jueves, 11 de noviembre de 2010

Echando un vistazo al trabajo de Mark Millar me he dado cuenta de que no he seguido demasiado su trayectoria, no he leído "Kick-Ass" y ni siquiera recordaba que "Wanted" fuese suyo. Por si fuera poco, su etapa en "The Authority" es la que no me gustó. En cualquier caso, es una prueba más de que lo que me llevó a "Némesis" no fue su autor sino sus frases promocionales: ¿y si Batman fuese el Joker? ¿Qué pasaría si un multimillonario sufriese un trauma en su infancia y decidiese convertirse en el criminal más despiadado de la Tierra? Conmigo ese gancho funcionó. Después de leer los números publicados hasta ahora me pregunto hasta qué punto esta miniserie existe gracias al "éxito instantáneo" que le han proporcionado el marketing y la publicidad.

Para empezar el mayor peligro de promocionar a Némesis como un "Batman maligno" son las expectativas creadas. Tanto el caballero oscuro como su archienemigo son dos pesos pesados que a través de multitud de encarnaciones han fijado su imagen en la mente de los aficionados: el carismático héroe con capa por un lado, el ingenioso y letal bromista por otro. Millar tenía cuatro números para convencernos (le queda uno todavía) de que su personaje podía ser un digno sucesor, homenaje o distorsión de estos modelos... y en mi opinión se ha quedado muy lejos.

A partir de aquí habrá algunos spoilers.

"Némesis" como historia es pobre y sin adornos, arranca a toda velocidad y no para en ningún momento, como si la sucesión vertiginosa de acontecimientos pudiese ocultar que no hay profundidad alguna en la trama. No creo que se le pueda achacar a su extensión, cuatro números no son muchos pero hay otros cómics perfectamente resueltos en una única entrega. Aquí lo que nos encontramos son páginas y más páginas de lucimiento del protagonista, que copia escenas de "El Caballero Oscuro" mientras ejecuta sin pestañear planes cada vez más enrevesados, dignos de "Saw" o el peor villano de James Bond. Lo que en otros cómics sería el objetivo final aquí es una mera anécdota, desde el secuestro del presidente de los Estados Unidos, que ocurre casi al principio de la serie, hasta el ataque al Pentágono. El ansia de venganza que supuestamente lo mueve todo queda bastante deslucida, quizá porque resulta tan difícil conectar con Némesis como con su antagonista, el soso policía Blake Morrow.

Ya que hablamos de los personajes se pueden resumir en dos palabras... no existen. Si se pregunta a alguien sobre el reparto de "Némesis" probablemente se quedará en blanco. Hay algunos actores secundarios de adorno, meras siluetas de cartón, y poco o ningún desarrollo de los principales. No se puede empatizar de ninguna forma con Morrow y a no ser que uno tenga una apetencia especial por la violencia y las elaboradas bromas macabras (la escena del embarazo de la hija, de vergüenza ajena), tampoco con Nemesis. Al contrario, su supuesta perfección como mente criminal lo hace bastante cargante. No sé si Millar tenía la intención de convertirlo en una figura impresionante en su maldad, al estilo de Hannibal Lecter, pero el fracaso ha sido total. Más páginas dedicadas al estudio del personaje y menos a sus acrobacias habrían ayudado. La escasa docena de viñetas en las que se nos cuenta su pasado son un esbozo demasiado torpe y lineal de su psicología. De acuerdo, puede acabar él solo con las manos desnudas con cien policías ¿y qué?

Poco más se puede decir, en este caso sólo puedo recomendar evitar perder el tiempo con "Némesis". Queda un número para su conclusión y hay quien espera un giro que arregle el desastre y le dé algo de sentido a este experimento. Otro capítulo final de "Lost" que responda a todos los interrogantes y no nos deje con la sensación de que todo ha sido un engaño muy bien publicitado, ¿no? Por mi parte no creo en los milagros. Parece que Millar tampoco, si se ha visto obligado a cerrar la tercera parte con el socorrido recurso de "hemos descubierto su identidad secreta, no puedo creer que sea...". La respuesta, a la misma bat-hora en el mismo bat-canal.

3 comentarios:

  1. Mi impresion con "wanted" es que hay mucho marketing, esta pensado para "lo que hoy se estila", sin embargo tiene algunas cosas interesantes, como que todos los supervillanos se unan para acabar con los superheroes, por supuesto el expositor con la capa de Superman es una imagen "icónica" y probablemente el germen de todo lo demás.
    Por lo que cuentas, entiendo que Nemesis es un producto de ese estilo, pero más descafeinado.
    Pienso que esto mismo está ocurriendo en el cine, una idea concreta, curiosa, a la que se ponen millones y tecnicos que cuidan su estética, su sonido, sus coreografias de luchas, pero sin un guionista/escritor capaz de desarrollar la historia de una manera igual de espectacular.
    No creo que todos los guiones deban ser dignos de premio nobel, pero creo que se descuidan demasiado, enterrados en efectismo y marketing.

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  2. Que raro por que Millar, lo hace bien con Superman: Red son. Bueno habia pensado leerla, ahora se que es mejor no perder mi tiempo

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  3. De Millar tampoco me gustó su participación en The Authority, excepto el volumen KEV, pero creo que Millar no participó ahí.

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