lunes, 24 de marzo de 2008

En una de esas maniobras televisivas de difícil explicación, Cuatro emitió los pasados jueves, viernes y sábado la segunda temporada íntegra de la serie "Roma". Y digo de difícil explicación porque nadie imaginaría que concentrasen todo House en una semana, o que Tele 5 se ventilase CSI en quince días. Sea como sea, la cadena abrió y cerró las aventuras de Vareno y Pullo durante la Semana Santa, imagino que porque el ambiente era propicio, entre tanta reposición de "Los Diez Mandamientos" y "Rey de Reyes". Su estreno estuvo bien publicitado, pero para verla hasta el final hubo que robarle horas al sueño.

"Roma" sobresale por muchos motivos, empezando por su retrato de la sociedad romana y de la propia ciudad, que si no es exacto, al menos si que es creíble. Roma es aquí más oscura y más sucia de lo que estamos acostumbrados a ver, y sus habitantes van desde los nobles enfundados en delicadas telas a los ladrones y prostitutas que se acuchillan por las esquinas por unas monedas. Para conseguir realismo no se escatima en crudeza, y si hay que mostrar una estocada o una amputación, se hace. Tampoco se suavizan ni el lenguaje ni las escenas de sexo, lo que ha provocado que se estrene censurada en varios países. No es que llegue al nivel de "Calígula" pero se agradece que intente mantener un tono de verosimilitud incluso en los detalles.

Los protagonistas son, en mi opinión, otro pilar central de esta serie, si no el principal. De entre ellos destaca sin duda Tito Pullo, el tipo rudo pero de buen corazón que despierta las simpatías de todos con su manera directa y expeditiva de hacer las cosas. Los personajes "históricos" también están perfilados de forma excelente y aunque en muchos casos sepamos lo que les ocurrió (el mejor ejemplo son Marco Antonio y Cleopatra), uno termina enganchado y pendiente de saber cuál será su destino.

La intriga política, mezclada con una buena carga de sexo y violencia, parece ser lo que caracteriza a "Roma", en un primer vistazo. Después de un par de capítulos uno se da cuenta de que las relaciones humanas también tienen una especial importancia, y no hay una sola de las tramas que no esté marcada por las pasiones de los que están inmersos en ellas. Hay juegos de poder, pero envueltos en amores frustrados, venganzas, auges, caídas y redenciones. El peso de la familia es un referente que está presente de principio a fin, condicionando la vida incluso del personaje más secundario.

Si fuese más exacta ésta sería una serie de visión obligada en las clases de Historia de los institutos. Es una pena que las licencias que se toman, tanto en la cronología de los acontecimientos como en las biografías de los que los llevan a cabo, lo hagan imposible. Lo que sí es cierto es que después de verla a uno le apetece preparar alguna campaña ambientada en la "ciudad eterna". Dejo algunos enlaces útiles para los que quieran intentarlo.

Juegos de rol o suplementos relacionados:
GURPS Imperial Rome
Mythic Vistas: Eternal Rome (d20)
The Glory of Rome (AD&D 2ª ed.)

2 comentarios:

  1. Contra los desmanes de la programación: eMule y Amazon.

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  2. Gran serie, pero mucho mejor la primera temporada que la segunda. Sobre todo los últimos episodios, me daba la sensación de que tenían prisas por acabar...

    De todas maneras, aunque sean ciertas las licencias históricas, creo que sí es muy acertada la idea de mostrarla en clases de historia. El aspecto más interesante en mi opinión es el ideológico: como gente "buena" veía la esclavitud, la guerra o el asesinato como parte de la normalidad, y aun así, seguían siendo humanos con motivaciones universales y reconocibles dos mil años después.

    Creo que abrir la mente a diversas formas de pensar bien merece alguna que otra cagadilla en plan "Cesarión en realidad era hijo de un legionario" que no sería demasiado difícil de corregir.

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