miércoles, 27 de agosto de 2008

La saga de La Momia es una de mis preferidas desde que allá por 1999 Brendan Fraser retomase de forma muy honrosa el testigo que había dejado Indiana Jones 10 años antes en La Última Cruzada. La primera película era más pulp que las aventuras de nuestro arqueólogo preferido (al menos hasta El Reino de la Calavera de Cristal) pero tenía todos los elementos del género de aventuras y lo que es más importante, se tomaba a sí misma en serio. Fraser y Rachel Weisz estaban impecables en sus papeles, se usaban clichés en el momento justo y los efectos especiales potenciaban la historia, no se la tragaban. El resultado: lo mismo que Piratas del Caribe: La Maldición de la Perla Negra, un cine de entretenimiento de calidad, del que se puede disfrutar como un niño sin tener que renunciar a ser exigente con lo que se ve.

Así era la primera entrega de la trilogía. La segunda llegó un par de años más tarde y repetía esquemas, con menos suerte y menos imaginación, pero de forma digna. Lo peor fue que abusó más de las imágenes generadas por ordenador y se añadió al hijo de los protagonistas, un personaje totalmente prescindible. El director no debía conocer la larga lista de niños insoportables del cine, y eso que ya había tenido tiempo para ver en acción al Anakin de La Amenaza Fantasma. En resumen, nos divertimos una vez más.

La Momia: La Tumba del Emperador Dragón ya contaba para mí con dos puntos negativos: el cambio de escenario a China y la ausencia de Rachel Weisz. Entiendo que Egipto ya estuviese muy visto y que Weisz no quisiese apuntarse al proyecto por motivos personales... pero sustituir a la actriz manteniendo al personaje me pareció un error. Maria Bello ha puesto todo de su parte para ser una Evelyn Carnahan creíble, de eso no hay duda, sin embargo su presencia y sus maneras rompen un poco la continuidad de la ambientación. Los cambios "de cara" son algo que asumimos con James Bond porque es Bond, pero normalmente no resultan. Tuve la misma sensación cuando Jodie Foster fue sustituida por Julianne Moore como Clarice Starling en Hannibal, un martilleo constante que me recordaba que algo no encajaba en lo que veía.

Dejando eso de lado, La Tumba del Emperador Dragón comienza con el habitual prólogo en forma de flashback que nos lleva dos milenios atrás, cuando el Emperador Han, obsesionado con unir "todo bajo el cielo" y hacerse inmortal, solicita los servicios de una bruja. El trato no sólo sale mal sino que cae sobre él una maldición, que será la que desate el pequeño de los O'Connell (otra vez), ahora con 18 años y convertido en estudiante de arqueología. Sus padres, su tío y una misteriosa guerrera se unirán a él para intentar evitar que la nueva momia se alce y conquiste el mundo.

Mi primera impresión fue que estaba ante una reunión de viejos amigos del colegio, de esas en las que uno descubre que todos han cambiado más de lo que esperaba. El tiempo hace estragos (9 años desde la primera son muchos años), y eso lo puede confirmar Brendan Fraser, que afronta las escenas de acción con ganas pero poca soltura. Tampoco los chistes son tan graciosos como antes, en parte porque la química que tenía con Rachel Weisz queda algo forzada con Maria Bello, y pasar de las bromas sobre los peligros del desierto y los legionarios maleducados a las pullas familiares es un jarro de agua fría. Los personajes han envejecido mucho más rápido que el público, que ya no se ve identificado con el caradura de Rick O'Connell, y como sustituto su hijo no le llega a la suela de los zapatos. Demasiada rigidez, demasiadas bromas tomadas prestadas de las anteriores y una sensación incómoda de que los que deberían tirar de la narración y aportar carisma están ahí por cumplir.

En cuanto a la historia, es bastante convencional y sin sorpresas. No se puede negar que tiene sus momentos: por ejemplo la entrada en la tumba del emperador, plagada de trampas, como debe ser. Hay persecuciones en coche por las calles de Shanghai, peleas en monasterios perdidos y la predecible marcha del ejército de guerreros de terracota hacia una batalla épica. Muchas situaciones se resuelven demasiado rápido para mi gusto -la visita a Shangri-La se queda en nada- y eché de menos algo de investigación y exploración, pero supongo que no cabe todo en una cinta de 90 minutos. Incluso el Emperador Dragón, con todo su poder, está algo desaprovechado, sin comparación con la presencia imponente de Imhotep.

Esta nueva entrega de La Momia ha descendido un par de peldaños con respecto a las anteriores, no por falta de posibilidades sino porque, como comentábamos al principio, ha olvidado algo importante a la hora de entretener al público: tomarse en serio a sí misma. Cumplir con el esquema establecido del género no es suficiente para que las cosas funcionen y se produzca la magia de arrastrarnos a la aventura.

Con todo, me dejó mejor sabor de boca que la última de Indiana Jones, quizá porque las expectativas eran menores y la decepción también. Si tuviese que puntuarla, sería un 6/10.

2 comentarios:

  1. Saludos, por dos razones no comento las películas:

    1- por que a Sudamérica todo llega antes que a Europa por el motivo obvio de la traducción, vemos todo en ingles y leemos los subtítulos. En resumen, seria hacer spoiler a todos ustedes sobre las peliculas.
    2- Que tendría que comentar más peliculas malas que buenas en una proporción devastadora, en especial en el género que nos gusta.

    Concuerdo en algunas cosas contigo, Rachel Weisz se extrañó a cada segundo de la película, además de lo hermosa que es el cambio de actriz produce un ruido constante.

    La relación entre el matrimonio es muy similar (si bien no en la situación si en la sensación) con Indiana Jones IV.
    Situaciones gratuitas sin sentido: Los Yetis amigables y abrazables (pésimo).

    Un maestro de las artes marciales desaprovechado absolutamente, una verdadera pena, por que ese grupo de pelmazos decadentes deberían haber muerto rápidamente frente a un ser con su poder.

    Exceso de humor Inglés o sea bromas fomes sin gracia alguna.
    Uff podría seguir, la considero pésima y es realmente lamentable por que en algún momento albergué esperanzas.... sigo siendo un iluso.

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  2. Creo que hubo un error de tipeo, o leí mal.¿Escribiste "...lo que es más importante, se tomaba a sí misma en serio..."? Sera lo contrario. ¡Ah películas pa'malas! Y con la ultima, amigo, has sido demasiado generoso. No ha "descendido un par de peldaños con respecto a las anteriores" sino que se ha hundido en un abismo oscuro y deprimente, porque si las anteriores ya eran pesimas, esta es...bueno, no tengo palabras.

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