jueves, 15 de octubre de 2009

"No soy un hombre de muchas caras: la máscara que llevo es una".


Revisando mi carpeta de ideas que nunca fueron desarrolladas he dado con una más experimental que las demás, pero que quizá por eso mismo me gustaba especialmente. "Carnaval" era un proyecto de juego de rol que surgió hace un par de años y bebía de muchas fuentes diferentes, desde "La Máscara" a "Lavondyss" de Robert Holdstock, pasando por las clásicas imágenes de la tragedia y la comedia griegas. En el fondo la pregunta que me hacía era ¿qué sería de Chaplin sin su sombrero? ¿Y de Holmes sin su pipa? Una de las primeras descripciones que hice del juego, a grandes rasgos, decía lo siguiente:


CARNAVAL: Es un juego de humor-horror surrealista en el que los protagonistas interpretan a personas normales que viven sin incidentes su vida cotidiana, excepto cuando utilizan una serie de elementos de disfraz (normalmente máscaras, aunque es válido casi cualquier accesorio) que distorsionan su visión del mundo. En ese momento el lugar en el que se encuentren puede convertirse en escenario de una intriga, una aventura veneciana decadente, una secuencia de slapstick al estilo Buster Keaton o un cuento de miedo del que salir usando los talentos que les proporcionan sus personalidades carnavalescas, a la vez que soportan sus defectos.


La imagen que me venía a la cabeza al pensar en una partida de "Carnaval" era un jugador escuchando atentamente la descripción de la situación por parte del master para luego sacar una nariz de payaso, colocársela y adoptar una mueca traviesa, antes de decir qué iba a hacer.

Una de las particularidades del juego, que quizá no es evidente por la descripción, es que cada participante no sólo tendría una "máscara" o arquetipo burlesco al que recurrir, sino varias, tan diferentes como él quisiese. Esto supondría un reto interpretativo y haría que la manera de enfrentarse a cada situación fuese radicalmente distinta: quizá el jugador se pusiese la capa de superhéroe para resolver un atraco a un banco... o por el contrario decidiese usar un sombrero de gangster de los años 30 y entrar como un tipo duro.

Lo mejor de todo es que la nariz de payaso, la máscara veneciana, la capa, los zapatones, la bufanda roja, el parche en el ojo... todos esos objetos tendrían que ser reales. El trabajo de buscarlos compensaría con lo que ayudarían a entrar en el personaje. Cada jugador elegiría sus "máscaras" en el momento de crear el personaje y les daría unas puntuaciones en dos valores, tragedia/comedia, que influirían en las (pocas) tiradas, además de otorgarles una personalidad diferenciada, a la que luego tendría que ceñirse.


- ¿Es que aquí todos llevan máscara?
- ¡Por supuesto! ¿Cómo sabes si estás feliz o triste sin una máscara? O enfadado... ¡o listo para el postre!


Es evidente que no se trata de un juego para partidas largas, para jugar con la ficha delante, sentado tranquilamente en una mesa. Más bien se queda a medio camino entre el rol convencional y el rol en vivo, algo vivo y dinámico, adecuado para sesiones cortas y divertidas de dos o tres horas organizadas en fechas señaladas. El mismo Carnaval, Halloween o Navidad serían días perfectos, por ejemplo.

El sistema no tendría demasiada relevancia, mientras fuese ligero y sobre todo narrativo. Lo ideal en este caso sería poder prescindir de las tiradas de dados lo máximo posible, evaluando el grado de éxito de las acciones en base a las actuaciones de los protagonistas.

Los inconvenientes son los habituales para este tipo de juegos "bizarros": es necesaria mucha colaboración por parte de los jugadores, ganas de meterse en el papel (o papeles), no preocuparse por las normas, ser capaz de improvisar... . Para el master equivale a capacidad para crear tramas muy flexibles, saltar con rapidez de un género a otro, y saber cuándo y cómo intervenir para que salga el lado más teatral del grupo.

En resumen, otra idea alocada que puede que un día termine de escribir y publique, por puro entretenimiento.

7 comentarios:

  1. Creo que reglas como las de Toons podrían servirte!

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  2. Desconozco el sistema de Toons, así que mi sugerencia irá por otros derroteros. Escribo al vuelo lo que se me ocurre y luego filtra las cosas que no te gusten.

    Quizás un sistema que utilizase algo parecido a los aspectos podría funcionar para describir tanto a los personajes en sus vidas comunes (aspectos permanentes que arrastrarían consigo aún portando los distintos objetos) como a la distintas 'máscaras' (aspectos que describirían al objeto y que serían temporal temporales en tanto el personaje usase la máscara).

    Esto podría implementarse sobre un sistema ligero, ya sea de dados o con un motor de robo de cartas de una baraja para simular las tiradas. Así le podrías dar valores especiales a algunas cartas en función de su color, valor, las figuras (el Joker podría ser un buen elemento a explotar), o incluso hacer que bajo algunas circunstancias (quizás mientras se usa la máscara y/o se invoca un aspecto de la misma) se robarán más cartas para simular su 'poder'.

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  3. "Don't rest you head" tiene un sistema curioso, tal vez cuadre con tu idea.
    Saludos.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. "Ehm, en si mismo el planteamiento que has hecho es el de una novela policiaca, en la que como no, estarían implicados roleros borderline que terminan por hacer real las cosas y alguien, como no termina muerto o dramaticamente mal heriso o desfigurado..."

    Me gustaría pensar que lo que se dice, se dice en tono puramente irónico y hasta con cierto aire de retruécano.

    Al igual que me gustaría pensar que tienes un conocimiento exacto y no usas a la ligera el término "Borderline".

    Me gustaría, me gustaría, pero no es cuestión de preguntar...

    Hay ocasiones en las que antiplatónicamente uno debe de preferir la ignorancia ;)

    Por lo demás, la idea me encanta, ahora solo te hace falta plasmarla en 40 páginas o menos como te gustaría que fuera. Animo JKeats que tú puedes ;)

    Un saludo

    Lucinder.

    "Para psicodramas estamos a estas alturas, oiga"

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Pues sin duda te animo a llevarlo a delante Jkeats, porque es una idea arto interesante y que creo que puede dar mucho de sí. Eso sí, planteado como un juego no convencional y al uso si no algo más ligero, más indie.

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