martes, 25 de enero de 2011

Siempre es una mala noticia que una tienda especializada eche el cierre. Nuestra afición es cosa de minorías y los reductos que podemos considerar como propios se pueden contar con los dedos de la mano. Una tienda menos significa que nuestro universo lúdico se hace un poco más pequeño.

En este caso ha sido Fundación Kaufman, que de la mano de Alex Werden se había hecho un hueco importante en el mundillo, con iniciativas propias y colaboraciones de todo tipo. Nosotros teníamos trato con ellos a raíz de la publicación de Embelyon. Es una lástima que por los vaivenes del mercado y por la mala fe de algunos haya acabado bajando la persiana. La de librero siempre ha sido una profesión difícil y poco agradecida.

Desde aquí un saludo y ánimo para sus siguientes proyectos.

1 comentarios:

  1. Lo peor es lo del robo, porque solo puede ser algo de gente con relación con todo este asunto... Yo espero que no tire la toalla y que haga como Escarlata O'Hara...“A Dios pongo por testigo de que no lograran aplastarme, viviré por encima de todo esto, y cuando haya terminado nunca volveré a saber lo que es hambre"

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