domingo, 16 de agosto de 2009


En muchos sentidos, el trabajo de un crítico es fácil, arriesgamos poco, porque gozamos de una posición que está por encima de los que exponen su trabajo y a sí mismos a nuestro criterio. Nos regodeamos en las críticas negativas, que son divertidas de escribir y de leer. Pero el hecho más amargo que debemos afrontar los críticos es que, a la hora de la verdad, cualquier producto mediocre tiene probablemente más sentido que la crítica en la que lo tachamos de basura.

Pero hay veces en las que un crítico realmente se arriesga en pro del descubrimiento y la defensa de algo nuevo. El mundo es hostil para los nuevos talentos y las nuevas creaciones. Lo nuevo necesita amigos.
- Anton Ego, "Ratatouille"


¿Cuántas veces habré repasado los fallos de una película, vapuleando al director y preguntándome por qué no pudo hacerlo mejor, si contaba con actores de renombre y un presupuesto millonario? Muchas, quizá demasiadas. Espero que al menos mis críticas tuviesen fundamento y no las hiciese por capricho o pensando lo mucho que se reirían los que las leyesen. A fin de cuentas ¿a quién le importa que pongamos verde el último despropósito de Michael Bay?

Escribir en internet da una libertad añadida, normalmente los titulares somos anónimos y no tenemos que rendir cuentas a nadie. Ni siquiera está garantizada la más mínima educación por parte del crítico y la capacidad de réplica de los aludidos es muy limitada. Sabiendo que por mucho que despotriquemos o insultemos habrá pocas o ninguna consecuencia, las opiniones suben de tono con facilidad, jaleadas por los visitantes, también anónimos. Las batallas campales (dialécticas) entre defensores y detractores de la última entrega de Star Trek, por poner un ejemplo, pueden extenderse hasta el infinito en blogs y foros. El número de comentarios sube mientras la calidad de los mismos cae en picado. ¿Se aporta algo interesante al tema, al final? Probablemente no.

Las críticas tienen su parte positiva, de eso no hay duda. Nada mejora más un trabajo que la mirada escrutadora de otros, ajenos al proceso creativo y a ese cariño que hace que el autor pierda algo de capacidad autoreflexiva sobre sus "hijos", sean literarios o cinematográficos. Cuando alguien nos señala los puntos débiles de una obra está aportando algo tanto a la creación actual como a las futuras, por tanto hay que escucharle con atención... siempre y cuando el que critica se tome su labor en serio.

El problema surge cuando descubrimos que hay quien vive con suspicacia permanente hacia lo nuevo, o que alimenta su propio estatus con los cadáveres de las obras de otros. Como bien dice Ego (gran nombre para un crítico) en "Ratatouille", las críticas negativas -mejor dicho, destructivas- son divertidas de hacer y de leer, y además venden más que los elogios. Es más entretenido enumerar los fallos de George Lucas en sus últimas películas que reconocer sus logros. En ocasiones parece que el buen hombre no tenga ninguno, y sin embargo, siendo realistas, le debemos gran parte de nuestra afición a él ¿o no?

Partimos de la base de que cualquiera que ame su trabajo intenta hacerlo lo mejor posible. Que el resultado no sea un prodigio de maestría no se debe siempre a un complot de las megacorporaciones para robar el dinero al público, tan solo significa que no todo es tan fácil como parece. Está la sobreabundancia de medios o la falta de ellos, las expectativas generadas por otros trabajos anteriores, la búsqueda de la inspiración, el talento, que no es un manantial inagotable... . La mayoría de los autores recorren el camino hacia "lo nuevo" con incertidumbre, incluso los ya consagrados, y cuando tienen entre manos el resultado de tantas semanas o meses, siguen sin estar seguros de haber plasmado lo que querían.

Todo aquel que crea algo queda a merced de las opiniones de los demás, es un proceso natural. Si nos valiese solo con nuestro propio criterio nos guardaríamos nuestras obras para nosotros mismos, como lleva años haciendo J.D. Salinger, y pasaríamos del público. Pero su actitud es egoísta y por suerte es una excepción: si escribimos es porque queremos transmitir algo, aportar nuestro pequeño granito de arena, quizá recordando cómo descubrimos nosotros mismos la ciencia ficción, los juegos de rol o las novelas de espada y brujería. Publicamos porque creemos que el territorio de la imaginación debe ser explorado y compartido con otros, que a su vez se atreverán a viajar aún más lejos en él.

