lunes, 14 de febrero de 2011

1979: El programa de investigación para el control mental de la CIA, denominado Proyecto MKULTRA, se ha cancelado oficialmente. Sin embargo la compañía continúa sus experimentos de forma clandestina y consigue su primer gran éxito: el HC, nombre en código Havoc, un agente químico incapacitante derivado de compuestos militares, diseñado para inducir alucinaciones y paranoia en los sujetos afectados. Administrado correctamente, el Havoc crea un estado alterado de conciencia en el que el individuo es altamente sugestionable, con efectos que se prolongan mucho tiempo después del primer contacto.

1987: Coincidiendo con la visita de Reagan a Berlín, la CIA envía varios contenedores de Havoc con la intención de emplearlos con la población y provocar un alzamiento masivo que desborde al ejército de Alemania del Este y fuerce la apertura del Muro. La oportunidad de usarlos no se presenta y los contenedores se almacenan en un piso franco.

1989: El Muro de Berlín cae y los contenedores son víctimas del caos subsiguiente. La compañía les pierde la pista en Turquía, donde pasan la frontera en manos de un espía renegado.

1996: Una amenaza terrorista en las Olimpiadas de Atlanta es neutralizada. En poder del comando se encuentran documentos que hacen referencia a un arma química alucinógena, pero no hay ningún rastro del compuesto y los interrogatorios no proporcionan ninguna pista concluyente.

2002: El pueblo de Hooper, Colorado, se ve azotado por lo que los médicos catalogan como un "peculiar brote de meningitis". La descripción de los síntomas coincide con el patrón del Havoc. Los pacientes son enviados al Hospital Militar de Evans donde según los informes no sobreviven al tratamiento. El pueblo de Woodton, en Norfolk, Inglaterra, parece sufrir varios casos del mismo brote. Por desgracia los afectados fallecen en un accidente de ambulancia mientras son trasladados a la cercana ciudad de Norwich.

2 de agosto de 2004: Un contenedor de Havoc es detonado a gran altitud sobre la ciudad de Nueva York. El agente químico se extiende por el núcleo urbano, provocando el desastre. Antes de que los servicios de emergencia tengan tiempo de reaccionar la zona se convierte en un campo de batalla. Los afectados describen figuras demoníacas encaramadas a los rascacielos, gigantescas criaturas caminando por las avenidas y "grietas" en la realidad a través de las cuales se ve una dimensión extraña y aberrante. La alucinación es compartida por cientos de miles de personas, que lejos de sentir pánico, se convencen desde ese momento de que el mundo “real” es la ilusión y se enfrentan a cualquiera que intente negarlo.

Un dispositivo especial del ejército pone en cuarentena Nueva York y sus alrededores, mientras los habitantes afectados se atrincheran y levantan barricadas. En una declaración sorpresa el alcalde, secundado por la práctica totalidad de los concejales, llama a la resistencia frente a la "amenaza externa" y el lema "More than human" es coreado en las calles. No es posible realizar una evacuación porque los civiles, organizados en una improvisada guerrilla, se oponen con violencia a los equipos de descontaminación y repelen a los soldados con cócteles molotov y fuego de armas ligeras. Las fotografías aéreas muestran banderolas negras ondeando en los edificios y grafitis de varias decenas de metros de altura con frases escritas en un idioma desconocido. En Central Park el campo ha sido quemado formando espirales laberínticas.

Al terminar los primeros análisis los investigadores de campo de la CIA descubren aterrados que el Havoc no se vuelve inerte en el tiempo previsto. Sus restos se encuentran esparcidos por cientos de kilómetros a la redonda en forma de un polvo fino muy volátil, que viaja arrastrado por el viento amenazando las poblaciones cercanas. Una bocanada de aire o el simple contacto con la piel ya desata sus efectos.

27 de agosto de 2004: Una furgoneta bomba estalla en el centro de Los Ángeles con un segundo contenedor de Havoc en su interior...

Esta es una idea para una o varias partidas con múltiples variantes, desde la militar/táctica a la investigación y el horror sobrenatural. Cualquiera de los eventos descritos pueden dar lugar a una aventura. El giro argumental más interesante es descubrir si las alucinaciones provocadas por el Havoc son sólo eso... o hay algo de verdad tras ellas.

5 comentarios:

  1. No está mal, psé... (Por romper con la costumbre.)

    Bueno, gran idea. ¿Para qué juegos o sistemas lo propondrías?

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  2. Si se va a enfocar al aspecto sobrenatural puede encajar en cualquier juego del género, empezando por La Llamada de Cthulhu y derivados. En ese caso yo recomendaría prescindir de los Mitos, al menos en un primer contacto.

    Para aquellos a los que les tiente más la faceta militar o de acción se podría optar por un sistema genérico como D6 o específico como Twilight 2000.

    Un saludo y gracias a todos por vuestros comentarios.

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  3. Genial:)
    Ya lo veo dentro de una partidita light de Kult :D

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