Esta reseña tendrá bastantes spoilers, así que recomiendo a todo aquel que quiera ver la película que se detenga aquí.Lobezno no es mi personaje preferido de cómic, aunque entiendo por qué es uno de los más carismáticos de la Marvel. No había seguido demasiado su trayectoria pero leí la serie Arma-X de Barry Windsor-Smith antes de ver la película, por meterme más en ambiente. No habría hecho falta, porque sólo comparten detalles mínimos de argumento, lo suficiente como para usar lugares, personajes y situaciones, y crear a partir de ahí algo que "recuerda a...", pero no es.
El arranque tiene su fuerza, con los dos hermanos combatiendo en guerras sucesivas a lo largo de los títulos de crédito. A partir de ahí comienza el declive. Quien esperase un Logan cinematográfico serio, duro y con dilemas morales, se llevará un chasco, porque se encontrará a un superhéroe sensible, compasivo y hasta gracioso. Para entender la magnitud del cambio sólo hay que ver cómo el detonante de toda la acción es el asesinato de su novia, no la búsqueda de un sentido para su existencia ni la lucha contra sus instintos. Mal asunto, los tópicos. Para redondear, peor caracterización, peores diálogos y un actor que parece haber olvidado cómo lo hizo otras veces. Uno acaba echando de menos al Lobezno de X-Men 2.
Respecto al argumento, la película tiene poco gancho, a pesar de contar el nacimiento de un personaje importante y poder recurrir a su extensa biografía en viñetas. A medida que pasan los minutos va creciendo la sensación de ¿y esto es todo? Lobezno tiene poco ritmo, es predecible y flojea hasta tal punto que el desfiles de mutantes y escenas de acción no logra ocultarlo. Le falta capacidad para impresionar al espectador, no hay nada grandioso ni espectacular en la ambientación o los decorados, que o son naturales, o son laboratorios que parecen más trasteros mal amueblados. Todo el proyecto Arma-X se reduce a dos científicos con tres consolas ¿dónde están las salas bajo la presa que veíamos en X-Men 2? Hacia el final ya es tronchante: el centro de experimentación se traslada a una central nuclear, donde en vez de quirófano hay una especie de morgue sucia y el area de confinamiento de mutantes es poco más que una perrera.Que conste que hasta ahí mi reacción era de "mediocre pero se deja ver". Nada terrible, a no ser por... los tremendos 15 o 20 minutos finales. Los guionistas debieron verse en un callejón sin salida, con ganas de cerrar con un golpe de efecto pero sin saber muy bien cómo. Así que optaron por un enemigo final y un combate que parecen sacados de un videojuego. Poco hay que decir de la pobre estampa de ese Masacre remendado, con poderes y añadidos que no vienen al caso ¡esas katanas! Después de pasarse minutos y más minutos del metraje pintándonos a Dientes de Sable como un perfecto cabrón y un asesino al que temer, lo desechan para sustituirlo por un villano que parece sacado de los saldos de Action Man.
En esas escenas de la pelea final debió irse todo el presupuesto de efectos especiales, porque cuando llega el momento de que aparezca el Profesor Xavier, lo hace de tal manera de que dudas sobre si será realmente Patrick Stewart o un muñeco de plastilina. En teoría es un intento de reflejar que en aquella época era más joven, pero ¿a quién le habría importado verle con la edad de siempre? Aparte que eso no justifica el helicóptero infográfico y los personajes recortados sobre él. No es el único momento en que las imágenes por ordenador juegan malas pasadas ¿a nadie le parecieron raras las garras de Lobezno cuando las saca en el baño de la granja?De un "pasable", X Men Orígenes: Lobezno se hunde hasta rivalizar con X-Men 3, acumulando momentos que cualquier seguidor de los cómics aborrecerá. No puede ser tan difícil escribir una buena historia y rodarla, teniendo los medios. Iron Man es la prueba de ello y lo cierto es que en comparación con ésta parece Shakespeare. Entonces ¿por qué hacen estas cosas? ¿Tan poco gusto tienen los directores de Hollywood? Supongo que el nombre ya tiene tirón por sí mismo, no hay mucha exigencia de calidad porque todos los fans acabaremos viéndola aunque sea un bodrio. Y cuando salga la siguiente, repetiremos, triste pero cierto. Aun así, desde aquí una petición: más Iron Man y menos Lobezno, por favor.

























