La vida de Scott Pilgrim es genial, o al menos eso parece. Vive en Toronto, toca el bajo en un grupo, los Sex Bob-Omb y aunque todavía no ha superado su última ruptura, ha empezado a salir con alguien. Sin embargo cuando se cruza en su camino una misteriosa chica en patines y con el pelo morado, las cosas cambian.
A primera vista uno podría pensar que Michael Cera está abonado a este tipo de papeles: en casi todas sus películas su personaje es un chico de comportamiento peculiar al que le gusta la música y que se enamora de una chica más peculiar aún. "Juno" y "Nick & Nora Infinite Playlist" responden exactamente a ese esquema. Se ha hablado mucho del lastre de tenerle de protagonista, acusándole incluso de espantar a posibles espectadores, cansados de verle siempre el mismo papel. Incluso se rumoreó que el famoso cartel en el que aparece tocando la guitarra y no se le ve la cara se debió a un intento de la productor de "ocultarle", aunque existe una viñeta prácticamente idéntica en el primer tomo del cómic. Quizá Cera no puede evitar tener algunos tics de sus otros personajes, pero a mi modo de ver eso no es perjudicial, la película se beneficia, y mucho, de su vis cómica.
Hay aspectos que pueden resultar más difíciles de asumir, como su innegable carga de cultura pop. Alguien que no conozca (o a quién no le gusten) los típicos juegos de rol de la NES, el Street Fighter o los cómics de superhéroes se va a perder muchas referencias y puede no disfrutar la película de la misma forma. En cierto sentido el director se la ha jugado al dirigir "Scott Pilgrim" a un público muy concreto, pero en mi opinión esos elementos, las onomatopeyas dibujadas, los gráficos pixelados, el chiptune y demás, son parte del "escenario" y funcionan aunque uno no sepa muy bien por qué los enemigos sueltan monedas cuando son derrotados. En el mundo de Scott Pilgrim las peleas incluyen efectos especiales, armas fantásticas y subidas de nivel, y es así porque... porque sí. Todo eso está ahí y puede resultar chocante de buenas a primeras, pero no es más importante que los diálogos (no hay ni uno aburrido) o la relación entre los personajes.
La música es otra parte importante de la película, no en vano muchos de los enfrentamientos ocurren en batallas entre los Sex Bob-Omb y otros grupos. La mayoría de las canciones están compuestas por Beck y la banda sonora original incluye temas de Broken Social Scene, los Rolling Stones o Metric (como The Clash at Demonhead).
Como conclusión diré que después de verla me encontré repitiendo algunas de las frases más graciosas (clásicos instantáneos) y recordando varias de las escenas, hasta el punto de que la vi de nuevo al poco tiempo, disfrutándola tanto o más que la primera vez. Ese es el mejor resumen y el mayor elogio que puedo hacer. Muy recomendable.













