viernes, 19 de diciembre de 2008

Moloch o Baal, dios de fenicios y cartagineses, es representado tradicionalmente como una enorme figura humanoide con cabeza de toro a la que se realizaban sacrificios por medio del fuego.

Diferentes textos describen a sus adoradores colocando a sus propios hijos recien nacidos en las manos del dios, que por medio de unas cadenas se iban elevando hasta hacerlos caer en su boca abierta, y de ahí las entrañas de la estatua metálica, llenas de brasas y calentadas al rojo como un horno. Sus gritos quedaban ahogados por la atronadora música que acompañaba el ritual. Algunos estudiosos identifican a esta deidad con Cronos-Saturno, e incluso Dagon.

En nuestros días todavía quedan algunas referencias -un tanto peculiares- a ese culto:


2 comentarios:

  1. Moloch...cuando lei el rss en mi thunderbird, antes de leer el articulo pense inmediatamente en el "villano" que aparece en Watchmen...
    Muy bueno lo de la papelera, da gusto que siempre nos des estas lecciones de historias y religiones antiguas

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