martes, 15 de julio de 2008


A sus 25 años Jim Butcher trataba de abrirse camino en el difícil mundo de la escritura y para colmo había elegido un género complicado: la fantasía heroica. Cansado de las negativas del mundo editorial se apuntó a un taller de escritura, en el que como ejercicio su maestra le recomendó saltar a un estilo diferente, el de las novelas de investigación sobrenatural, que le habían apasionado de pequeño. Convencido de que el experimento sería un desastre, Butcher escribió “Storm Front”, lo que sería su primer éxito y la primera aventura de los “Dresden Files”.

Harry Dresden era un niño cuando descubrió que poseía poderes mágicos y que lo sobrenatural estaba más presente en lo cotidiano de lo que nunca habría imaginado. Su padre, que siempre quiso que viviese una vida lo más normal posible, murió protegiéndole de potencias oscuras que pretendían usarle como peón en una guerra ocultista. Convertido en investigador paranormal, Harry intenta ayudar a aquellos que lo necesitan, vengar a su padre y descubrir al asesino de su madre, empleando para ello sus extraordinarias habilidades y su ingenio.


“The Dresden Files”, la serie de televisión basada en los relatos, ha sido titulada en nuestro país simplemente “Dresden” y la emite Cuatro los lunes a las 00:15. Un buen cambio después de saturar la parrilla con mediums y fantasmas.

A primera vista“Dresden” puede parecer otra creación del estilo de “Buffy Cazavampiros”, “Ángel”, “Embrujadas” o cualquiera de esas series que podríamos llamar de weird-xploitation, aquellas que se aprovechan lo sobrenatural para llegar al público juvenil con una producción barata y guiones más baratos aún. Superando la desconfianza inicial nos encontramos, por suerte, con algo un poco más trabajado y más digerible. Esta serie intenta crear una atmósfera y un universo mágico própios ya desde el primer capítulo, recurre a los efectos especiales de manera discreta y deja lo suficiente en el aire para que pensemos que hay una metatrama que merece la pena seguir. Esperemos que lo haga mejor que “Sobrenatural”, que se quedó en el intento.

La serie acierta al querer dar trasfondo bien desarrollado a todo: el amigo fantasma que está ligado a una calavera cubierta de runas; los signos cabalísticos con un uso y posición concretas, además de su aspecto suficientemente esotérico; los adversarios variados (nada de demonios o vampiros genéricos con máscaras de goma) con nombres como el Consejo Negro o el Clan de los Cuervos... . A eso me refería cuando hablaba de su intención de crear una atmósfera y un universo, no sólo que esté ahí, sino que sea creíble.

A los fans Harry Dresden les recordará poderosamente a John Constantine. De hecho este mago parece una versión menos cínica y algo descafeinada del famoso investigador de lo oculto británico, y las similitudes entre ambos se extienden desde su manera enfrentarse a los casos hasta los enemigos que van surgiendo a su ante ellos. Hay conjuros antiguos adaptados a los tiempos modernos, símbolos de protección, un compañero fantasma, criaturas que se esconden bajo rostros humanos corrientes, facciones enfrentadas en el “submundo”... con un desarrollo más profundo, algo de existencialismo y Muerte y Sueño campando a sus anchas por la ciudad, podríamos pensar que estamos ante algo escrito por Neil Gaiman o Alan Moore. Por desgracia, “The Dresden Files”, con todas sus buenas intenciones, también tiene sus carencias. Parece que esto es todo lo cerca que estaremos de una serie de TV basada en “Hellblazer”: una buena imitación, por decirlo asi.

Las malas noticias son que “The Dresden Files” sólo duró una temporada en antena y en esta ocasión las presiones de los fans y la propia cadena no pudieron cambiar los planes de los estudios. Los motivos no serían una adaptación mala (el propio autor la defendió, a pesar de que en muchos aspectos se apartaba de su obra original) sino simplemente que no llegó a tener el porcentaje de público esperado. A pesar de este relativo fracaso se sigue rumoreando con una nueva entrega en forma de película, o quizá un spin-off en formato animado. De hecho ya existen cómics que siguen historias paralelas del protagonista.

En lo que respecta al juego de rol, esta vez no tendremos que conformarnos con reglas de la casa, ya que Evil Hat Productions, autores del magnífico “The Spirit of the Century” tienen previsto publicar una línea basada en el personaje de Dresden y sus aventuras. El sistema elegido para ello será el Fate, lo cual es una buena noticia, y el estilo parece que será más cercano al cómic, como puede verse en las ilustraciones, que a la serie.

2 comentarios:

  1. Hombre! Que sorpresa :-D

    La verdad es que el primer libro que leí me gustó bastante. Ciertamente, es una versión descafeinada de Constantine, pero tiene ciertos toques de humor que nunca podría aparecer entre las paginas del mago de Vertigo.

    El segundo tampoco está mal, pero baja un poco los efectos sorpresa que salen en el primero.

    ResponderEliminar
  2. Yo estoy por pillarme el 2º, a ver que tal.
    En cuanto a la serie, el capitulo que refleja el 1º libro es bastante cutre (me refiero a que de efectos y demas es un poco de palo, y ademas no aparece el compañerillo fantasma, entre otras cosas menos importantes)
    Los otros tienen un cierto aspecto embrujadas (me refiero siempre a los FX), pero son bastante aceptables.
    Recomendable!
    Un saludo

    ResponderEliminar