martes, 2 de diciembre de 2008

Cada vez que Charlie George se despertaba, sus manos se quedaban quietas. - La Política del Cuerpo


Si hay un autor que desafía las convenciones del género fantástico desde hace décadas, mientras mantiene el regusto de los clásicos, ese es Clive Barker. Su nombre estará asociado siempre a la película "Hellraiser" (y su monstruo icono, Pinhead), pero para mí fue un descubrimiento tardío. Llegué a él a través de sus relatos cortos y una novela, "Sortilegio", que tiene su sitio reservado, junto a "Bosque Mitago", "Puck" y "El Hobbit", en esa biblioteca mental que dio forma a mi propio gusto por la fantasía.

Barker es original, imaginativo, visceral, sangriento y explícito. Es una especie de Edgar Allan Poe armado con un machete. Consigue que te quedes pegado a sus páginas y a veces tuerzas la vista, como no queriendo seguir desgranando esas palabras que conjuran imágenes violentas y perturbadoras. Es de los pocos autores que logran proyectar sensaciones físicas, como el asco o la repulsión, simplemente con la letra impresa. Se aprovecha de manera muy inteligente de nuestros miedos o nuestros instintos más primarios, mezclando dolor, sexo y sufrimiento en casi todas sus obras. También es muy hábil reescribiendo leyendas o cuentos que nos resultan familiares, y lo que proyecta su visión distorsionada suele ser muy diferente a lo que estamos acostumbrados.

Se pueden aprender muchas más cosas de él, en primer lugar a encontrar un motivo para hacer volar la imaginación en cada esquina: un nido de abejas, una piscina municipal, una cuerda con nudos. Cualquier elemento cotidiano es susceptible de ser transformado en pieza clave para una historia, y lo mismo se puede decir para el terror. Ni siquiera el propio cuerpo humano queda a salvo de esa mirada inquisitiva: uno de sus relatos narra una rebelión llevada a cabo por... las manos del protagonista, ansiosas por separarse del resto del cuerpo. Es difícil no sentirse un poco inquieto al imaginar que mientras duermes, tus manos cobran vida propia y buscan un objeto afilado con el que liberarse de tu tiranía.

Pero no todas las historias de Clive Barker son vueltas de tuerca sobre horrores cercanos o ya conocidos, también hay mundos enteros, complejos y con su propia mitología, salidos de su pluma. "Sortilegio2, por ejemplo, narra cómo un antiguo tapiz, conocido como la Fuga, es el último hogar de una raza de seres mágicos, y su guardiana recorre nuestro mundo, "el mundo de los Cucos", tratando de evitar a las criaturas que desean poseerlo o destruirlo. En "Cabal", adaptada al cine con el título "Razas de Noche", el protagonista, convencido de que es un psicópata, busca la legendaria ciudad de Midian, donde según la tradición se esconden aquellos que son monstruos... aunque quizá no sea una metáfora.

Sus películas suelen quedarse bastante cortas a la hora de representar todo esto, pero son de visionado obligatorio para los fans. En especial "Hellraiser", dirigida por él mismo y que ha dado lugar a una estela de secuelas de dudosa calidad. Para el museo de objetos míticos del cine de terror quedará la caja metálica, el puzzle conocido como Cubo Lemarchand o Configuración de Lamento, que si se monta de una determinada manera abre la puerta a los cenobitas, demonios sadomasoquistas capaces de inflingir niveles inimaginables de dolor y placer, generalmente a la vez y con consecuencias mortales.

Para terminar, un fragmento de su obra indispensable: Los Libros Sangrientos.

Mary Florescu supo que estaba sola. Por encima de ella, el maravilloso muchacho, su hermoso, tramposo niño se retorcía y chillaba mientras los muertos ponían sus manos vengadoras sobre la piel fresca. Ella sabía su intención: la podía ver en sus ojos –no había nada nuevo en ella–. Cada historia tenía en su tradición este tormento particular. Iba a ser utilizado para grabar sus testamentos. Iba a ser su página, el receptáculo de sus autobiografías. Un libro de sangre. Un libro hecho con sangre. Un libro escrito con sangre. Pensó en los libros mágicos que se habían fabricado con piel de hombre muerto: los había visto, los había tocado. Pensó en los tatuajes que había visto: algunos de ellos exhibían monstruos, otros los llevaban simples trabajadores descamisados en la calle, con un mensaje para sus madres grabado en la espalda. El hecho de escribir un libro de sangre no le era desconocido. Pero hacerlo sobre una piel parecida, una piel tan reluciente... (...) - Los Muertos Tienen Autopistas

3 comentarios:

  1. Pues nunca he leido nada de Barker...he de reconocer que vi las peliculas cuando aun era demasiado joven y no fui capaz de terminar ni una de hellraiser...algún consejo para empezar con algo en particular de su obra?

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  2. Chugo, lo mejor que tiene son "Los Libros Sangrientos", para mi gusto. Son relatos cortos, que es donde mejor se desenvuelve. Además suelen reeditarlos a menudo.

    Un saludo.

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  3. Midnight Meat Train es una película (y cuento de Barker) muy buena que salió este año, te la recomiendo.

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