martes, 23 de marzo de 2010

Tengo la mala costumbre de llegar tarde a casi todo lo que se comenta en internet, así que a estas alturas El Autómata Editorial ya no será una desconocida en nuestro mundillo, después de que La Marca del Este, ZonaFandom y otros se han hecho eco de esta iniciativa que ha partido de las mismas mentes de las que nació Libido: Simulación Vital.

Vivimos una época en la que la mayoría se cierra en banda y se aferra a sus productos más exitosos, intenta financiarse de manera creativa, o como mínimo trata de asegurar el disparo antes de salir a un mercado tan poco agradecido como es el del rol en castellano. Supongo que la crudeza de este panorama pasó por la cabeza de la gente de El Autómata antes de decidirse a dar el salto. Aun así lo hicieron, presentándose con un catálogo de posibilidades que tocan la ciencia ficción, el humor, el horror sobrenatural... .

A finales de la semana pasada se supo cuál será el primer juego publicado por la editorial: El Llanto, elegido tras tres semanas de votación entre los aficionados.

El Llanto es un Ready to Play (RtP) de horror sobrenatural para 3-4 jugadores y un Guía en la que los protagonistas se enfrentan a fuerzas desconocidas y terribles, capaces de perseguirles en la realidad y en el mundo de los sueños. (...)

Te gustará si disfrutas con el terror psicológico de sagas como Silent Hill, juegos como Kult o si te interesa el misterioso mundo de los sueños.

El Llanto era la opción más lógica, sobre todo teniendo en cuenta que la ciencia ficción tiene un público más reducido, tanto rolero como en general, que el horror sobrenatural. Sólo hay que ver la cantidad de títulos de una y otra temática, y la tenaz pervivencia de Cthulhu y sus hijos bastardos hasta nuestros días. Sin embargo los otros candidatos tampoco habrían sido malas elecciones: Utopía XIII, Vulviánidas y Estrellas Anónimas tienen un planteamiento perfecto para el formato que El Autómata ha acuñado y piensa promocionar, el "Ready to Play".

El concepto de RtP no es nuevo, estrictamente sería algo a caballo entre la campaña autojugable o el story-game. La idea de que el producto funcione solo y si tiene éxito se expanda es algo que tiene mucha lógica para las editoriales pequeñas, y la misma NoSoloRol ha publicado varios títulos que siguen esa filosofía. Tampoco publicar en PDF es ya novedoso, pero la combinación de todos estos elementos -temática, juegos autocontenidos, publicación asequible- y el enfoque que la editorial quiere darles apuntan a que su intención no es sumarse a lo que ya hacen otros, sino encontrar su propio hueco, probablemente entre un público "no rolero". Es difícil que los roleros tradicionales (los viejos roleros de los que hablaba en el título), que ya buscan una duración determinada y un tipo de partida concreto, se decidan a comprar y probar un juego fuera de los clásicos. Es sorprendente lo malos que podemos ser los de la vieja escuela como público. Sin embargo un grupo más orientado al "casual play" de fin de semana, fans pero no necesariamente de "lo nuestro" -dicho con toda la ironía del mundo-, puede encontrar estas propuestas muy atractivas.

Lo que no se puede negar es que desde El Autómata demuestran pasión por esta afición y espíritu de aventura. Después de que Tirano haya publicado sus conclusiones sobre la experiencia de publicación en PDF de NoSoloRol, uno se pregunta si realmente existe un mercado que anime a seguir intentando cosas como ésta. Vender unos cientos de ejemplares ya parece todo un triunfo, y siempre se aspira más a cubrir costes que a obtener un rendimiento económico, un espejismo fuera del alcance de los autores "de a pie".

En cualquier caso, y dejando aparte las frías cifras, en todo lo que ha presentado El Autómata se nota lo mismo, dedicación, mucha voluntad y ganas de salirse del camino marcado por otros. Son buenos valores para comenzar, así que confío en que tengan éxito en su empresa.

2 comentarios:

  1. En mi opinión no hay que llamarse a engaño. Que los primeros intentos salgan mal o no todo lo bien que se quisiera es lo más normal, y más en un mercado tan conservador como el español.

    Aunque no salga bien, hace falta gente (sean o no editoriales) dispuesta a crear un caldo de cultivo en el que esos proyectos innovadores futuros puedan cuajar. Eso significa, de una forma u otra, meter dinero en el mercado, aunque sea en la forma de trabajos terminados que quizás no generaran beneficios, pero que ayudarán a consolidar estrategias y hacer ver a los consumidores potenciales las bondades de los nuevos productos y formas de distribución.

    Otra cuestion es darse cuenta de que por el camino no es necesario destruir en un exceso nietzscheano las infraestructuras que ya existen y que funcionan. Pero eso es otra cuestión.

    Volviendo al tema central de tu post, la apuesta del autómata me parece ambiciosa y bien planteada. Aunque ninguno de sus productos me llaman la atención, me gustan las formas y las ganas que parece que le ponen, y eso es más de lo que normalmente se puede decir.

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