jueves, 30 de septiembre de 2010

Christopher Nolan escribe y dirige este thriller de ciencia ficción, una obra totalmente "suya" tras largo tiempo dedicado a adaptaciones y remakes. Los años de preparación del guión han dado su fruto y "Origen" ha conseguido (sin efectos 3D) lo que "Avatar" no logró: sorprender, ser aclamada por su originalidad y poner de acuerdo a casi todos los críticos. Después de verla tengo que decir que, al menos en mi opinión, ha sido de forma merecida.

Cobb es un ladrón muy particular, un artista del engaño capaz de colarse en los sueños de otros y extraer información confidencial para venderla a megacorporaciones de todo el mundo. Sin embargo su último trabajo no será una extracción, sino una inserción: colocar en la mente de un sujeto una idea muy simple pero devastadora. De su éxito dependerá que pueda volver a su casa y encontrar algo de paz en su atormentada vida.

Antes de empezar, la advertencia habitual: esta reseña puede contener spoilers.

No soy fan de Christopher Nolan y mucho menos después de la decepción de "El Caballero Oscuro", sin embargo "Origen" ofrecía algo que falta en el cine actual, pura novedad. Después de innumerables remakes y segundas o terceras partes, encontrar una historia surgida desde cero de la mente del director ya era de por sí interesante. Otro punto a su favor era que hablase de los sueños, un tema que siempre me ha encantado. Desde Lord Dunsany a Lovecraft en literatura y "Paprika", "La Celda" e incluso "Pesadilla En Elm Street" en cine, la idea de que existe un plano paralelo y que es posible entrar en el subconsciente de otros mientras duermen, para hacer el bien o el mal, se repite.

Nolan opta por un tratamiento muy mundano de ese "otro mundo", más cercano a "The Matrix" que a una fantasía onírica. Tanto amigos como enemigos se mueven por copias más o menos intrincadas de la realidad, llevando a cabo acciones que no se diferencian de las que llevarían a cabo en el exterior. Para ser un territorio en el que se puede hacer de todo, como demuestra Ariadne plegando la ciudad sobre sí misma, ese talento se aprovecha muy poco. Sólo en lo que Cobb llama "el limbo" nos encontramos un auténtico paisaje extremo y libre de ataduras. Este enfoque realista tiene que ver más con las preferencias del director que con la trama en sí misma, pero es una decisión que en mi opinión rebaja bastante el "sense of wonder" general. "Paprika", de Satoshi Kon, es una película que habla prácticamente de lo mismo y sin embargo visualmente es puro surrealismo, lo que la hace más creíble como ensoñación. Mi teoría es que el director no ha querido arriesgarse con un exceso de fantasía, más difícil de manejar y que le habría restado credibilidad ante la crítica. Es la diferencia entre que "Origen" sea calificada como "una buena película" y "una buena película de ciencia ficción". Para ciertas cosas los géneros importan.

Con ese escenario de fondo nos encontramos un arranque clásico (y muy rolero), en el que el protagonista reune a un grupo para un trabajo muy especial. Leonardo Di Caprio borda su papel de ladrón de información acosado por los remordimientos y consigue transmitir las obsesiones y miedos de Cobb, piedra angular de la trama. Es una paradoja que sea él, que siempre ha tenido que cargar con los prejuicios y el lastre de su eterna cara de niño, uno de los puntos fuertes de la película. El segundo a nivel de interpretación es Marion Cotillard, que tiene una presencia muy intensa en pantalla, sobre todo en alguna de las escenas que comparte con Ellen Page. En realidad todos los secundarios son de lujo, con diálogos concisos pero que les definen muy bien. Si se echa de menos algo son más minutos para Michael Caine y que la propia Page, en su papel de "la nueva" tenga algo más de relevancia, no sólo ser una excusa para que todo el mundo pueda contarle, a ella y de paso al espectador, qué es lo que está ocurriendo.

