sábado, 13 de noviembre de 2010


Tenía pensado publicar otra cosa, pero la cabecera de Google de hoy me ha parecido tan evocadora que no he podido evitar hacerme eco de la efeméride: hace exactamente 160 años nació uno de los más grandes escritores que haya existido nunca, Robert Louis Stevenson. Sus obras son sinónimo del género de aventuras pero también destacó en los relatos de misterio, el ensayo y la poesía.

Mi primer recuerdo de Stevenson es leer "La Flecha Negra" en una diminuta biblioteca de barrio y sentirme transportado a las intrigas y conspiraciones de la Inglaterra del siglo XV. Siempre les estaré agradecido tanto a él como a Kipling o a Walter Scott el haberme descubierto ese medio mágico de viajar a través del tiempo y el espacio que es la literatura.

Los nativos de Samoa, lugar donde murió, le llamaban Tusitala, "el que cuenta historias".

Lo recuerdo, como si hubiera sido ayer, tal como llegó, con torpe andadura, a la puerta del albergue, y tras él, siguiéndole en una carretilla, un cofre de marinero. Era un hombrazo alto, recio, pesado, de color de nuez; la coleta embreada le caía sobre los hombros de la casaca azul, cubierta de manchas; tenía las manos agrietadas y llenas de cicatrices, con las uñas negras y rotas; y la cuchillada, que cruzaba una de sus mejillas, había dejado un costurón lívido, de sucia blancura. Paréceme que le estoy viendo mirar en torno de la ensenada, silbando entre dientes, y después tararear aquella antigua canción marinera, que cantaba luego tan a menudo:

Quince hombres van en El Cofre del Muerto.
¡Ay, ay, ay, la botella de ron!


- La Isla del Tesoro

5 comentarios:

  1. el primer libro que me acuerdo de leer fue una version para niños de la isla del tesoro... creo que me marcó de por vida.

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  2. Es uno de esos cuatro o cinco libros, que uno siempre debería leer antes de haber perdido la inocencia de la edad. El Principito, La Historia Interminable, La Isla del Tesoro, Momo e incluso Aranmanoth de Ana María Matute, son los libros que yo escogería para que leyese mi hijo. ;)

    Un saludo,
    Mercks.

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  3. Diablos Merck, te doy la razón, es más; creo que es un libro que todo el mundo debe leer antes, durante y después de la pérdida de inocencia. Al igual que el quijote tiene muchas lecturas que descubres con la experiencia de la edad :).

    Y que decir hay de lo que se ha transformado en un clásico: ¡Ron, ron, ron. La botella de roooon!.


    Saludos.

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  4. Pardiez, se me olvidaba. Debemos recordar que la percepción romántica del pirata en el caribe se la debemos a esta novela. ¡Es más!, me atrevería a decir que sin esta novela no habría jack sparrow ni otros piratas "jolibudienses" ;P.

    Saludos.

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  5. Diantres, voto al diable, me he emocionado. Y aunque esto no haga, ni por asomo, justicia con el gran Stevenson ahí lo dejo:


    "Chico, si alguna vez te encuentras en una noche infernal, de esas que parecen nacidas del aliento de Satanás. Con rayos que iluminan como un sol de mediodía y truenos que hacen vibrar los cimientos de las casas, un viento que aulla y ensordece y que parece que arrancará tu morada de un momento a otro con una lluvia fría y dura que golpea la cara como si fuese un látigo. Te recomiendo que no abras la ventana pero si tienes el suficiente valor o estupidez y lo haces y prestas atención, más allá de los truenos, el viento y la cortina de agua que forma la tormenta, con tan mala suerte que tu vista es aguda como la de un halcón, podrás distingir a lo lejos, la silueta de un barco. Negro como la brea, maldito como el abismo, surcando las olas desafiante con sus velas rotas. Y si tu oído es tan fino como el de un zorro oirás, para tu perdición, los lamentos de una tripulación muerta entonando una antigua canción: ¡ay, ay, ay, la botella de ron!.

    Saludos.

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