miércoles, 13 de mayo de 2009


Hace tiempo hablamos en nuestro grupo de jugar una partida one-shot, simplemente por introducir algo de variedad. ¿La ambientación? "Fantasía medieval", dije yo sin pensarlo. Resulta gracioso que para un master que dirige campañas de horror sobrenatural, ciencia ficción, steampunk o cualquier otra combinación bizarra, la mejor opción para jugar sea algo tan clásico. Como bien apuntó Mr. Blackwood, es como si yo ofreciese a los demás platos de cocina de autor, pero prefiriese para mí los huevos fritos con patatas.

Supongo que todos sentimos un apego especial por nuestras raíces, y las mías en los juegos de rol son eso que antes se llamaba "espada y brujería". AD&D, Runequest, Rolemaster... hubo un tiempo en el que para nosotros sólo existían esos títulos y no echábamos en falta nada más. Todavía hoy, a pesar de todos los experimentos indie y las historias alternativas, nada puede compararse a la sensación de encarnar un bárbaro de pocas palabras y mandoble fácil o un guerrero que recorre la estepa en busca de su destino. No es casualidad que Subotai, el nómada por excelencia, compañero de Conan en la película de John Milius, fuese el modelo por el que creé mis primeros personajes.

La fantasía medieval da un grado de libertad tan grande que sobrepasa ampliamente al resto de los géneros. Mientras en otras ambientaciones uno se limita a trabajar sobre cosas que ya existen -en el pasado, presente o futuro, más o menos distorsionado, de nuestro mundo- en los reinos fantásticos todo es posible. Hay magia, monstruos y lugares imposibles tras cada recodo del bosque, los personajes son sorprendentes, carismáticos, diferentes a cualquiera que conozcamos y las historias son épicas en todo lo que puede dar de sí la palabra. Cierto, también existe el "hack & slash" y el saqueo de dungeons, pero incluso eso forma parte de su encanto.

Quizá en el fondo se trate de la capacidad de esas historias de transportarnos lejos de lo trivial y lo cotidiano. A lugares donde hay dragones en el cielo, ogros persiguiéndote y el plan para mañana pueda ser robar un rubí del tamaño de un puño de un templo siniestro. Mundos donde las personas se miden por sus hazañas y el honor, la verdad y la justicia se defienden con un acero bien afilado.

Creo que no sólo es nostalgia, también envidia. Ojalá estuviésemos de verdad ahí.

11 comentarios:

  1. Qué verdad en tu última frase. Ojalá en el mundo real fuese tan fácil de discriminar a los buenos de los malos, lo que está bien de lo que está mal.
    Pero aquí los malos no tienen colmillos ni viven en un castillo de cráneos, jaja. Si acaso llevan corbata y viven en un ático ;)

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  2. Yo casi mejor me quedo en este nuestro mundo... quizá sea una mierda, pero creo que si me transportasen a un mundo de espada y brujería no duraría ni diez minutos. XD

    Yo sería el plebeyo al que los personajes encuentran muerto a un lado del camino, sí hombre, ese que siempre sirve como aviso de que hay gnolls (o cualquier otro bicho patético) cerca.

    Selenio.

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  3. En un mundo donde los magos son malvados repletos de erótica del poder, las hechiceras llevan sugerentes transparencias de seda negra y los hombres tienen músculos hasta en los hu***s, a mi no me jodáis, vosotros quereis estar ahí por el sexo.

    Siempre pensando en lo único, como sois.

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  4. jaja..desde luego..

    aunque os recuerdo que la higiene en la epoca medieval dejaba mucho que desear..igual la hechicera en transparencias huele a azufre por algun motivo...

    Muy acertada la entrada, yo sigo jugando a fantasía medieval por lo que hablabas en otro artículo..el sentimiento de lo epico y lo extraordinario que creo que es dificil conseguir en otras ambientaciones..

    ..para recordarme lo normal que soy ya tengo al despertador que me lo recuerda todos los días a las 6,30 de la mañana...

    muy bueno y acertado el articulo

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  5. Uaaahhh!
    Estoy totalmente de acuerdo con la idea de la entrada. Quien no ha soñado darse una vuelta por Glorantha, o por Tierra Media o visitar Melniboné. Al menos eso me pasaba a mi cuando nuestra epoca de máximo esplendor rolero.

    COn respecto a la libertad que permiten los juegos de "espada y magia" también estoy de aceurdo. A mí, como Master, siempre me ha sido mas facil improvisar una sesión comleta en un mundo fantástic-medieval que en, por ejemplo: La llamada de Cthulhu o cualquier otro juego.

    Si a dia de hoy tuviera que hacer de Master a un grupo de gente que no ha jugado nunca al rol, sin duda jugaríamos a algo aprecido a Conan, Subotai o Valkyra. Tenedlo por seguro!!

    Pd. Felicidades por el blog, me parece nuy interesante y divertido.

