escena en un templo japonés que pone los pelos de punta, Snyder se conforma con repetir la misma fórmula una y otra vez: las chicas entran a tiro limpio en cada escenario eliminando horda tras horda de enemigos para salir airosas con más o menos fortuna. Tras la batalla de las trincheras la calidad decae hasta el punto de que los últimos choques se quedan entre lo aburrido y la vergüenza ajena, con orcos de segunda fila recién escapados de Mordor y androides asesinos que parecen sacados de un programa de efectos 3D de saldo.

En el exterior, la "realidad" va flojeando cada vez un poco más, con promesas que nunca se cumplen. De igual forma que nunca se ven los embrujadores bailes con los que Baby Doll hipnotiza a todos para permitir a sus compañeras robar los objetos, tampoco el increíble plan de huida llega a estar a la altura de lo anunciado. No es que esperase una proeza de ingenio propia de una película de atracos, con acrobacias calculadas al segundo, pero uno se queda pensando ¿tanto sufrimiento para esto?

Por no hablar de las últimas escenas con la cargante voz en off, donde no puedes dejar de preguntarte ¿por qué? No explicaré nada más para no estropeársela a los que no la hayan visto todavía, tan solo diré que el director no entiende lo que significa empatizar con un personaje, ni mucho menos un final épico. Los giros finales de guión no es que sean anticlimáticos, es que resultan francamente deprimentes.

Al final la sensación que queda es que a Snyder le dieron la oportunidad de rodar una de sus fantasías, metiendo en ella todos sus elementos favoritos. Cine de aventuras pulp elevado a la enésima potencia. Para justificar la orgía visual escribió un guión en el que trató de reproducir lo que había aprendido de otros autores, pero por falta de experiencia o de sentido narrativo, se equivocó al montar los elementos y no logró manejar a los personajes. Si, es cierto que hay acción, explosiones, chicas luciendo curvas, monstruos, tiroteos interminables... pero el mensaje queda vacío, sin emoción, y la conclusión resulta decepcionante.

Si no fuera por esa primera media hora en la que parece que vamos a encontrar algo diferente y con personalidad (aunque luego no se cumpla), no llegaría ni al aprobado raspado. Después de tanta expectación, resulta una verdadera lástima.

2 comentarios:

  1. La verdad es que no la he visto y lo poco que he visto en carteles y trailers ya me llevaron a pensar que sería como tu dices en el artículo, una peli a lo DOA, a lo Kill Bill pero con mucho menos guión e historia.
    Y luego se quejan algunos de que no pueden hacer pelis como ellos quieren, Del Toro, ya ves no importa este Snyder hace un bodrio y no le ponen pegas los productores.

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  2. La vi ayer y totalmente de acuerdo, me imaginaba que iba a ser un videoclip pero hasta me esperaba un poco más del guion de lo que tiene.

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