viernes, 29 de febrero de 2008

Desde hace muchos años existe en D&D una serie de manuales dedicada exclusivamente a los niveles épicos, que son, al menos según el esquema clásico, todos los que vayan más allá de 20. En el viejo AD&D las tablas de experiencia llegaban a 20, las de conjuros también y lo mismo para la mayoría de efectos y habilidades. Un guerrero, mago o ladrón de nivel 20 era, y sigue siendo, un personaje impresionante con multitud de recursos de los que echar mano. ¿Pero realmente había -o mejor dicho hay- alguien que llegue hasta ese punto? Según lo que leo en foros y publicaciones de internet, mucha. Será por eso que en el nuevo reglamento, la famosa 4ª edición, el arco jugable irá de nivel 1 a 30.

En cierta forma me parece ciencia ficción que alguien pueda alcanzar esas cotas con un personaje. No por falta de dedicación, horas de juego o apego (todos conservamos fichas que hemos llevado durante meses o años) sino por pura lógica de las aventuras. Cuando en mi grupo empezamos en esto del rol, para nosotros lo habitual era rondar siempre los niveles 1 a 3. En broma suelo decir que el nivel 3 para nosotros era alto, y el 6, épico. No éramos especialmente torpes, aunque quizá si demasiado agresivos tanto jugando como dirigiendo: queríamos que todo fuese un reto, y las trampas y los enemigos un verdadero desafío. AD&D no se caracterizaba por tener un sistema de combate y daños realista, pero nosotros estábamos siempre en esa situación en la que un espadazo mal dirigido de un orco podía partirte por la mitad, o como mínimo hacerte un daño considerable. Nunca contamos los puntos de experiencia por enemigo abatido o tesoro encontrado, sino que el master los repartía al final de aventura. Sumado a lo anterior y a que cada aventura duraba dos o tres sesiones, el avance se hacía muy lento. Pronto teníamos objetos mágicos más poderosos de lo que deberíamos y nos codeabamos con príncipes y nobles, ayudando incluso a dirigir el destino del reino. El número que pusiese en nuestra hoja era lo de menos, porque ¿importaba realmente para la historia? Yo creo que no.

Parece que existe una obsesión con el poder y la escalada en armas y magia en los juegos de rol. Si los manuales no dan la opción de llegar a nivel 50 y traen conjuros cuasi-divinos, muchos jugadores no están contentos, como si les estuviese quitando algo indispensable en su camino hacia la perfección. Un argumento habitual es que sin esos super-niveles no es posible jugar ciertas tramas, en las que, supongo, los retos ya no serán de escala local sino mundial (o universal) y el master querrá que aparezcan PNJs y criaturas con capacidad para arrasar continentes. ¿Es que no es posible llegar a Mordor y destruir el Anillo Único siendo una persona normal? ¿No es precisamente eso lo que hace a los héroes, que en el fondo sean tan normales como nosotros?

Para colmo los videojuegos han copiado lo peor de esa filosofía: World of Warcraft es el ejemplo que nos vendrá a todos a la cabeza, pero en realidad se pueden contar con los dedos de la mano aquellos que no te etiquetan, catalogan o te ponen en un podio dependiendo de tu nivel. Recuerdo que en The Elder Scrolls: Morrowind y en su antecesor, Daggerfall, era posible avanzar en la trama principal y llegar a todo tipo de sitios sustituyendo el poder que dan los niveles por el ingenio y la habilidad del jugador, pero son las excepciones. Todo el mundo pasa el tiempo recorriendo dungeons y matando monstruos a la espera del objeto definitivo, el siguiente saco de monedas o un puñado de puntos de experiencia. De ahí a que los juegos "de mesa" retomen la idea y la perpetúen aún más, va un paso.

Es cierto que cuando nos ponemos en la piel de un personaje imaginario es para poder aspirar a metas que nosotros, como personas de carne y hueso, no podríamos. De ahí que se busque la superación personal, realizar proezas heroicas y acumular poder y gloria. Ser mejores nos hace sentir realizados. Pero mi duda es: ¿tener estadísticas y puntos de impacto cada vez más altos nos hace realmente mejores protagonistas de nuestras aventuras? Al final parece que el nivel/poder/fuerza se equipara a lo épico, cuando en realidad es una relación ficticia.

