martes, 3 de marzo de 2009

Hace varios años, supongo que como reacción al estreno de la malísima "Blade: Trinity", publiqué un post titulado "El Imperio de los Vampiros". En él hablaba de una hipotética "colonización" de nuestra sociedad por parte de estos no-muertos y las posibilidades de ese mundo como entorno de juego. No pasó de ser un borrador y lo cierto es que no lo había retomado hasta ahora. La nueva fascinación por los chupasangre hace que sea un momento muy propicio para imaginar de nuevo "imperio", sea como una variante de Vampiro: La Mascarada (quizá ya exista algo así a nivel oficial, no lo sé) o como ambientación para un sistema diferente.

Premisas básicas
En este mundo los vampiros no son seres con poderes cuasi-divinos, sino una raza de criaturas con una biología própia, diferente a la humana pero tampoco totalmente ajena. No son muertos vivientes, aunque puedan parecerlo al carecer de lo que nosotros entendemos por signos vitales.

No hay multitud de razas o clanes, sino un tipo genérico con pequeñas variaciones dependiendo de su lugar de origen.

No tienen capacidades mágicas o sobrenaturales, no pueden volar, ni desaparecer, ni transformarse en niebla, ni controlar a los animales. Sin embargo sí que tienen mayor resistencia física, fuerza, velocidad y los sentidos más desarrollados que los humanos.

Pueden "convertir" a los humanos a través de su mordedura, pero es un proceso complejo y el resultado es sólo aproximado, no igual, a la raza original.

Son diferentes a los vampiros de las leyendas, pero lo que comparten con ellos es que necesitan beber sangre para sobrevivir (efectivamente, tienen colmillos) y sufren graves daños si se exponen directamente a la luz solar. Y también son prácticamente inmortales.

En detalle
El metabolismo de un vampiro es tan lento que parece muerto a los ojos de los científicos humanos. La clave de la supervivencia de estos seres es su sangre, que posee propiedades regenerativas asombrosas: es capaz de crear tejidos prácticamente de la nada y mantener en funcionamiento órganos y fibras musculares que de otra forma serían carne inerte. Su limitación es que para actuar necesita combinarse con sangre humana fresca, y para que sea plenamente efectiva es preferible que el ADN del "donante" sea diferente en cada ocasión, ya que los patrones genéticos se agotan.

Ingerida o inyectada en el torrente sanguíneo de un humano, la sangre de vampiro actúa como un potente estimulante que le permite realizar todo tipo de proezas físicas. Sin embargo a largo plazo es muy adictiva y provoca daños severos a diversos órganos, ante lo cual la única solución es seguir tomándola.

Los formas habituales de matar un vampiro, como decapitarle o quemarle, son efectivas. Cualquier procedimiento que cause un daño masivo o una destrucción completa del cuerpo conseguirá acabar con él. Sin embargo una estaca en el corazón tendrá poco o ningún efecto. Los remedios clásicos como las cruces o el ajo no surten ningún efecto.

El procedimiento para convertir a un humano en vampiro es guardado celosamente y es imposible de reproducir. Después de su transformación, la persona adquiere todos los poderes (siempre ligeramente inferiores a los de un "pura sangre") y debilidades de estas criaturas.

La toma del poder
El primer paso para la integración de los vampiros en nuestra sociedad es su aparición pública. Planteado de forma realista, se trataría principalmente de una labor de relaciones públicas y un juego de influencias.

Los vampiros se dan a conocer progresivamente a los líderes de diferentes países, no como monstruos, sino como una raza que ha vivido paralela a la humanidad durante cientos o miles de años. Para demostrar su buena voluntad, prometen la cura de diversas enfermedades y compartir algunos de sus "dones" a través de su sangre. Por supuesto, esta oferta primero está limitada a presidentes y altos mandatarios. Imaginemos lo dispuestos que pueden estar a colaborar con la nación vampírica si la recompensa es la inmortalidad.

A partir de ese momento hay presentaciones oficiales, ruedas de prensa y mensajes de calma a la población. Los vampiros aparecen en un número relativamente pequeño en esta fase. Sus actividades filantrópicas, como la cura del cáncer, el SIDA y muchas otras enfermedades imposibles de tratar hasta ese momento sirven para cambiar poco a poco la opinión pública.

Con leyes pro-vampiros en marcha y una protección efectiva contra ataques de fundamentalistas, el grueso de la comunidad se muestra. La política de discriminación positiva se vuelve mas intensa en cuanto la mayoría de los países pasan a estar gobernados por simpatizantes o transformados. Con la inmortalidad en la palma de su mano se suceden las reformas de las Constituciones para permitir legislaturas ininterrumpidas de varias décadas. Las coaliciones entre los principales partidos (infestados de vampiros por igual) son lo habitual. Los países siguen siendo democráticos sólo sobre el papel.

Con sus seguidores infiltrados a todos los niveles de la sociedad, la resistencia es inútil. Cualquier movimiento en contra del poder establecido es denunciado y acallado con rapidez. Los atentados o sabotajes contra intereses vampiros son castigados con largas penas de cárcel, y en el caso de ataques directos, con la muerte. Las protestas son aplastadas por unidades especiales del ejército y la policía aumentadas con sangre vampírica y dirigidas por oficiales vampiros. Se instaura el toque de queda.