Quizá el mayor problema de "Origen" es que no llega a justificar de forma creíble el nivel de complejidad que adquiere la historia. No es que no sea dinámica o le falte ritmo, al contrario, simplemente no hay un motivo de peso para que la acción transcurra a la vez en tres niveles de sueño diferentes, con el grupo realizando tres asaltos simultáneos. Es más espectacular e incrementa la tensión, sin duda, pero es un recurso que acaba pareciendo artificial, y lo que es peor, se traduce en confusión narrativa. El director podría haber optado por simplificar, pero entonces no estaríamos ante la misma película, sino ante un capítulo de 45 minutos de una serie del estilo de "La Dimensión Desconocida" o "Más Allá Del Límite". En el fondo el mecanismo de lo que ocurre es siempre el mismo y Nolan nos lleva a través del laberinto-bucle de la trama para sorprendernos y para que al final recibamos una impresión multiplicada cuando todas las piezas de su gran puzzle encajen.

Y encajan muy bien, el desenlace es tan emocionante que uno puede olvidarse de las dudas que haya tenido hacia la mitad del metraje. La redención de Cobb se vuelve más importante que cualquier truco narrativo y hay una sensación de que todo queda cerrado. Quizá ese "gran final" sea el que ha ganado a la mayoría de los críticos y ha minimizado cualquier posible defecto. Por lo menos es el que me ha convencido a mi y el que hace que la recomiende a todo el que se esté planteando verla.

5 comentarios:

  1. La verdad es que por algunas de las cosas que apuntas, el intento de ser original, que tal y como están las cosas tiene que ser aplaudido, la pelicula me pareció irregular en cuanto al ritmo, aturdidora en cuanto a la trama, "me subo me bajo me meto me saco", con el típico final de "pero entonces...¿esta soñando o...?" Creo que la trama se enrevesa innecesariamente, pero que si no lo hiciese, entonces quizás no captase la atención.
    En la escena final, uno que tenía cerca en el cine, justo en el momento peonza, dijo "no me jodas, no, no, no..."
    A mi me pareció correcta pero sin más, y no creo que me apeteciese volverla a ver.

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  2. No estoy muy de acuerdo con respecto a que la historia sea demasiado complicada. La verdad es que esta y "Moon" son las mejores de Sci Fi que vi en estos tempos...

    Deja bastantes dudas, pero como la vi con mi padre, pude subsanarlas todas. El sueño en tres niveles esta bastante bien justificado, era necesario para poder llegar bien hondo en la conciencia del ricachón, al Origen, y poder plantar una idea, que los otros dos sueños hacen que pareca salida de su mente, y no plantada.

    El primer sueño es una tapadera, en la conciencia del ricachón, que funcione como "mundo real". Alli el joven tiene una conversacion con su tio (que en realidad es uno de los del equipo "falsificándolo"). Luego, en el segundo nivel, le hacen creer que estan tratando de invadir su mente, y plantan otra idea. Finalmente, en el tercero, llegan a el origen y (usando lo sucedido en los dos otros niveles) logran su mision. Explicado de forma muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy básica...

    De nuevo lo digo, es una peli casi perfecta...

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  3. Bueno Sweradan,
    eso que dices es correcto si no ponemos en la balanza que en realidad es a Leo al que están pirateando...

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  4. A mi me resultó tremendamente entretenida y la disfruté mucho. También estoy de acuerdo que aunque narrativamente justifican tanto sueño dentro de sueño, creo que lleva a un nivel de complicación que aturde un poco, en realidad parece que el objetivo real era un poco ése, aturdir al espectador para que sea más fácil "engañarle" y hacer que se pierda un poco para por el camino ir cambiando el foco de introducir la idea a buscar la redención de Cobb, ése giro es el que le da el dramatismo y fuerza a la película. Es el punto fuerte pero creo que se ha logrado un poco forzando y no consigue ser todo lo brillante que debiera.
    Además hace que la trama se vuelva algo lenta (el primer nivel sólo sirve para ponernos imágenes de la furgoneta dando vueltas y que el el 2º nivel veamos una escena fantástica de efectos especiales)

    Hay algunos fallos o pequeños detalles de la trama pero que sirven como excusa para reinterpretar la película un poco al gusto

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  5. El mayor problema de Origen es, sin duda, el ritmo narrativo mal calculado.
    La escena a la que podríamos llamar climax, es jodidamente demasiado larga. Una escena a tres niveles que dura unos cuarenta y cinco minutos. Eso es impensable, ya que crea una sensación incómoda de agonía. Cuando llevan 20 minutos dándose de hostias por todos lados y de repente te pone la furgoneta que aún está empezando a caer. Te quedas con cara de...

    Quizás habría sido buena idea interrumpirla alguna vez.

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