10 comentarios:

  1. Muy bueno el artículo, un toque de atención a lo que muchos solemos hacer: obsesionarnos con subir de nivel y tener más mega-objetos que nadie, olvidando (en bastantes ocasiones) el objetivo de lo que está haciendo tu personaje.

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  2. Me siento muy identificado por los comienzos roleros que describes, yo de hecho cuando me inicie a veces no recibíamos puntos de experiencia por partidas y pasaban los meses y jamás subíamos de nivel y cuando teníamos un ítem poderoso el master nos lo quitaba, nos torturaba y nos volvía a nuestro "sucio rincón".

    Quizás suene masoquista haber tolerado todo eso, pero con el tiempo me di cuenta que esa fue la mejor escuela para privilegiar la interpretación por sobre los niveles.

    Las aventuras subían de dificultad y nosotros no, así que debimos aprender a superar los desafíos con los pocos elementos que teníamos, al final casi traumados evadíamos los ítems más poderosos con desconfianza por lo que "el destino" nos podía traer.

    Concuerdo con tu análisis, a veces las cosas más simples son épicas, pero somos seres de costumbres y si el sistema está diseñado para incrementar a medida que pasa el tiempo, los jugadores y los masters se acostumbran a que todo lo efectista debe también incrementarse.

    Al parecer los juegos de rol clásicos jugados en la forma "Clásica" son como una película de Hollywood a mayor presupuesto y efectos especiales creen que será mejor, pero la verdad es más gratificante una buena trama y una buena interpretación.

    Una vez conocí a un muy buen master que gozaba de una mesa con muy buenos roleros, en una excelente y larga campaña pero un día decidió implementar los "niveles épicos" con sus correspondientes manuales y la cosa se le fue de las manos, los pj tenían demasiado poder y por sobre todo demasiadas responsabilidades.
    Ellos muchas veces me comentaron: "extraño aquellas viejas aventuras donde solo teníamos una espada +1 y teníamos que arreglárnoslas solo con el ingenio".

    Saludos.

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  3. El problema (casi endémico en D&D y la forma de jugar que está tomando últimamente por desgracia) es que persiste en mucha gente la sensación de que el rol sólo sirve para desarrollar una segunda vida donde eres ese tipo estupendo que no puedes ser en la vida real. Y como la gente entiende tipo estupendo como lo entiende, todo se resume a PX y piezas de oro. Bastante triste, yo creo.

    Contemplador

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  4. Por eso me he pasado al sistema Palladium donde llegar al nivel 6 o 7 es un proeza de campañas de 2 años, y donde los PJ de Nivel 1 "ya" son aunténticos héroes curtidos.

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  5. Hola. Hace mucho que no comentaba por acá, pero siempre te leo.

    Sólo una vez me aventé la proesa de jugar una aventura desde nivel 1 hasta el 20, con D&D 3.0, y tengo muy buenos recuerdos de todos los niveles.

    Dicho lo anterior, no estoy nada de acuerdo con lo que pones en tu nota. AD&D no es para el juego que es 3.X, ni se parece al 4.0. En estos últimos no prima la lógica ni la interpretación. Si eso es tu interés, ¿qué haces jugando D&D?

    No veo nada de malo en la escalada de armas y poder en D&D. Eso es lo que el juego busca y es muy entretenido. Hay otros juegos de rol, muchos otros, que no buscan eso y se enfocan más en los aspectos que más te gustan.

    No concuerdo con Ricardo, un juego de rol puede tratarse de una u la otra cosa y ambas son buenas. Yo no le veo ningún problema a D&D, salvo que eventualmente WoW lo hará obsoleto.

    Saludos desde México.

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  6. Saludos...

    Personalmente tengo problemas con el sistema de Niveles especialmente el de Calabozos y Dragones.

    En la partida actual de Eberron, mi personaje; una Forjada Bardo "subio de nivel" en medio de un calabozo. De pronto, mi personaje gano cerca de 7 magias nuevas, (el paso de nivel 3 a 4 fue brutal), bonificaciones al ataque y un par de cosas mas.

    ¿Por que? Por que de pronto mi personaje sabia curar, dormir y un monto de cosas mas. ¿De donde habian salido estas bonifaciones?

    ¿Por que sabia atacar mejor? Si ni siquiera portaba espada.

    En fin, la única respuesta verdadera que importa es: Por que así dice el libro.

