martes, 23 de junio de 2009


Recuerdo que en una de mis primeras partidas otro jugador me contó una anécdota sobre sus inicios: "leímos el manual en inglés y no lo entendimos muy bien... imagina, ¡jugábamos sin pantalla!".

La pantalla es una de las primeras cosas que llaman la atención al recién iniciado en los juegos de rol. El master se sienta en la cabecera de la mesa, ordena sus notas y extiende esa especie de muro separador entre él, cuentacuentos, marionetista y sumo hacedor, y los demás, meros mortales. No se puede negar que hay un efecto psicológico, una distancia que refuerza la sensación de que más que a un juego, se asiste a un ritual en el que extraños mundos fantásticos serán desvelados.

Ese pequeño biombo de cartón -de 3, 4 o 5 hojas, según gustos- cumple una serie de funciones, todas útiles. Por una parte, la más obvia, alejar las notas de la partida de miradas indiscretas. Es de suponer que como jugadores responsables no nos entretendremos espiando las fichas de los monstruos o PNJs que vayan a aparecer, pero como se suele decir, más vale prevenir. Una mirada descuidada y sin mala intención puede revelar algo que estropee la sorpresa de esa sesión o dé pistas antes de tiempo. Y si al master le gusta tener mapas grandes y detallados de los dungeons, tampoco conviene que los símbolos anuncien qué va a aparecer en la próxima habitación. Ocultar los datos no es una cuestión de desconfianza, sino de mantener en todo momento el control sobre la información y por tanto sobre la historia misma.

Relacionado con lo anterior, la pantalla también nos sirve para ocultar tiradas, algo que no gusta a todo el mundo. No me refiero a que deje en incógnita las estadísticas de los enemigos (algo necesario para mantener la intriga y la ficción), sino a la libertad que da para "reinterpretar" lo que sale en los dados. La anécdota que comentaba al principio iba referida a eso.

Un juego sin pantalla es muy arriesgado porque lo que ocurre al descubierto en la mesa, ocurre de verdad. Si un d20 rueda a la vista de todos puede significar que un orco cualquiera, por obra del azar, saque un crítico y decapite a un PJ. A partir de ahí no hay forma de volver atrás y "arreglarlo" (o queda cutre). La pantalla actúa como salvaguarda ante esas tiradas de dados fuera de lugar, sean azarosas o porque hemos graduado mal la dificultad de nuestra aventura. Descubrir a medio combate que el grupo de jugadores no es tan poderoso como pensábamos puede ser una catástrofe, y cuanto más discretamente podamos corregirlo, mejor. No es una trampa, sino el control que necesitamos

Como decía, hay a quien no le gusta esa sensación de jugar "con red", como si el reto de las partidas fuese menor por usar la pantalla. Otros piensan todo lo contrario, que el master puede falsear los datos de sus PNJs para volverlos más letales. El problema ahí no es tanto el objeto en sí (la pantalla no tiene la culpa) sino que el director de juego sufra los síndromes de "master mamá" o "master enemigo", y esa es otra historia.

Siguiendo con los usos prácticos, las pantallas son una referencia de reglamento, y si están bien diseñadas, una ayuda inestimable para no tener que recurrir al libro constantemente. Lo malo es que me he encontrado pocas realmente buenas, y por otra parte, o tenemos una para cada juego o usamos las consabidas fotocopias y clips para "adaptarla". En La Marca del Este nos muestran una alternativa, una pantalla customizable de Savage Worlds con espacio para introducir las tablas que necesitemos entre sus hojas. Y apaisada, para no poner una barrera excesiva a la comunicación master-jugador.

Como en muchas otras ocasiones, si no queremos pagar un precio abusivo por algo que en definitiva no es más que cartón doblado, podemos optar por construirnos nuestra propia pantalla. Unas láminas de cartón o cartulina semirígida mas cinta adhesiva pueden servir para el modelo más básico. Con forro de plástico autoadhesivo podemos lograr el efecto "customizable" de la pantalla de Savage Worlds, y si nos interesa el aspecto artístico, podemos imprimir láminas a color para usar en el exterior, dependiendo del juego que vayamos a dirigir (todo ayuda a mantener la ambientación).

Diseñar nuestra propia pantalla nos permite otras libertades, como hacerla en formato "mini", si sólo queremos ocultar las tiradas, o en un material ligero para guardarla dentro del manual.

(Creo que va siendo hora de que me fabrique una... .)

