
"Leviatren" es un juego de cartas de ambientación steampunk, todavía en fase de proyecto, inspirado en
Trans-Anctartic, un videojuego de estrategia editado en los 80 para Spectrum, entre otras plataformas. En él nos poníamos en el papel del conductor de un enorme tren acorazado que recorría las heladas estepas de un mundo post-apocalíptico llevando cargamentos entre ciudades aisladas y se enfrentaba a todo aquel que se interponía en su camino. "Leviatren" retoma el espíritu de esas batallas entre monstruos sobre raíles que se cruzan de cuando en cuando.
Los jugadores encarnan a los Barones, una mezcla entre maquinistas, comerciantes y señores de la guerra que por único reino tienen a sus trenes a vapor, de kilómetros de largo y erizados de armamento y defensas. Los “leviatrenes” no son como los ferrocarriles que ahora conocemos: la locomotora se eleva más de 10 metros de altura, al igual que los vagones, que tienen el tamaño de edificios y pueden albergar a cientos de personas o toneladas de mercancías. Un grueso blindaje cubre toda la superficie y su potencia de fuego es la de un pequeño ejército. Diseñados para resistir las inclemencias de la nueva era glaciar y estar en movimiento durante meses o años, hay pocas cosas que puedan detenerlos... excepto otros como ellos.
En "Leviatren" cada jugador dispondrá de una baraja con una serie de cartas que representan vagones, mercancías, armamento, pilotos, soldados, etc. Al comenzar la partida cada uno sacará una carta de misión de un mazo aparte, elegirá una locomotora, con unos parámetros básicos (potencia, resistencia, blindaje, etc) y un piloto, que influirá en algunos de esos valores. Dichas cartas se colocarán sobre la mesa, de manera que el contrario conocerá cuales son nuestros objetivos y qué máquina hemos elegido para cumplirlos.
Las misiones pueden ir desde lo más básico, como inutilizar la locomotora del oponente, hasta lograr un número de puntos de mercancías en X turnos, eliminar al piloto rival, robar un objeto escondido en un vagón concreto... . Esto forzaría a construir barajas versátiles, no sólo especializadas en el "golpea y machaca".
El siguiente paso sería robar cartas para comenzar a construir el tren, colocando una por turno, y llegando como mucho hasta siete (locomotora y seis vagones). Estos últimos empezarían boca abajo y sólo se revelarían al usar sus habilidades o al ser atacados, lo que añadirá un punto de incertidumbre a nuestra estrategia. Cada vagón puede tener una serie de cartas "acopladas" por debajo, que le sumarían resistencia, puntos de carga, personajes, piezas de maquinaria con efectos especiales, etc. En la fase de acción activaremos el vagón, le daremos la vuelta y si llega el caso combatiremos, acumularemos mercancías, moveremos pasajeros, etc.

Habría más reglas que explicar, como qué ocurre cuando un vagón resulta destruido, cómo funciona un abordaje o cómo se lleva el recuento de puntos de mercancía, pero creo que por ahora es suficiente con esta aproximación al mundo de "Leviatren". La imagen que acompaña estas líneas es un prototipo de lo que podría ser una carta de este juego, a grandes rasgos.
Aunque lo lógico sería plantear "Leviatren" como un juego de cartas coleccionable, me parece más interesante desarrollarlo como un "juego-narración", o una novela por entregas que se apoya en las cartas para volverse más interactiva. Las expansiones serían en realidad capítulos de la historia, y se publicarían con un libreto que ampliaría la ambientación con relatos, ilustraciones y perfiles de personajes relevantes. Todos estos hechos se reflejarían luego en las cartas: habría nuevas misiones, héroes, eventos... que darían la oportunidad a los jugadores de reproducir lo ocurrido o crear su propia línea temporal alternativa. Al finalizar el número de capítulos establecido inicialmente ya no se publicarían más expansiones de "Leviatren" y la trama concluiría.
Personalmente rechazo el "power gaming" que suele darse en los juegos coleccionables, prefiero concebir el proyecto como algo cerrado que no obligue a los aficionados a dilapidar su capital comprando sobres para hacer sus barajas más poderosas.
Como siempre cualquier opinión, comentario o sugerencia será bienvenida.
La primera ilustración, "Heavy Metal Hero" pertenece a Rodney Matthews.
La ilustración de la carta de ejemplo, "Steampunk Airship Pilot" pertenece a homarusrex.