    Prefiero el sistema de "experiencia" de White Wolf, mas libre, mas abstracto.

    Por otro lado, estoy de acuerdo con Rene. Calabozos y Dragones es asi. Y para eso sirve. ( Eso = Matar, tesoro, nivel) A mi siempre se me ha hecho un juego de mesa interpretativo.

    Ojo: No quiero decir que eso sea malo.

    Bueno, sin mas, me despido.

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  7. los retos ya no serán de escala local sino mundial (o universal) y el master querrá que aparezcan PNJs y criaturas con capacidad para arrasar continentes.

    ¡Dragon Ball! :D

    Yo no sabría cómo encarar partidas para niveles épicos, estoy acostumbrado arbitrar para personajes de D&D Básico (máximo nivel 3) y de Rolemaster también entre niveles 1 y 3.

    Además casi toda mi experiencia arbitrando se concentra en un juego en el que los PJs suelen ser humanos normales, La Llamada.

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  8. Es difícil (pero no inevitable) convertir a Dungeons & Dragons en algo más que un combate contínuo por obtener más niveles y más poder. Inspirado en los cómics como El Hombre Araña, Superman, Kaliman, Fantomas (estos dos últimos muy populares acá en México), me planteo aventuras en donde la obtención de más poder implica más responsabilidad.

    Cuando los jugadores de mis partidas llegan a niveles altos (hasta ahora nunca han llegado a épicos, pero están por hacerlo) se convierten irremediablemente en blanco de sugestiones por parte de las distintas facciones que hay en el mundo. ¿Ahora se unirá el guerrero de nivel 15 a la asociación de ladrones en Aguas Profundas? ¿Se ofrecerá el mago nivel 18 a cuidar la puerta infernal o permitirá que demonios entren a nuestro mundo? Hay que tener en cuenta que asimismo no hay suficientes PNJs para cubrir todas las ocupaciones importantes en el mundo. Ni Elmister puede con todos los problemas (y dudo que quiera). Ni los mismos dioses dentro de las reglas de D&D pueden ocuparse de todo.

    En lo particular, prefiero El Señor de los Anillos del sistema CODA (de Decipher), pero mis jugadores piden D&D. Por otro lado, se supone que es tan sólo una opción el aceptar niveles épicos. En ese caso, ¿porqué no permitirlo pero imponerle límites? Tengo dos partidas: en una, debido a la mayor cantidad de tiempo y por lo tanto más juego, el límite es hasta nivel 40 (como dije, hasta ahora no han llegado a nivel épico, pero por si acaso). En otra, debido a la lejanía y poca oportunidad de reunirnos, el límite es 25.

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  9. Pues yo le daria totalmente la vuelta a lo que has dicho ¿Es que no se puede jugar como heroe epicos que durante años han luchado contra distintos males y ahora se proponen enfrentarse a una amenaza mas vieja que el tiempo sin tener que recurrir al "era tan facil destruirlo como el intentarlo"? ¿No podemos jugar con un "Conan Rey" por que resulta muy poderoso?

    Vamos, para mi en segunda edicion los niveles techo eran 7 a 9 y en tercera el 11 (aun no he conseguido pasar de ese nivel en mas de siete años dirigiendo a tercera). Pero ese es mi estilo de juego, no EL estilo correcto. Los hay que no encaran una partida a menos de nivel 17 por que no tienen conjuros de nivel 9. Yo no jugaria en una partida de esas sinceramente pero si resulta divertido para ellos ¿Que problema hay? Sinceramente no he conocido a nadie sincero que comenzase a jugar a rol roleando y no dejandose llevar por barrabasadas.

    Y es que mientras el juego no se centre en eso, como parece que hara la cuarta ¿Tan malo resulta que exista esa opcion?

    En fin esto ya casi parece un foro asi que lo dejo ahi :p

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  10. Lo de los niveles épicos al grupo con que juego a rol nos pasa lo mismo. Creo que el máximo nivel que hemos llegado en una partida ha sido el nivel 7 u 8, y para nosotros ya era la ostia.
    Un amigo y yo estamos diseñando un juego de rol que precisamente evite eso, que prime la habilidad del jugador y no las estadisticas...es algo dificil de hacer pero bueno, lo intentamos.
    P.D.: Es la primera vez que me paso por aquí, espero hacerlo asiduamente a partir de ahora.

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