12 comentarios:

  1. Yo en comparación con el resto de jugadores y masters que se pasan por aquí soy bastante novato... Para el caso...

    Yo realmente las únicas partidas que he jugado en que el master usaba pantalla fueron mis primeras partidas de rol de ESDLA, y fueron un completo desastre (Master que no se tomaba ni mínimamente en serio lo que hacía y cosas así). Cuando hice la primera vez de master, aunque iba a ser un sistema muy ligerito y una partida no demasiado sería, las funciones de la pantalla las hacía un simple folio, y no ocultaba las tiradas. Luego tras esas partidas tiempo después encontré un grupo de rol (De Vampiro) que sencillamente no usaba ni pantalla ni anotaciones de las reglas, y con el libro en mesa se solía jugar y es como me he acostumbrado a jugar desde entonces.

    Ahora estoy haciendo de master de Mago (Por eso pregunté hace un par de entradas si habías seguido jugando con el grupo que describiste aquí) lo que empleo es el libro cerca, y cuatro páginas que en un principio pensaba apañar como pantalla pero por costumbre se han quedado sueltas a mi recaudo. Amen de unas 6 hojas que vienen los efectos de las tres primeras esferas resumidos, pero esa está solo rulando por la mesa como ayuda a los jugadores.

    Después de esta pequeña explicación que no creo que le interese a nadie paso a resumir mi postura:
    Es mejor disponer de algo aclaratorio de las reglas que se suelen liar y tal, no solo para recordarlo tú sino para poderlo mostrar a los jugadores en caso de dudas sin tener que ponerle todo el libro delante. Voto por eso, unas pequeñas hojas de referencia, no demasiadas no se vaya a liar todo aún más y entorpezca en lugar de ayudar. Para ocultar las tiradas cualquier cosa vale si se ve que es realmente necesario, yo por mi parte no suelo hacerlo.

    Y no ver bien a la gente con la que juego me pone nervioso, pero eso ya son manías de cada uno.

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que la pantalla es un elemento indispensable de las partidas. Tal y como mencionas en la entrada, oculto mis notas, mis apuntes, mis tiradas y mis sorpresas...

    He jugado un par de partidas siendo jugador sin la pantalla y no me ha gustado... básicamente porque me sentaba al lado del máster e inevitablemente miraba sus tiradas. Y eso a mi personalmente no me gusta.

    Y sobre pantallas, de momento, la mejor que he visto es la de D&D 4.0, grande, con tablas importantes y de cartón duro.

    ResponderEliminar
  3. A mi me gustan mucho las pantallas, y hace tiempo que me cree mi propia pantalla customizable (con unas funditas de plástico en la que puedo poner las tablas que necesite).
    De hecho me gustaría hacer algo parecido a la pantalla del Savage Worlds para el CdB, pero la verdad es que no encuentro ninguna empresa que pueda hacer eso mismo... Si sabéis de alguna no dudéis en hacérmelo saber ;)

    ResponderEliminar
  4. Yo particularmente suelo arbitrar con pantalla. No suelo emplear mapas y anotaciones descifrables por los jugadores, pero me gusta tener mi propio rinconcito en la mesa... y sobretodo me encanta poder controlar el azar manipulando, en pro de la historia (y habitualmente de los personajes) las tiradas masteriles.

    Mi pantalla ideal es siempre una pantalla apaisada para no aislar realmente a los jugadores del master y, obviamente, con información útil de consulta.

    Selenio.

    ResponderEliminar
  5. Antes que nada decirte que el blog esta cojonudo y que lo leo dedse hace bastante tiempo. Cosas de la vida, me parece que aun no había dejado comentario.

    Aix!las pantallas personalmente amada y odiada al mismo tiempo.
    La verdad es que me gustan más de lo que me ayudan XD. Siempre termino añadiendoles apaños con clips. A veces incluso termino por quitarla en mitad partida porque me molesta para dibujar en la pizarra y cosas asi.
    Lo ideal es una de esas en plan funda personalizables. A ver si me hago con una.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  6. Me pareció graciosa y práctica la pantalla personalizable. No es la primera que veo una así. Yo empleaba carpesanos con ventanas (o carpetas con ventanas, así se piden en las papelerías de México) unidas con un clip tipo mariposa. Un ejemplo visual lo hayan en el video de "The Gamers" (http://www.youtube.com/watch?v=fiTEHqAeanw); el master tiene este tipo, así te imprimes unas portadas del juego en turno (algunos sitios oficiales de juegos de rol permiten copiar imágnes de sus libros, o si no, visitar Deviantart y en la casilla de búsqueda escribir el nombre del juego, clan, clase, raza, etc.) y en la parte interior colocar las tablas que necesitemos, en unas micas con agujeros para carpesano (yo hacía mis propias tablas, según necesitara, como ésta: http://www.utilidades-d20.com/archivos/Calendario_Reinos_Olvidados.pdf).

