martes, 16 de septiembre de 2008

En 1908, un objeto surcó el cielo sobre la inhóspita región de Tunguska, en la antigua Rusia zarista. Tras recorrer una enorme distancia ante los ojos de los atónitos y escasos testigos, estalló. La primera explosión hizo temblar el suelo, levantó una cortina de fuego y tumbó los árboles en una extensa zona. A esa le siguieron otras en rápida sucesión, que fueron descritas como salvas de artillería de gran potencia. Se alzó una nube en forma de hongo que fue visible a muchos kilómetros de distancia e incluso los sismógrafos de Londres recogieron la sacudida, aunque desconocían su procedencia. En puntos muy alejados del globo se percibió durante varios días un resplandor en el cielo y “se podía leer el periódico en plena noche”.

Debido a lo apartado del territorio y la situación política pasaron muchos años hasta que un equipo de investigadores llegó a Tunguska, y lo que encontraron fue un área devastada, con árboles tumbados y otros pelados como postes de telégrafos, en la que la vegetación no había logrado recuperarse todavía. Otros signos del suceso fueron las extrañas malformaciones que según los nómadas tungus presentaban algunos de sus renos y el anómalo nivel de radiación que re
cogieron los aparatos de medida. Lo que no se encontró fue un punto de impacto: no había cráter ni restos que explicasen qué había ocurrido.

Las estimaciones actuales hablan de una detonación con una potencia de entre 10 y 15 megatones, 1000 veces más potente que la bomba de Hiroshima, que se extendió sobre un área mayor que la ciudad de Londres (ver mapa más abajo).


Explicaciones científicas
La explicación oficial del “evento de Tunguska”, o al menos la más aceptada por los científicos, es que un objeto de entre 40 y 80 metros de ancho, probablemente un cometa –compuesto principalmente de hielo y por tanto perfecto para llegar y desvanecerse en el aire–, entró en la atmósfera terrestre y se desintegró en el sobre territorio ruso, provocando todos los fenómenos descritos. La ausencia de cráter y restos corroborarían esta hipótesis. Simulaciones modernas han descubierto además que en ese caso la extendería en un área con forma de alas de mariposa, lo cual concuerda con las fotos aéreas, y que las concentraciones de metales asociados habitualmente a los meteoritos era más altas en Tunguska que en lugares cercanos. El origen del objeto pudo estar tanto en el cinturón de asteroides como en el cometa Encke, que suele provocar lluvias de meteoros sobre la Tierra.

Un grupo de científicos ha ampliado esta explicación diciendo que el cercano lago Cheko podría ser el lugar de impacto de un fragmento del objeto misterioso. No discuten que la explosión se produjese en el aire pero sostienen que alguno de sus restos pudo ir a parar al fondo, siendo todavía recuperable. Los escépticos han señalado la edad de los sedimentos más antiguos y los árboles como datos inequívocos para echar por tierra este argumento, sin embargo la intención de los investigadores sigue siendo dragar un punto específico donde se ha registrado la presencia de una alta concentración de metal. Lo que esperan descubrir allí es el auténtico núcleo del cometa, o al menos una parte de él.

Otras posibilidades que se han barajado son que el “objeto” fuese en realidad un pequeño agujero negro que se habría desintegrado instantáneamente al encontrarse con la Tierra. Varias novelas han tomado esta idea para desarrollar sus argumentos, aunque no sea la más popular entre los estudiosos del fenómeno. ¿Un fragmento de antimateria o una bolsa de gas liberada de una falla subterránea? Ha habido especulaciones para todos los gustos.

Aunque parezca mentira este tipo de sucesos son relativamente frecuentes (si por frecuente entendemos que ocurran cada pocos cientos de años). El evento del Mediterraneo Oriental (2002) y el evento de Vitim (2002) son recientes y muy parecidos al de Tunguska, aunque nunca tendrán su aureola de misterio.

Otras explicaciones
Tunguska es uno de los lugares más mencionados en la literatura “de enigmas” porque presenta rasgos que lo hacen único y después de 100 años sigue sin haber una respuesta clara a qué ocurrió en aquella inhóspita zona de Rusia. El hecho de que haya tan pocas pruebas físicas favorece a los teóricos de la conspiración, que pueden construir una teoría en la que se una a los aliens, el gobierno, rayos mortales y muchos otros elementos.

De hecho la explicación del cometa es muy endeble para los investigadores de lo oculto, que argumentan que si esa fuese la naturaleza del objeto, alguien debería haberlo visto aproximarse días antes por el cielo nocturno.

Según estos investigadores, una nave extraterrestre con algún tipo de problema pudo entrar en nuestra atmósfera e intentar realizar un aterrizaje de emergencia, pero estalló antes de lograrlo. No sería la primera vez que un OVNI se estrella en nuestro planeta (pensemos en Rosswell, por ejemplo) y explicaría tanto las explosiones sucesivas como la intensidad de la detonación, supuestamente provocada por el motor de la nave. La nube en forma de hongo delataría su carácter nuclear. La radiación subsiguiente sería la que habría provocado quemaduras y enfermedades a los animales. Las sucesivas expediciones del gobierno ruso, unas secretas, otras no, habrían encontrado tecnología alienígena en el lugar pero lo ocultarían para aprovecharla en su beneficio.