    Un saludo!!!!

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  6. Buen articulo, breve y escrito con sentimiento.

    Tienes razon que la libertad que ofrece la fantasia no la puede ofrecer ningun otro genero... no tienes que explicar de donde sale un dragon o porque hay orcos en las montañas.

    Tambien influye el hecho de que los sistema de fantasia son tradicionalmente por niveles, eso ayuda a la epica, a buscar el jugar mas para mejorar... si los sistemas de fantasia fueran mas realistas, ni de coña te podrias cargar un dragon de 10 toneladas y medio metro de espesor de pellejo con una espadita de metro y pico.

    Y las papas fritas con huevo es lo mejor que hay cuando uno tiene hambre y no quieres ponerte a hacer mousse de fromàge a la carussoni.

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  7. Quién más quién menos ha dado sus primeros pasos en este mundo con algo relacionado con la épica medieval fantástica.

    Bien libros (El Señor de los Anillos, El Hobbit, La Muerte de Arturo de Mallory, etc.), bien con un juego sencillo (HeroQuest, etc.) o con películas (Excalibur, Conan, etc.), pero ante todo y sobre todas las cosas es el poder de nuestra imaginación el que hace todo esto grande, porque si podemos elegir entre un espía al servicio de la reina de Inglaterra o un hábil espadachín que al final se casa con una princesa en un mundo lleno de hadas, ogros y demás, nos quedamos con el espadachín. Porque creo que en cierto modo la épica medieval nos transporta a un lugar de nuestro subconsciente en el que habita ese niño que fuimos, el mismo niño que creció con cuentos de hadas, magos, dragones y demás.

    Además, que los huevos fritos con patatas están bien ricos y son baratos, que en tiempos de crisis... ;-)

    Un saludo.

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  8. Anónimo, y aunque descubras a los malos no puedes enfrentarte a ellos espada en ristre. ;)

    Selenio, tenemos que tener más confianza, para eso somos los héroes de esta historia, jejeje.

    Miguel Angel, alias Trukulo, creo que el único que ha pensado en bárbaros semidesnudos has sido tú... qué sospechoso. XD

    Bester, para mí la palabra "épico" alcanza su verdadero significado en el género medieval fantástico. ¿Hay alguno mejor para hacer posible lo imposible? Yo creo que no.

    Calamarcósmico, es cierto que la gente primeriza comprende mejor D&D que esas cosas tan raras de monstruos primigenios o vampiros super cool. Será porque los cuentos sobre héroes, espadas mágicas y dragones los tenemos en la cabeza desde mucho antes de que nos demos cuenta. Me alegro de que te guste el blog, un saludo.

    Britait, cuando los aventureros entran en un dungeon por la puerta, el realismo salta por la ventana, y es genial que sea así. ¡Si es que las patatas fritas son lo mejor!

    Mercks, tienes toda la razón del mundo, James Bond se perderá rápidamente en el tiempo, pero dentro de 100 años se seguirán contando historias sobre dragones. Y de una forma o de otra seguirá habiendo gente que quiera enfrentarse a ellos, por la pura emoción de hacerlo. Es una forma de convertirnos un poco en lo que soñamos ser.

    Veo que no soy el único al que ataca la nostalgia. Gracias a todos por pasaros por aquí.

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  9. "Bester, para mí la palabra "épico" alcanza su verdadero significado en el género medieval fantástico. ¿Hay alguno mejor para hacer posible lo imposible? Yo creo que no."

    Esto puede ser debido a que podamos tener un concepto idealizado de héroe medieval, y en una época actual... francamente, no tengo la más mínima idea de como se supone que deberían comportarse los héroes. Triste.

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  10. Aunque yo intento siempre que toquemos todos esos temas como bien dices yo para mi prefiero el clasico D&D.
    Sin compliaciones, todo blanco o negro, matar al dragon, rescatar a la princesa o salvar el reino. Todo blanco o negro, donde cada mañana te despiertas pensando "cuantos orcos matare hoy?"

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  11. Creo, y quizás es porque tengo un día tristón, que lo "medieval fantástico" al contrario de otros generos que se sitúan e realidades paralelas, esta más bien instalado en un pasado claramente inexistente, que responde más bien a un ideal, en el que la respuesta al honor, a la nobleza, a la valentía, siempre tiene una recompensa o reconocimiento, poco real.
    En esos mundos existen malos bien definidos, predecibles, cuyas argucias o bien son evidentes o bien apuntan a corromper los valores anteriormente dichos, de esta forma, el heroe, de nuevo, es el que se supera, venciendo la tentación maligna, y actua noblemente.
    Es un mundo sin ambiguedad, dónde el mal siempre puede ser vencido, dónde siempre hay secretos y aventuras para engrandecer al heroe, dónde lo bueno y lo malo están absolutamnte separados, lo cual nos da seguridad, sobre la meta de nuestras vidas.

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