viernes, 29 de agosto de 2008


Conrad Veidt nació en 1893 y su primera vocación no fue la actuación. A pesar de ello, y gracias a su imponente presencia en la pantalla, durante 30 años interpretó a personajes que ahora son clásicos de la historia del cine, entre ellos el sonámbulo Cesare de El Gabinete del Doctor Caligari, el pianista desquiciado de Las Manos de Orlac, el visir Jaffar de El Ladrón de Bagdad o Heinrich Strasser en Casablanca.

En 1940, Bob Kane y Bill Finger trabajaban en el primer número de la serie regular de Batman cuando llegó el momento de definir el aspecto de su archienemigo. Finger miró un comodín que tenían sobre la mesa y su sonrisa de oreja a oreja le resultó familiar. Tomó un libro sobre cine alemán, que le apasionaba, y le mostró a su socio un cartel de El Hombre Que Ríe, una película de 1928 en la que Veidt interpretaba al descendiente de un noble al que por venganza desfiguran en una mueca siniestra. Kane exclamó: "Ese es el Joker".

3 comentarios:

  1. Si dispusiera de una maquina del tiempo lo trairia al presente para que lo interpretase...vale que ledger y nicholson lo hicieron sobradamente bien. Pero le ves y realmente es la sonrisa del Joker.

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  2. Pues sí! Uala, està notícia sí me ha sorprendido. No tenia ni idea. Gracias por compartirla!!

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  3. Ufff, resulta realmente inquietante.

    Para que luego se rían de la gente que tiene coulrofobia.

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