Tunguska en la ficción
Con el paso de los años el evento de Tunguska ha calado en la imaginación popular y ha sido mencionado en libros, cine, televisión, videojuegos e incluso juegos de rol. En la campaña "La Semilla de Azathoth" de La Llamada de Cthulhu, por ejemplo, se da su propia explicación para el incidente.

Desde máquinas del tiempo a naves espaciales del planeta Venus, ha habido todo tipo de explicaciones literarias. Una de mis tramas preferidas, usada en varias novelas, echa la culpa de la explosión a Nikola Tesla, el famoso inventor. En su afán por crear un arma definitiva que hiciese imposibles las guerras, Tesla habría desarrollado un “rayo de la muerte” capaz de golpear en cualquier parte del globo. Su primera demostración habría tenido lugar sobre Tunguska, pero no por azar, sino para impresionar con el increíble espectáculo de luces a un explorador del Ártico amigo suyo.

En la serie de TV Expediente X, el agente Mulder descubre que en Tunguska se ha construido una base secreta dedicada a perforar para intentar encontrar los restos de un meteorito portador de material simbionte alienígena. También se habla de Tunguska en películas como Los Cazafantasmas o la más reciente Hellboy. En la versión extendida del DVD somos testigos de cómo el resucitado Rasputín compra a los militares rusos un monolito que cayó en esa zona en 1908 y que es parte de su plan para abrir el portal dimensional a los dioses .

Existen varios videojuegos que usan el evento como un elemento más de la trama. En Tunguska: Secret Files directamente investigamos para aclarar lo ocurrido en el lugar. En Resistance: Fall of Man la explosión de Tunguska marca el comienzo de la invasión de las criaturas “quimera”.

Ideas de juego
Las explicaciones paracientíficas y las creadas por los autores de misterio o ciencia ficción son un buen punto de partida para aventuras:

  • Cápsula de Salvamento (Ciencia Ficción / Sobrenatural): Año 2009, el equipo de investigadores que draga el lago Cheko, cercano al lugar del evento de Tunguska, descubre un objeto vagamente cilíndrico de unos dos metros de alto, metálico y radiactivo. Cuando el tren en el que es trasladado a Moscú sufre un ataque terrorista, todas las alarmas se disparan. Los PJs son contratados por un misterioso grupo que quiere adelantarse a las fuerzas de seguridad rusas en su recuperación.

    Lo que no saben es que el objeto es la cápsula de salvamento de una criatura alienígena que viajaba en la nave que se estrelló en Tunguska y que ha permanecido en hibernación desde 1908. Importantes personalidades del Kremlin, que temen que un siglo de infiltración extraterrestre entre sus propias filas salga a la luz, quieren hacer desaparecer las pruebas.

  • El Amo de la Puerta (Sobrenatural / Investigación): Año 1917, la Revolución Rusa estalla y es el peor momento para atravesar el país en dirección a Siberia. A pesar de todo un anciano cabalista y su hija contratan a varios soldados desertores y guías locales (los PJs) para que les lleven al lugar en el que hace 9 años se produjo una tremenda explosión. Según el estudioso, se trata de la apertura de la puerta a otro mundo, que puede esconder secretos increíbles para el que sepa descifrarlos.

    Además de a los bolcheviques, bandidos nómadas y buscadores de oro suspicaces, los protagonistas tendrán que hacer frente a algo que ha poseído a los habitantes de Tunguska y trata de volver a abrir el portal dimensional, esta vez sobre una zona habitada. El plan del “ente” de atraer a alguien con conocimientos arcanos hasta el lugar ha dado sus frutos ¿descubrirán la trampa antes de volver a la civilización?

  • Venido del Espacio (Ciencia Ficción / Supervivencia): Año 1908, el evento de Tunguska sorprende a los habitantes de Siberia, pero nadie puede acercarse al lugar del impacto a investigar lo ocurrido. Un año más tarde una extraña planta, similar a un musgo de color rojizo, aparece en los bosques cercanos. Los nómadas tungus hablan de extrañas flores con tallos de varios metros de alto, más hacia el interior. La primera expedición de la sociedad científica rusa no vuelve... y tampoco la segunda. Al año siguiente el musgo llega a Moscú y Petrogrado, avanzando inexorablemente y reapareciendo incluso después de ser arrancado y quemado. Dejan de recibirse noticias del interior del país, pero se rumorea que gigantescas plantas se han adueñado de todo, y lo que es peor, son tremendamente mortíferas.

    1914. Toda Europa está cubierta por vegetación alienígena. Inglaterra está presa de la paranoia, con las fronteras cerradas y una enfermiza obsesión por la higiene y la esterilización.

    1920. Los PJs son un grupo escogido de soldados y científicos que parten hacia el continente protegidos por trajes herméticos de reciente invención, en la primera misión de rescate e investigación desde la Cuarentena.

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