miércoles, 6 de febrero de 2008

"Neverwhere" nació como una serie de televisión para la BBC, guionizada por Neil Gaiman, en la que es su única incursión en este medio. La serie se estrenó en septiembre de 1996, cosechando críticas dispares. Tuvo una vida corta (planificada, no porque fuese un fracaso), solamente seis capítulos de media hora de duración, y se ha convertido en una obra de culto a partir de la que han surgido una novela y posteriormente un cómic, que es el que comento aquí. Ha habido rumores confirmados por el propio autor sobre la publicación de posibles secuelas, historias paralelas e incluso una película, pero nada ha visto la luz todavía.

Cuando Richard Mayhew, un oficinista de Londres, decide socorrer a una chica herida que encuentra en la calle, no imagina que esa acción va a cambiar toda su vida de un plumazo. Ella dice llamarse Puerta, de la familia Pórtico, y pertenercer a un reino oculto bajo el suelo: otra ciudad, un reflejo distorsionado de todo lo que es, ha sido o se ha soñado arriba... . Mientras trata de ayudarla, Richard descubrirá que Londres De Abajo está habitado por extraños personajes, algunos de ellos muy peligrosos, y lo que es peor, involucrados en una enigmática cacería.


Quizá por conocer la estética de la serie, que a pesar de ser de mediados de los 90 me parece muy ochentera, esperaba que esta adaptación tuviese un tono más oscuro, cercano al visto en algunos números de "The Sandman". Leyendo el resumen de contraportada tampoco era capaz de imaginar un submundo de Londres colorista y abigarrado, pero la portada no dejaba lugar a dudas: Puerta aparecía en todo su esplendor, vestida, maquillada y brillante, junto a una entrada más brillante aún. Eso no es necesariamente malo, hasta podría decirse que está justificado teniendo en cuenta la temática. Aquí los protagonistas no son vagabundos del metro, sino gentes que aunque aparentan serlo están con un pie en este mundo y el otro en una realidad paralela fantástica. Condes, duques y lores del inframundo.

La historia es "muy Gaiman", con esa mezcla de realidad y mitología tan particular suya. En este caso son elementos cotidianos, urbanos mejor dicho, los que adoptan una nueva vida bajo su pluma: calles, puentes o edificios prestan su nombre a personajes o a "reflejos" distorsionados de sí mismos en Londres De Abajo. Un londinense disfrutará mucho más que un lector cualquiera con todas esas referencias, no cabe duda. También resulta familiar su visión de la magia, en la que hasta lo mas trivial puede ser poderoso, desde un huevo a un dibujo en la pared. Los fans estarán muy cómodos en el mundo en el que se mueve Richard Mayhew, ya que se podría decir que es el mismo en el que nos encontramos a Sueño o a John Constantine.

Aunque me ha gustado mucho, hay que reconocer que la trama resulta superada por los protagonistas, una galería de personajes con dobleces, matices y secretos dentro de secretos, a cada cual mas especial. Si se engancha al lector es por su presencia, sus diálogos y la intriga de saber a qué se enfrentarán en el camino, porque el destino se hace rápidamente evidente. Mi favorito, y supongo que el de muchos, es el Marqués de Carabás (un auténtico Gato de Cheshire en muchos aspectos).

Como curiosidad, existe un juego de rol para esta ambientación: Neverwhere D6, creado por un fan. Su web incluye un PDF descargable con las reglas.

2 comentarios:

  1. Es una gran serie y un gran libro!! El cómic no he podido ojearlo aún. ¿Repite la misma historia de la serie y el libro o se trata de alguna otra historia?

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  2. Me temo que no es nada nuevo, está basado en la novela. Aun así merece la pena echarle un vistazo.

    Un saludo.

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