jueves, 10 de marzo de 2011

Fuera de la noche que me cubre,
negra como el Abismo de polo a polo,
agradezco a cualquier dios que exista
por mi alma inconquistable.

Ante el cruel zarpazo del destino
no me he estremecido ni me he quejado.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de ira y lágrimas
sólo se vislumbra el Horror de la sombra,
y aun así la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, impasible.

No importa lo estrecha que sea la puerta,
lo cargada de castigos que venga la sentencia.
Yo soy el dueño de mi destino:
yo soy el capitán de mi alma.


Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find, me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.


- William Ernest Henley


Porque hay días en los que hace falta releerlo.

2 comentarios:

  1. Buena elección, Mr Keats, un gran poema. Un abrazo!

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  2. ¿Será mi imaginación? Este poema es muy inspirador y aparece justo en un momento de necesidad. ¿Será que en el imaginario colectivo muchos (o todos) estamos pasando por momentos difíciles?

    Nahh... Ideas herejes en mi cabeza.

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