En la actualidad...
Se construyen cúpulas opacas gigantescas sobre zonas escogidas de las ciudades más importantes del mundo, para permitir a los vampiros hacer una vida normal incluso durante el día. Muros y controles de seguridad separan a esta "clase alta" de los humanos, convertidos en ciudadanos de segunda en sus propios países. Está prohibido alejarse de la zona habitual de residencia sin un permiso especial y viajar al extranjero es virtualmente imposible.

Los programas de vigilancia sanitaria supervisados por vampiros mapean el ADN de toda la población para localizar aquellos individuos más interesantes desde un punto de vista "científico". Las extracciones de sangre son parte de la rutina cotidiana y una obligación para todos los habitantes, sin excepción. Por todo el mundo hay instalados laboratorios que oficialmente trabajan en busca de curas para las pocas enfermedades infecciosas que quedan, aunque su intención real es muy distinta: lograr un ser humano mejor y de sangre más pura.

Los pocos que se atreven a enfrentarse a este régimen -los jugadores- rechazan convertirse en simple ganado y combaten tanto a los vampiros como a sus seguidores con la esperanza de recuperar el mundo para la humanidad.

8 comentarios:

  1. Tienes una vision parecida a la mia sobre como me gustaria ver a los vampiros. Menos 'vampiropose' y mas 'humanos'.

    Sin pajaras mentales de poderes, pero sin con ciertos valores mejores que los humanos.

    Pero lo del imperio ya es la leche. Me gusta...
    ...es tan logicooo....
    :-)

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  2. Veo que True Blood nos está enganchando a todos. Muy buena teoría y si le añadieses unas reglas de rol, ya tendrías tu versión Spanish de "True blood the roleplaying game".

    Me ha encantado la entrada, un saludo

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  3. Plas, plas, plas, plas...

    Please keep silence... The King has left the building.

    Brillante, simplemente brillante Maestro. Has conseguido sumar las fantasías munchking del viejo Vampiro con V: Los Extraterrestres o Retrofutur.

    Ahora ya tenemos un setting más que decente en el que apoyar ese mundo planteado en el que los morosos eran la presa de las industrias interbancarias de órganos... Y con las aportaciones que hice yo sobre un mundo muy ligado a la biogenética.

    Una última vuelta de tuerca: Apliquemos la ley de Godwing!!!

    Lucinder

    PD: No es por mal meter, pero ni comparación con True Blood que por lo que llevo visto es una mariconada. Sin acritud ^^

    "Cuanto más se alarga una discusión en Internet, la probabilidad de que alguien haga una referencia o comparación a Hitler o los Nazis tiende a 1"

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  4. Huum, también se me ocure que haya una facción rebelde de vampiros(¿recién creados?) que al darse cuenta de lo que quieren hacer los poderosos se opusieen a ellos de forma indirecta ayudando a los humanos rebeldes dándoles información o de otra manera.

    Yo en cuanto a la debilidad del sol la trataría más como una hiperfobia solar que le produce quemaduras que van haciéndose más graves cuanto más tiempo pasen debajo del mismo. Y tal vez los vampiros que no son "pura sangre" no tengan esta debilidad tan marcada, convirtiéndose en peones o ratas de laboratorio de los "pura sangre". De ahí que algunos se rebelen contra los creadores.

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  5. Yo el enfoque que le di alguna vez en un cuento que escribí es que el sol no los "mata" como tal, pero si los afecta.

    Al carecer de melanina en la piel, son extremadamente sensibles a los rayos ultravioleta, por lo que en sólo unos minutos pueden sufrir graves quemaduras e insolaciones extremas. Pero la principal debilidad es que el sol resulta sumamente dañino para su vista. Efectivamente tras un par de minutos expuestos directamente al sol pueden quedar ciegos. Y eso eventualmente suele traer como consecuencia su muerte, por dificultarles la vida y la caza.

    Por supuesto, si los vampiros están en control, sin duda implementarán muchas medidas para prevenir eso. E incluso una especie de protección social para los afectados. A un costo, claro. (Aún entre los mismos vampiros puede llegar a desarrollarse una marcada segmentación social, entre los "vampiros falsos", los pura sangre y la elite de vampiros, o cosas así.)

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  6. Existe un suplemento para "Rifts" juego de rol en inglés, que describe varios reinos de un mundo alternativo gobernados por vampiros.

    También existen varias novelas que muestran ucronías de mundos gobernados por vampiros como el "Imperio del miedo" (1988) de Brian Stableford, ambientada en el siglo XVII, donde los científicos de la época comienzan a ver que tras la leyenda del vampiro existe realmente una enfermedad.

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  7. Un juego que intenta también usar vampiros menos sobrenaturales es "Vampiro ad mortem". No tengo experiencia de primera mano con él, pero de todas formas no tiene buena pinta.

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  8. Yo he leido vampiro ad mortem y es una basura, no vale ni el espacio que te ocupa en el ordenador, mucho menos el papel en que lo imprimen. Solo es una copia pretenciosa de vampiro la mascarada con bajo presupuesto. Puedes aprovechar las tapas, pero lo que hay en medio es mierda, asi de claro. Sorry por el off-topic.

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