    Buen artículo.

    ResponderEliminar
  7. Se me olvidaba: otra ventaja de las micas y las ventanas del carpesano es que pueden rayarse con un plumín lavable (como el de los pintarrones) y así puedes hacer notas rápidas para iniciativas, heridas de PNJs, mapas y otras aplicaciones tácticas. Llvevas un trapo contigo para borrar.

    ResponderEliminar
  8. Nunca he sido de usar pantalla, tenia la de AD&D pero la usabamos como una especie de minimanual para mirar datos y demas, nunca la use como pantalla priamente dicha.

    Despues al salir de AD&D y del grupo original, bueno, ya estaba acostumbrado a jugar sin pantalla y asi llevo to la vida.

    No hay que tenerle miedo a los dados, hay que saber cuando lanzarlos que no es lo mismo xD

    La pantalla customizable de la marca del este me gusto, a lo mejor un dia intento una aunque solo sea como bricointento.

    ResponderEliminar
  9. A lo largo de mi experiencia rolera he usado pantallas solo para juegos tipo D&D y solo cuando tenía un mapa delante.

    poco a poco las usaba como recurso facil de reglas que iba aprendiendo y cuando conseguia entender el sistema la dejaba cercapara que lso jugadores las miraran y me la devolviesen.

    y ya al final las abandone.

    Como mis partidas se basan en conflictos personales y momentos de acción la pantalla suele alejarme de los jugadores y la elimino para potenciar la experiencia de juego.

    COnsidero que la pantalla es una forma de ganar seguridad frente al grupo en una forma de poder y control. Como elemento para narradores principiantes es genial pero considero la erotica del poder en un juego de amigos eiguales algo peligroso y suelo recomendar a lso master que de nada que puedan se la quiten de encima.

    Pablo me comento tambien que él que nunca había usado pantalla desde rolemaster estaba usando ahora una casi siempre y eso que pensaba que no... Su pantalla del master es el portatil.

    Néstor Bolaños

    ResponderEliminar
  10. Yo siempre utilizaba pantalla. Despues de hablar con unos amigos, me convencieron a dejarla a un lado, y estuve así cerca de un año.

    Sin embargo, al final acabé volviendo a ella. La pantalla no solo me sirve para ocultar datos (mapas, etc) y tiradas que no deseo que conozcan, además de ser una referencia de tablas bastante buena para utilizar en la partida.

    Tambien sirve para crear un sentimiento de camaradería entre los jugadores, que se ve reflejado en el "odio" que demuestran hacia el master, "odio" desde el punto de vista del humor irónico, por supuesto, no en su término exacto.

    Nos encanta (obviamente, no solo hago de master, y el resto de los masters de mi grupo tambien la usan) aliarnos contra el master, considerarlo nuestro enemigo y batir sus desafios. Y la pantalla refuerza esa sensación.

    Creo que es un ejercicio sano el saber disfrutar de esas sensaciones, permitiendonos disfrutar de camaraderías que en la vida real en ocasiones no se puede dar, pues cada uno tiene su trabajo y nos relacionamos unicamente en las partidas o cuando salimos por ahí.

    Curiosamente, nunca he notado esa supuesta "separación" entre el master y los jugadores por algo como es la pantalla. Al contrario, siempre hemos disfrutado muchísimo de la sensación.

    Por no hablar de que te permite tirarle dados y doritos sin que peligre su vida. :-D

    ResponderEliminar
  11. Bueno, por una parte es una herramienta útil en cuanto a consultas rápidas, tanto para el director de juego como para los jugadores. Tiene sus pros y sus contras, por lo que la forma de utilizarla en el ámbito en el que muevo varía un poco en cuanto a las partidas.

    Una de las cosas para las que uso la pantalla, os parecerá una tontería, es para interrelacionar PJs con PNJs. ¿ Cómo?, pues es bien sencillo. Si los personajes tienen un encuentro con alguien cercano, un aliado, un amigo, se retira la pantalla.. Lo que da una sensación de cercanía, de franqueza. Mientras que si el encuentro es con un villano, malvado, alguien que oculta algo o sencillamente alguien nervioso o esquivo, coloco la pantalla para crear "secretismo", para ambientar un sentimiento de duda. Las barreras psicológicas. ;-)

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Precisamente porque crea una barrera a la comunicación entre jugadores y master, yo no utilizo pantalla; me parece un engorro.

    Tampoco veo mucha necesidad en ocultar tiradas; si el resultado sólo lo voy a conocer yo, prefiero improvisarlo sobre la marcha.

    ResponderEliminar