Cualquiera que se decida a escribir, rodar o crear algo nuevo, sea en el medio que sea, merece nuestro respeto y nuestras críticas deben reflejarlo. Si pedimos profesionalidad y buen hacer a los autores, qué menos que exigirnos lo mismo a nosotros cuando hablamos de sus obras. Eso se traduce en un mínimo de documentación, profundidad y conocimiento del medio. No hace falta ser músico, director de cine o Monte Cook para emitir una opinión, pero será mucho mejor si sabemos de lo que hablamos.

En definitiva, colaboremos a que las cosas sean mejores, no las destruyamos a la ligera. Porque como dijimos hace tiempo, cualquier proceso creativo tiene en el fondo algo de magia.

4 comentarios:

  1. Como es habitual, hay mucho de cierto en lo que escribes.

    Yo mismo trato de ser justo con las críticas (y con todas mis opiniones ya que estoy) teniendo en cuenta todos los factores y considerando todos los puntos de vista antes de emitirlas... aunque no siempre lo consigo y en ocasiones puedo dejarme llevar un poco (como todos supongo).

    Pero la mayoría de por aquí somos también autores, aunque sea solamente de blogs o textos que jamás ven más luz que la de nuestros monitores, y a todos nos gustaría que juzgasen nuestra obra con justicia y no solamente con visceralidad. Ya lo decían nuestras abuelas y madres: "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a tí".

    Selenio.

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  2. Estoy de acuerdo con Selenio. Cuando alguien va a dar su opinión sobre alguna obra ( escrito, relato, película, canción, aventura, etc.) debería ser siempre desde el respeto, teniendo muy en cuenta que detrás de todo trabajo hay un artífice, al cual le ha costado un esfuerzo y tiempo realizarlo. Partiendo de ahí, la obra puede ser buena o mala, pero la crítica siempre debería ser constructiva.

    Una cosa que me hace mucha gracia es toda esa gente que se dedica a criticar lo de los demás sin tener ni idea. Criticamos una canción por la simple razón de que no nos guste, y luego somos incapaces de poner dos acordes sobre una guitarra. Criticamos una novela por la idea formada de otros, por las criticas que vemos por ahí sin haberla leido. ¿ Cuántas veces no vamos a ver una película porque la crítica del periódico ( web, blog, foro, etc.) la ha destrozado?.

    Creo que deberíamos respetar el trabajo de los demás, y si hablamos de él, debería ser desde el respeto y aportando. Y sobre todo saber de lo que hablamos, o tener un mínimo conocimiento con el que formarnos una opinión.

    Muy buena reflexión JKeats, es un placer leerte.

    Mercks.

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  3. Para gustos los colores...

    Y para cebarse, en este país, las críticas...

    Es triste pero cierto el hecho de que a muchos les gusta opinar de lo que no entiende emitiendo juicios y dictamenes que pueden ocasionar un gran daños en ingenuos oyentes (o lectores)

    No obstante las críticas, al igual que los consejos, si quiere se toman en cuenta y si no se pasa de ellas despues de todo deberíamos ser nosotros mismos quien nos forjasemos una idea concreta sobre algo... a base de experiencia claro.

    Un saludo

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  4. La crítica, para mí, debería tener un sentido de orientación para el lector, que la lee porque (presumiblemente) ve en ella una suerte de orientación, sea porque coincide con el crítico de forma habitual y hay una simpatía entre ambos, o al contrario, porque nunca coinciden y sabe que pensará de lo criticado lo contrario que el crítico. Yo soy crítico de cómic en un periódico y aunque muchas veces podría hacer reseñas negativas, prefiero quedarme con las positivas: quiero que los lectores conozcan lo que me ha gustado, lo que para mí es bueno. Lo que no, ¿para qué dedicarle tiempo y/o espacio? El silencio es la criba.

    Saludos de un rolero decano.

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